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La vida es el arte del encuentro. (Vinicius de Moraes) |
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De la parte Berlanga
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Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008.
’La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz’ (Le Corbusier) Amanece en el Señorío de Berlanga, mientras los rayos del sol, alto ya éste por la línea del horizonte, comienzan a acariciar las gotas de rocío que aún se adhieren a los cristales de las ventanas, liberando, en esa sublime combustión alquímica, pequeños orbes de luz, similares a esos mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, que don Antonio Machado comparara, en su intrínseca sencillez, con pompas de jabón. Desde la privilegiada altura de su impresionante castillo, el tañido de las campanas rivaliza con el sonido del viento -ese misterioso, poderoso e indómito cierzo- en tanto que a los pies del acantilado, las aguas del río Escalote no dan tregua al reposo, arrastrando quizás con ellas, ese barquito de papel que las manos inocentes de un niño posiblemente botó en los puertos de Casillas o de Caltójar, o quizás -¿por qué no?- desde esa fuente de aguas puras que, según dicen las buenas lenguas, sale directamente del corazón de la insuperable ermita mozárabe de San Baudelio. Nueva parada en una fortificación, ignorada por la mayor parte de la bibliografía cuando no confundida con la de Vadorrey, también en el término de Morales, pero con muchos menos restos visibles. El aparejo de la torre es tipicamente árabe y su planta cuadrada denota que no se trataba de una simple atalaya de señales. Se menciona en La Historia Silense, un castillo en el que las tropas de Fernando I se detuvieron en 1060, tras el ataque a la alcazaba de Gormaz y antes de avanzar sobre la de Berlanga. Este Cerro de la Torre o de la Muela, se encuentra al sureste del pueblo de Morales, y está dividido en dos partes por un pequeño collado. En la parte oriental se encuentra la torre y en la occidental un amplio recinto que parece un castillo natural con capacidad para albergar todo un ejercito. Queda claro que fue un lugar estratégico importante; cerca de Gormaz, pero al otro lado del Duero. Hoy, entre los enebros solo se ven restos de construcciones seguramente relacionadas con el pastoreo. Junto al camino que va del Puente Monroy a Morales, y al pie del Cerro, nos encontramos esta fuente de piedra que fue revestida de cemento en 1932. Las sucesivas sequías también la han secado. El agua que se ve es de las últimas lluvias primaverales, que han dado al campo un colorido espectacular. ***Colaboración de AXINIO*** En este mapa que figura en la obra de Don Gonzalo Martínez Díez, "Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana" vemos la extensión de la primitiva comunidad de Berlanga, que no sufrió apenas variación en sus ocho siglos de existencia. Solo Rello consiguió desligarse y crear su propia jurisdicción; de ahi el rollo que vemos al entrar en esta villa. Dónde dice Comunidad de Caracena, debe decir Comunidad de Gormaz. De la Ciudad de Soria, que dominaba una de las mas importantes y extensas comunidades, se decía que era "Cabeza de Extremadura" mucho antes de quedar en cabeza de la clasificación en segunda división, y por consiguiente acceder a la primera categoría del futbol español, donde otras ciudades con más capital humano y del otro llevan muchos años intentándolo sin éxito. Es la tercera vez en poco tiempo que sucede este hecho casi milagroso del que, desde este modesto rincón virtual, nos alegramos infinitamente, a la vez que felicitamos efusivamente a todos los responsables de tan honorable gesta. Esperamos que esta circunstancia sirva para que los poderes facticos se den cuenta de que una provincia con un equipo en primera no puede recibir un trato de tercera. Situado al sureste de Berlanga, sobre las fuentes que formaban la vertiente de la Barga, lugar otrora abundante en agua, pero que ahora tiene secas la mayoría de sus fuentes. Nada cierto se sabe del momento y causa de su despoblación que debió producirse hacia el siglo XVI. Su nombre proviene del mozárabe Al-kunaisa, que significa pequeña iglesia o iglesuela, lo que indica que tuvo población cristiana antes que otros asentamientos de la zona. Pertenece al municipio de Berlanga, formando un coto redondo rodeado por los términos de Paones, Cabreriza, Arenillas, La Riba y Caltojar. Dista de Berlanga dos leguas, por el camino de los Cordeles, cruzando los términos de Ciruela y Casillas. Existe una ejecutoria de la Chancilleria de Valladolid a favor del Concejo de Berlanga en el pleito con Bernardino Fernandez de Velasco, sexto duque de Frías, séptimo condestable hereditario del reino de Castilla y cuarto marqués de Berlanga (1609-1652), sobre la posesión del término y monte de Alconeza. Seguramente en los documentos aportados al pleito por las dos partes se conozca gran parte de la historia de Alconeza. ***Colaboración de AXINIO*** Los celtas adoraban las piedras, los montes, las cuevas, las fuentes, las aguas, los árboles. De los antiguos cultos a las aguas fecundadoras, creadoras, prolíficas, salutíferas y sanadoras nos han quedado miles de indicios como los santuarios colocados junto a un manantial, canciones, leyendas y tradiciones. La naturaleza es un hermoso templo cambiante. A este lugar que nos había pasado desapercibido, y que, a falta de nombre oficial, lo llamaremos santuario rupestre, se llega sin mucho esfuerzo partiendo de Paones donde dejaremos el coche. Una vez subida la cuesta de Espioja, nos desviamos por un camino que sale a la izquierda, que se dirige a un monte de carrascas; seguimos este camino y nos desviamos por el segundo camino que sale a la izquierda. Tras quinientos metros de marcha habremos llegado. Las coordenadas son -Lat 41º 25’13.8’’N.- Long. 2º 52’4.32’’W Por el camino nos encontraremos con una fuente que mana debajo de una piedra. Esta zona debio ser muy abundante en agua. La piedra que parece un pedestal es de una sola pieza y se siente un escalofrío al presentir la mano del hombre y al contemplarla al lado de aquella otra con forma de gran falo. Susurros de viejas hidrolatrías y litolatrías se sienten sin querer al llegar a este lugar; una sorpresa más, de las muchas que esta tierra depara a los visitantes curiosos y a los buscadores incansables. Sería interesante un estudio exhaustivo del paraje por parte de alguien experto, ya que aunque nuestra imaginación sea un instrumento poderoso, no nos permite determinar si, aparte de las piedras de las fotos, hay alguna otra estructura de habitat o algún resto material que pudieran aclarar su posible datación o significado. Son pocas las certezas, pero el lugar merece una visita. Las fotos hablan por si solas. ***COLABORACION DE AXINIO*** Don Alfonso XIII, por la gracia de Dios y la Constitución, Rey de España, y en su nombre y durante su menor edad, la Reina Regente del Reino, A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionamos lo siguiente: Artículo único: La carretera denominada del Puente de Ullán a la Cuesta de Paredes, incluida en el plan general de las del Estado, se entenderá que ha de pasar necesariamente por los pueblos de Caltojar y Barcones. Por tanto: Mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, asi civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente ley en todas sus partes. Dado en Palacio a catorce de enero de mil ochocientos ochenta y siete YO, LA REINA REGENTE El Ministro de Fomento, Carlos Navarro y Rodrigo Nos íbamos a jugar a la plaza y allí encontrábamos ya por lo menos una docena de chicos de nuestra edad, año arriba, año abajo. Y después de elegir los dos bandos contrincantes por el democrático y equitativo método de echar a pie, nos poníamos a jugar al burro. Los jugadores del equipo que se la quedaba, adoptaban la postura de burro, agachados y poniendo la cabeza entre las piernas del compañero que estaba delante y sujetándose con las manos en las piernas del mismo. El burro que estaba en la cabeza de la fila se apoyaba sobre otro jugador neutral llamado "madre", que estaba de pie apoyado en una pared o sentado en un banco de la plaza. Entonces los jugadores del equipo contrario iban saltando uno por uno sobre la fila de burros, procurando que los primeros en saltar ocuparan los lugares delanteros para dejar sitio a los que saltarían después. La manera de avisar que se iba a saltar era diciendo en voz alta "churro va". Una vez acoplados todos, el primero en saltar formulaba la pregunta: "¿Churro, media manga o manga entera? tocando, respectivamente, la muñeca, el codo y el hombro, para finalizar señalando una de las partes. El portavoz del equipo "pagador" intentaba adivinar la posición marcada, actuando la "madre" como testigo y juez. Si acertaba se intercambiaban los papeles; si no, se volvía a empezar. Los jugadores, que eran chicos generalmente, aunque a veces se colaba alguna chica, tenían que quedarse en la posición de caída, sin moverse. Si alguno se caía o tocaba el suelo, su equipo perdía y en el siguiente juego harían de burros. Si era algún burro el que se arringaba por el peso de los de arriba, se repetía el juego. La crueldad infantil nos llevaba a derivar el peso al burro que se considerase más débil para que doblase las piernas y así disfrutar de innumerables partidas en la posición de privilegio; sin embargo no recuerdo nunca que nadie se fuese llorando a casa o con una brecha en la cabeza (la plaza entonces era de cemento), y además este juego venía muy bien para entrar en calor, contra los rigores del invierno. La posibilidad de acertar la posición de la mano era menor cuando se jugaba la otra variante del juego que era señalar un dedo de la mano empezando por el pulgar y que recibían los sonoros nombres de churro, pico, taina, sardinilla o la pez. Hace mucho tiempo que no se ve jugar en ninguna parte a este juego. Sospecho que su rudeza lo hace escolásticamente incorrecto, pero a mi, piensen lo que quieran, me parece un juego iniciatico. Más daño hace la play, o las motos... Foto: Fernando Ballenilla |