La vida es el arte del encuentro (Vinicius de Moraes)

Temas

Enlaces

Free counter and web stats Blogalaxia  Bitacoras.com Suscribir con Bloglines

De la parte Berlanga

Archivos

"La hipótesis de un lector atento, pero decidido a callar sus opiniones, me repele por torpe y egoista" (Alejandro Rossi)


Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2008.

Resumen

Juan Carlos Menéndez en la Colegiata

20080526111153-int67.jpg

’La arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes bajo la luz’

(Le Corbusier)

Amanece en el Señorío de Berlanga, mientras los rayos del sol, alto ya éste por la línea del horizonte, comienzan a acariciar las gotas de rocío que aún se adhieren a los cristales de las ventanas, liberando, en esa sublime combustión alquímica, pequeños orbes de luz, similares a esos mundos sutiles, ingrávidos y gentiles, que don Antonio Machado comparara, en su intrínseca sencillez, con pompas de jabón. Desde la privilegiada altura de su impresionante castillo, el tañido de las campanas rivaliza con el sonido del viento -ese misterioso, poderoso e indómito cierzo- en tanto que a los pies del acantilado, las aguas del río Escalote no dan tregua al reposo, arrastrando quizás con ellas, ese barquito de papel que las manos inocentes de un niño posiblemente botó en los puertos de Casillas o de Caltójar, o quizás -¿por qué no?- desde esa fuente de aguas puras que, según dicen las buenas lenguas, sale directamente del corazón de la insuperable ermita mozárabe de San Baudelio.

En contraste con las ruinosas melladuras que el tiempo ha ido dejando en el otrora orgulloso palacio de fachada plateresca que perteneció a los Marqueses de Berlanga, la figura imponente de la Colegiata gótica de Nuestra Señora del Mercado atrae por completo la atención, ocupando el centro de la ciudad, elevándose por encima de todos los tejados como un soberbio Leviatán.
Digno exponente de ese ’art-goetico’ o ’arte mágico’ definido por el maestro Fulcanelli en relación al arte gótico al que pertenecen las grandes catedrales, la Colegiata de Nuestra Señora del Mercado fue construida en apenas cuatro años, en el periodo comprendido entre 1526 y 1530, bajo la dirección del maestro de obras burgalés Juan de Rasines.
Hasta el siglo XV, existían en la antigua Augusta Valeránica romana, diez parroquias -sumidas en la pobreza, si hemos de hacer caso de las crónicas- que, una vez demolidas, fueron reunidas en la de Santa María del Mercado, posteriormente convertida en Colegiata en el año 1511, por bula del Papa León X. Pertenece, pues, al estilo de transición que va del ojival al renacentista, aunque, como hemos podido observar, a su ser está íntimamente ligada una buena dosis de savia románica.
María Jesús Moreno Varas es una mujer solícita -como tuve ocasión de comprobar-, discreta y devota; de aspecto menudo, edad indefinida y cabello blanco, en su rostro el tiempo ha labrado profundos surcos que las vicisitudes de la vida, es de suponer, fueron regando con el agua salada de las lágrimas y del sudor. Pertenece, pues, a una generación que no lo tuvo nada fácil.
En un primer momento puede parecer brusca, y de trato seco y difícil; pero no es ni una cosa ni la otra: tan sólo es sorda de un oído, y esa pérdida hace que involuntariamente ignore una mitad de mundo, que a su edad, posiblemente ya no eche de menos.
Vive muy cerca de la Colegiata, en el Convento de las Monjas, a donde hay que ir a buscarla para que nos acompañe con la llave, permitiéndonos visitar el interior.
Se trata éste, una vez dentro, de un lugar cuyas proporciones pueden llegar a causar vértigo y donde, para admirar todos los detalles, habría que disponer de alas como los pájaros, pues ni siquiera el zoom de la cámara es capaz de llegar tan talto y la luz del flash apenas resulta suficiente para penetrar una oscuridad que a veces resulta tan espesa como un agujero negro.
Intimamente asociada, como la propia ciudad de Berlanga, a la figura ilustre de Fray Tomás -que fuera obispo de Panamá y mediador entre Francisco Pizarro y Diego de Almagro, por orden del rey Carlos V- los primeros pasos en el interior nos llevan directamente a acordarnos de él. Sería imposible no hacerlo cuando, ignorantes de lo que vamos a encontrar, nos sorprende la aterradora mole del ’monstruo’ que el viajero lego trajo de las Indias, y que ayudó en gran medida a alimentar la leyenda de las terribles criaturas que moraban allende los mares, en aquélla tierra de riqueza y promisión.
Lugar indiscutible de espacios y dimensiones; de sombra y de luz, no resulta difícil experimentar cierta sensación de vértigo cuando, situados en cualquier punto de la nave, alzamos la vista y contemplamos ese bosque de columnas y bóvedas que dan la impresión -como la palmera de San Baudelio- de pretender alcanzar el cielo.
Tampoco pasa desapercibida la curiosa mutación producida por los rayos del sol al filtrarse a través de los vidrios de los ventanales, dibujando -a pinceladas de color amarillo y ocre- jirones semejantes a velámenes de navíos que se extienden por columnas y paredes. Es la magia de los claroscuros, que proyectan entre bambalinas sombras animadas que flirtean con la luz.
Fiel a la costumbre de aquellos tiempos de servir de lugar de reposo eterno para los restos mortales de nobles y gente influyente de la época, podemos observar, en la primera capilla que nos encontramos a nuestra izquierda, el sepulcro, notablemente labrado de los Bravo de Lagunas, progenitores del famoso comunero, Juan Bravo. Enfrente de él, descansando sobre una pequeña hornacina situada en la parte baja del retablo, una figura de la Virgen -de posible ascendencia gótica y sin policromar, en apariencia- llama poderosamente la atención. Dado que la verja de la capilla está cerrada con llave y además ésta se encuentra envuelta en penumbras, apenas se aprecian los detalles suficientes como para poder comentar y sobre los que basar una suposición. Salvo que, al contrario de lo que se pueda pensar en un principio, no se trata de la reina indiscutible y Patrona de Berlanga por excelencia y devoción popular: Nª Sª del Mercado.
Se halla ésta situada en el lugar de honor del Retablo Mayor -pieza del siglo XVIII, de madera sin policromar y columnas salomónicas-, enfrente de esa simbólica Puerta del Cielo que constituye el altar. Sedente, mayestática; imperando sobre el tiempo, denotando una especie de sabia sonrisa; mostrando unos atributos comunes a una gran mayoría de Vírgenes que fueron suavizando, progresivamente, el primigenio color negro de su piel, aunque sin dejar de conservar las características de un modelo artístico, filosófico y mistérico iniciado por evangelistas como San Lucas.
Resulta curioso, también, ver sus mejillas sonrosadas y el pomo o melocotón -me decanto por esto último- que porta en su mano derecha, dando la impresión de que el artista que la labró pretendiera resaltar la importancia del fruto en cuestión, cuyo simbolismo, en numerosos lugares no exentos de una antiquisima sabiduría, como China, va asociado a la idea de longevidad y de inmortalidad.
El Niño descansa sobre la pierna izquierda de la Virgen, y a juzgar por el gesto de los dedos de su mano derecha, parece mantener una actitud de bendecir a todo aquél que se acerca lo suficiente -no mucho, desde luego, si María Jesús se encuentra por las cercanías, so pena de recibir una reprimenda- mientras sostiene un libro cerrado -puede tratarse, incluso, de una pequeña caja- en su mano izquierda.
Al igual que en la Concatedral de San Pedro, en la Colegiata de Nª Sª del Mercado puede admirarse una excelente pintura de la Virgen de Guadalupe, otra Virgen milagrera con una mistérica historia asociada, muy venerada en numerosos lugares del mundo.
Lugar de reposo también de los restos mortales de Fray Tomás, se puede admirar una talla de éste, portando en las manos un pequeño barril, es de suponer que de ron, en recuerdo de lo traído de las Indias, como la piel disecada del cocodrilo o caimán. Se encuentra dicha talla situada junto a otra de excelente calidad, que representa a un Cristo martirizado, mostrando en toda su extrema crueldad las heridas de la tortura y la Pasión.
Algo más allá, y cerrada también con llave, se encuentra la capilla de Santa Ana, donde se puede contemplar un retablo de clara influencia flamenca. Y situado en el mismo lateral, el buscador de misterios, puede detenerse unos minutos y meditar contemplando aquélla otra figura de San Cristóbal, cayado en mano y Niño sobre los hombros que, poco menos que desvirtuado por los poderes fácticos, invita a continuar viaje; a no desfallecer ni rendirse en el Camino, y a seguir disfrutando de la belleza y el misterio de una tierra sin duda mágica, puntal indiscutible de una Reconquista que, a pesar del tiempo transcurrido y lo que pueda o no aburrir en los colegios hoy en día, constituye una de las páginas doradas de la Historia de nuestro país y merece ser siempre recordada.
Visitas a la Colegiata: María Jesús Moreno Varas
Convento de las Monjas.     Teléfono 975 34 30 57
Berlanga de Duero
Artículo del blog SE HACE CAMINO AL ANDAR, cedido amablemente por su autor.

Etiquetas: , ,

06/05/2008 13:57. Autor: S.A.. ;?> Hay 4 comentarios.

La Torre de MORALES

Nueva parada en una fortificación, ignorada por la mayor parte de la bibliografía cuando no confundida con la de Vadorrey, también en el término de Morales, pero con muchos menos restos visibles.

El aparejo de la torre es tipicamente árabe y su planta cuadrada denota que no se trataba de una simple atalaya de señales. Se menciona en La Historia Silense, un castillo en el que las tropas de Fernando I se detuvieron en 1060, tras el ataque a la alcazaba de Gormaz y antes de avanzar sobre la de Berlanga.

Este Cerro de la Torre o de la Muela, se encuentra al sureste del pueblo de Morales, y está dividido en dos partes por un pequeño collado. En la parte oriental se encuentra la torre y en la occidental un amplio recinto que parece un castillo natural con capacidad para albergar todo un ejercito. Queda claro que fue un lugar estratégico importante; cerca de Gormaz, pero al otro lado del Duero. Hoy, entre los enebros solo se ven restos de construcciones seguramente relacionadas con el pastoreo.

Junto al camino que va del Puente Monroy a Morales, y al pie del Cerro, nos encontramos esta fuente de piedra que fue revestida de cemento en 1932. Las sucesivas sequías también la han secado. El agua que se ve es de las últimas lluvias primaverales, que han dado al campo un colorido espectacular.

Publicado por:   A x i n i o

© Axinio Valeranicus MMVIII

 

Etiquetas: ,

12/05/2008 16:35. Autor: S.A.. ;?> Hay 3 comentarios.

MAPA

En este mapa que figura en la obra de Don Gonzalo Martínez Díez, "Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana" vemos la extensión de la primitiva comunidad de Berlanga, que no sufrió apenas variación en sus ocho siglos de existencia. Solo Rello consiguió desligarse y crear su propia jurisdicción; de ahi el rollo que vemos al entrar en esta villa. Dónde dice Comunidad de Caracena, debe decir Comunidad de Gormaz.

De la Ciudad de Soria, que dominaba una de las mas importantes y extensas comunidades, se decía que era "Cabeza de Extremadura" mucho antes de quedar en cabeza de la clasificación en segunda división, y por consiguiente acceder a la primera categoría del futbol español, donde otras ciudades con más capital humano y del otro llevan muchos años intentándolo sin éxito. Es la tercera vez en poco tiempo que sucede este hecho casi milagroso del que, desde este modesto rincón virtual, nos alegramos infinitamente, a la vez que felicitamos efusivamente a todos los responsables de tan honorable gesta.

Esperamos que esta circunstancia sirva para que los poderes facticos se den cuenta de que una provincia con un equipo en primera no puede recibir un trato de tercera.

Etiquetas: , , ,

19/05/2008 17:09. Autor: S.A.. ;?> Hay 3 comentarios.

Despoblado de ALCONEZA

Situado al sureste de Berlanga, sobre las fuentes que formaban la vertiente de La Barga, lugar otrora abundante en agua, pero que ahora tiene secas la mayoría de sus fuentes. Nada cierto se sabe del momento y causa de su despoblación ,que debió producirse hacia el siglo XVI. Su nombre proviene del mozárabe Al-kunaisa, que significa pequeña iglesia o iglesuela, lo que indica que tuvo población cristiana antes que otros asentamientos de la zona.

Pertenece al municipio de Berlanga, formando un coto redondo, rodeado por los términos de Paones, Cabreriza, Arenillas, La Riba y Caltojar. Dista de Berlanga dos leguas, por el camino de los Cordeles, cruzando los términos de Ciruela y Casillas.
En lo eclesiástico, su parroquia era anexa de la de Cabreriza, ambas dentro de los límites del obispado de Sigüenza, que cobraba su parte en los aprovechamientos del monte. En Cabreriza, se reunieron los secretarios del Marques de la Ensenada con representantes del pueblo para responder a las preguntas del Catastro, un día 18 de setiembre de 1751.

Hay una ejecutoria de la Chancilleria de Valladolid a favor del Concejo de Berlanga  en el pleito con Bernardino Fernandez de Velasco, sexto duque de Frías, séptimo condestable hereditario del reino de Castilla y cuarto marqués de Berlanga  (1609-1652), sobre la posesión del término y monte de Alconeza. Seguramente en los documentos aportados al pleito por ambas partes, se pueda conocer algo más de la historia de Alconeza.  

Del pueblo, solo queda en pie las ruinas de la iglesia, y cerca de ésta los escombros de un edificio sin identificar.
En el monte, quedan las ruinas de la casa del guarda, que costeaba el Concejo de Berlanga.
Cuentan los pastores de la zona que, en uno de los corrales cercanos al despoblado, se oía ruido de agua subterranea, que era más fuerte los días de tormenta.

Publicado por:   A x i n i o

© Axinio Valeranicus MMVIII

Etiquetas:

24/05/2008 23:58. Autor: S.A.. ;?> Hay 3 comentarios.

El Valle de la fertilidad

Los celtas adoraban las piedras, los montes, las cuevas, las fuentes, las aguas, los árboles... De los antiguos cultos a las aguas fecundadoras, creadoras, prolíficas, salutíferas y sanadoras, nos han quedado miles de indicios como los santuarios colocados junto a  un manantial, canciones, leyendas y tradiciones.

La naturaleza es un hermoso templo cambiante.

 

A este lugar que nos había pasado desapercibido, y que, a falta de nombre oficial,  lo llamaremos santuario rupestre, se llega sin mucho esfuerzo partiendo de Paones donde dejaremos el coche. Una vez subida la cuesta de Espioja, nos desviamos por un camino que sale a la izquierda, que se dirige a un monte de carrascas; seguimos este camino y nos desviamos por el segundo camino que sale a la izquierda. Tras quinientos metros de marcha habremos llegado.

 

Las coordenadas son -Lat 41º 25’13.8’’N.-  Long. 2º 52’4.32’’W
 

Por el camino nos encontraremos con una fuente que mana debajo de una piedra. Esta zona debio ser muy abundante en agua.

  

La piedra que parece un pedestal es de una sola pieza y se siente un escalofrío al presentir la mano del hombre y al contemplarla al lado de aquella otra con forma de gran falo. Susurros de viejas hidrolatrías y litolatrías se sienten sin querer al llegar a este lugar; una sorpresa más, de las muchas que esta tierra depara a los visitantes curiosos y a los buscadores incansables.

  

Sería interesante un estudio exhaustivo del paraje por parte de alguien experto, ya que aunque nuestra  imaginación sea un instrumento poderoso, no nos permite determinar si, aparte de las piedras de las fotos, hay alguna otra estructura de habitat o algún resto material que pudieran aclarar su posible datación o significado. Son pocas las certezas, pero el lugar merece una visita. Las fotos hablan por si solas.

 

 

Publicado por:   A x i n i o

© Axinio Valeranicus MMVIII

Etiquetas: , ,

26/05/2008 10:55. Autor: S.A.. ;?> Hay 1 comentario.

LA CARRETERA

Don Alfonso XIII, por la gracia de Dios y la Constitución, Rey de España, y en su nombre y durante su menor edad, la Reina Regente del Reino,

A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: que las Cortes han decretado y Nos sancionamos lo siguiente:

Artículo único: La carretera denominada del Puente de Ullán a la Cuesta de Paredes, incluida en el plan general de las del Estado, se entenderá que ha de pasar necesariamente por los pueblos de Caltojar y Barcones.

Por tanto: Mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Gobernadores y demás Autoridades, asi civiles como militares y eclesiásticas, de cualquier clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente ley en todas sus partes.

Dado en Palacio a catorce de enero de mil ochocientos ochenta y siete

YO, LA REINA REGENTE

El Ministro de Fomento, Carlos Navarro y Rodrigo

Etiquetas: ,

27/05/2008 00:08. Autor: S.A.. ;?> Hay 5 comentarios.

¿Churro, media manga o manga entera?

20080601222310-churrome.png

Nos íbamos a jugar a la plaza y allí encontrábamos ya por lo menos una docena de chicos de nuestra edad, año arriba, año abajo.

Y después de elegir los dos bandos contrincantes por el democrático y equitativo método de echar a pie, nos poníamos a jugar al burro. Los jugadores del equipo que se la quedaba, adoptaban la postura de burro, agachados y poniendo la cabeza entre las piernas del compañero que estaba delante y sujetándose con las manos en las piernas del mismo. El burro que estaba en la cabeza de la fila se apoyaba sobre otro jugador neutral llamado "madre", que estaba de pie apoyado en una pared o sentado en un banco de la plaza.

Entonces los jugadores del equipo contrario iban saltando uno por uno sobre la fila de burros, procurando que los primeros en saltar ocuparan los lugares delanteros para dejar sitio a los que saltarían después. La manera de avisar que se iba a saltar era diciendo en voz alta "churro va". Una vez acoplados todos, el primero en saltar formulaba la pregunta: "¿Churro, media manga o manga entera? tocando, respectivamente, la muñeca, el codo y el hombro, para finalizar señalando una de las partes. El portavoz del equipo "pagador" intentaba adivinar la posición marcada, actuando la "madre" como testigo y juez. Si acertaba se intercambiaban los papeles; si no, se volvía a empezar.

 

Los jugadores, que eran chicos generalmente, aunque a veces se colaba alguna chica, tenían que quedarse en la posición de caída, sin moverse. Si alguno se caía o tocaba el suelo, su equipo perdía y en el siguiente juego harían de burros. Si era algún burro el que se arringaba por el peso de los de arriba, se repetía el juego.

La crueldad infantil nos llevaba a derivar el peso al burro que se considerase más débil para que doblase las piernas y así disfrutar de innumerables partidas en la posición de privilegio; sin embargo no recuerdo nunca que nadie se fuese llorando a casa o con una brecha en la cabeza (la plaza entonces era de cemento), y además este juego venía muy bien para  entrar en calor, contra los rigores del invierno. La posibilidad de acertar la posición de la mano era menor cuando se jugaba  la otra variante del juego que era señalar un dedo de la mano empezando por el pulgar y que recibían los sonoros nombres de churro, pico, taina, sardinilla o la pez.

Hace mucho tiempo que no se ve jugar  en ninguna parte a este juego.  Sospecho que su rudeza lo hace escolásticamente incorrecto, pero a mi, piensen lo que quieran, me parece un juego iniciatico. Más daño hace la play, o las motos...

Foto: Fernando Ballenilla

Etiquetas:

31/05/2008 23:55. Autor: S.A.. ;?> Hay 5 comentarios.
Se cocina lentamente