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De la parte Berlanga

2008

Castro del Coborrón

Ya se trató el tema de pasada en una entrada anterior dedicada a la cruz que bendecía los campos en lo alto del Coborrón. Las fotos de Axinio a pie de campo, nos mostraban claramente los restos de una muralla de unos dos metros de ancho, rodeando la cima. En superficie, afloran restos de cerámica y de antiguos molinos de mano, y se ven también algunos hoyos sospechosos de factura reciente, que pudieran ser obra de buscadores furtivos.

La foto aerea que ilustra la entrada, encontrada en Flickr, nos muestra con mucha más nitidez el trazado de la muralla que rodeaba la cima del Coborrón, donde posiblemente esté el antecedente más antiguo de poblacion berlanguesa.

Si las administraciones nos dedicaran un poco más de tiempo y de presupuestos, estamos convencidos de que en este lugar se encontrarían interesantes muestras de nuestros antepasados prehistóricos, que eligieron en una época convulsa y llena de peligros, el lugar más inexpugnable de la orografía para tratar de sobrevivir.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

El verdadero Belén

Artículo publicado el 25 de diciembre de 2008, en el blog Meridianos

Foto tomada el día de Nochebuena en Belén en 1898.

Una imagen del verdadero Belén, donde los habitantes no se llaman "figuritas", sino betlemitas. Un lugar donde los pastores son retenidos por militares judíos.


Una ciudad rodeada por un muro de ocho metros de altura; y donde sus habitantes no pueden abandonar la ciudad sin el permiso del ejército israelí, que controla férreamente todas las entradas y salidas. Donde María y José posiblemente no hubieran podido pasar la noche.

Una ciudad situada a unos 9 km al sur de Jerusalén. Enclavada en los Montes de Judea, en Cisjordania. Donde el castillo de Herodes, son ruinas de lo que una vez fue un inmenso palacio.

Donde un nuevo Herodes visitó el lugar donde se cree nació el dios cristiano.

Un lugar donde las casas parecen de cartón.

Y los charcos son irreales como de papel de aluminio.

Donde la estrella que guía a los reyes magos es de neón.

Un bello lugar, donde la nieve cae muy pocas veces y cuando lo hace, parece harina espolvoreada.

Y donde el pesebre, ahora es una estrella de oro.

Donde los camellos pasean por sus calles, igual que hace mas de 2000 años.

Lugar de peregrinación para miles de personas. Famosas ....

... y anónimas.


Un lugar donde como en otros muchos lugares de la tierra, a menudo se olvida el espíritu navideño.

Fastos y salvas

Fastos y salvas

El fuego ha sido el origen de muchas ruinas, no solo en ocasiones de asedio y guerra, sino en circunstancias fortuitas. como indica Clemente Saenz, el Alcázar real de Madrid fue abatido por las llamas en la noche del 24 de diciembre de 1734, reinando Felipe V. El Alcázar de Segovia se quemó en marzo de 1862,  y el de Burgos en el año 1736. Otro ejemplo es el de Berlanga de Duero, en Soria, donde, con motivo de los fastos y salvas que se realizaban por la visita del rey Felipe IV, se quemaron la biblioteca y el maderamen del castillo.

(Miguel Fraile. Materiales de construcción en los castillos de Castilla y Leon)

 

Berlanga, 8 de diciembre

Berlanga, 8 de diciembre

Magistral artículo del Maestro Soros, sobre la feria de la Inmaculada en Berlanga, publicado en su blog Aceptando lo que venga, el 13 de agosto de 2007.

Los arrieros del pueblo, que nunca solían ir solos, dejaban Casillas y Romanillos a su izquierda y seguían la carretera blanca hacia Barcones. Apenas dejada atrás la linde entre provincias y mucho antes de que Barcones apareciera, se desviaban con sus reatas por un camino de tierra muy sobado, antigua Galiana de la Mesta, que, por derecho, les llevaba a Arenillas y de allí a Ciruela. Así evitaban el rodeo que da la carretera para pasar por Caltojar y antes por La Riba. Los arrieros se perdían la iglesia románica de Caltojar y la ermita de San Baudelio, que está entre Caltojar y Casillas de Berlanga, pero no creo que les importara mucho. A los arrieros estas sutilezas de turistas, que se pusieron de moda en el último cuarto del siglo XX, les traían sin cuidado pues sus caminos se regían por normas viejas de subsistencia, economía y distancia. Las finezas del arte románico, de las ermitas mozárabes, de las bóvedas de palmera, de los peristilos o los misterios de los eremitas no eran para ellos cosas de utilidad inmediata, ni de méritos muy reconocidos.

En Ciruela, a cuatro kilómetros de Berlanga, refrescaban o pasaban la noche, según se terciase, en la posada o venta de la Carretera. A veces, si la cosa se daba bien, en la misma posada se hacía el trato y los interesados se evitaban el acudir a la feria de Berlanga del día siguiente, 8 de diciembre. Eran estas ventas, situadas en las encrucijadas, abundantes en pesebres para las bestias (de algunas se decía que tenían tantos pesebres como días el año) y con amplias salas para que los viajeros, al amor de la chimenea con la lumbre en un hogar a un palmo del suelo, descansasen, se protegieran de las inclemencias del tiempo, comiesen, durmiesen o tratasen. Quien allí vendía o compraba, a su conformidad, iba sobre seguro, pues en la feria se podía vender, se podía comprar o, puede, que ni lo uno ni lo otro. Pero, claro estaba, volverse al día siguiente sin ir a la feria era algo que dejaba cojo el viaje.

A la feria de Berlanga, el 8 de diciembre como se ha dicho, acudían de los contornos gran cantidad de paisanos a comprar y a vender, tampoco faltaban los tratantes, ni los gitanos, que casi lo eran de casta, y en los últimos años, antes de que se extinguiera la feria de ganado en aras de la maquinaria agrícola, hasta asturianos y cántabros que bajaban con potros menudos y montaraces de su tierra, cargados en camiones. Por todos los caminos se veía acudir a la gente con su o sus caballerías, solos o en cuadrillas, para vender, comprar, cambiar... o lo que se terciara. Luego unos volverían a casa más contentos que otros.
En la explanada de la ermita se amontonaban el personal y las caballerías. También en la zona del rollo. La zona se convertía en una amalgama de gente y animales. Caballos, yeguas, potros, asnos, pollinos, mulas, machos romos, burros enteros... Los probables compradores hacían correr a los animales tirándoles de la rienda y comprobando si estaban cojos o si no veían de algún ojo o si las mulas eran falsas... Otros les metían los dedos bajo los belfos y les descubrían los dientes para deducir la edad. Todos les miraban las patas para ver si iban calzados y si estaban bien herrados y, por supuesto, si tenían alguna herida, merma o cojera.
-¿Cuánto pides por la yegua?
-Mándame tú y ya veremos.
Los hombres se daban la mano durante el trato y, a veces, se la mantenían estrechada un buen rato mientras regateaban para acabar llegando a un acuerdo entre subidas del comprador y recortes del que quería vender:
-Dos mil quinientos duros y no te mando más.
-¡Tuya es la yegua!
Y ya no había vuelta atrás. Se finalizaba el apretón de manos con un postrer estrechamiento y aquello quedaba atado en la tierra.
A veces no se ponían de acuerdo y se soltaban las manos haciendo aspavientos ostentosos y fingiendo despecho o, a veces, incluso desprecio por lo que se les mandaba o lo que se les pedía. Según los casos. Otras veces aparecían los mediadores que, indefectiblente, proponían partir la diferencia y que fuera el menos reacio al trato el que pagara el alboroque. Sin embargo los mediadores no siempre eran de fiar, por haber sido acordada su intervención previamente por uno u otro de los interesados.
Menudeaban también los puestos ambulantes de accesorios para las caballerías, los capadores, los puestos de chucherías, la venta ambulante de gorrinos para criar y algún que otro herrador por si se terciaba vender o comprar o por si había que calzar algún animal para redondear un trato. No faltaban tampoco algunas vacas lecheras o terneros para carne.
-Tío herrador, ¿qué es ese palo con esa cuerda que le ha puesto en el morro a la mula?
-Eso, majete, es un torcedor o acial, descanso del hombre y tormento del animal.
El herrador quitaba las herraduras viejas sacando los clavos de los cascos con unas tenazas, luego con el pujavante cortaba los cascos crecidos y los nivelaba para que sobre ellos asentaran bien las herraduras nuevas y, finalmente, clavaba éstas con maestría haciendo que las puntas de los clavos asomasen a la altura conveniente del casco donde los cortaba y remachaba. Si la caballería era rebelde o nerviosa necesitaba de alguien que la tuviera y si se veían mal la ponían en el morro el duro torniquete del acial. Una cosa hecha.
La mujeres del pueblo ponían a vender sus mercancías, que eran generalmente ajos, en horcas o sueltos, y judías blancas, pintas o de bolillo, en los portales de sus casas y también, si sus casas no eran lugar de paso, en la plaza de la villa. Los viajeros que por la tarde volverían a sus pueblos llevaban algún presente que solía ser mantequilla dulce, blanca y rosa, y algún que otro bote de melocotón en almíbar para la familia que siempre esperaba que el padre les llevara algo de la feria. A la mayoría les gustaba comprarlo en la confitería del Torero que estaba bajo los soportales de la plaza y donde, ya de paso, compraban alguna participación de lotería de Navidad.
Finalizada la misión de cada uno, las tabernas del pueblo se veían concurridas y, a la hora de comer, compradores y vendedores, tratantes y comerciantes, payos y gitanos y otras hierbas ambulantes llenaban el comedor den Ca El Vallecas donde lo habitual era comer de primero judías blancas y de segundo picadillo.
Algunos echaban la espuela en el Casino o en alguno de los bares junto a la colegiata y poco a poco, según avanzaba la tarde, la muchedumbre se disolvía con la luz del día. Sí. Así era.

Ruta Bordecorex-Alconeza

Ruta Bordecorex-Alconeza

Francisco Sebastián, vecino de Bordecorex, nos envía esta ruta en bicicleta entre su pueblo y la iglesia de Alconeza, que puede verse ampliada pinchando en la imagen. La información es muy valiosa para todos los que todavía no conozcan el despoblado y los restos de su iglesia románica. Francisco, que colabora en el blog de Bordecorex, nos muestra el recorrrido desde Caltojar, aunque también se puede llegar, siempre por caminos de herradura, desde Ciruela, Casillas de Berlanga, Arenillas o Cabreriza. Google maps

Fotos de Francisco Sebastian

Pasando página

Con la crisis general que afecta a los más diversos sectores de la economía, este servidor de ustedes se ha buscado trabajo en Addis Abeba, adonde piensa trasladarse  a primeros de marzo, si entre tanto no aparece en el horizonte alguna otra ocupación que no requiera alejarse tanto de la tierra a la que está dedicada esta bitácora.

Agradecería que algún colaborador, que aunque pocos han sido de gran calidad, se hiciese cargo temporalmente de este espacio que cada vez va ganando mas visitas desde las mas distintas procedencias, entre las que no se encuentra Addis Abeba, donde creo que las comunicaciones virtuales andan en estado mucho más precario que en los Altos de Baraona. Los interesados no tienen mas que comunicármelo por correo o dejar un mensaje en los comentarios con sus datos para ponernos en contacto e intercambiar los datos básicos para el manejo del blog y su actualización periódica.

Cómo aun quedan unas cuantas lunas para la mudanza, trataré de ir poniendo en orden todos los temas que tenía pendientes de publicar, si soy capaz de concentrarme y buscar la información que me falta. Y si no soy capaz los publicaré igualmente, a la espera de que definitivamente se pongan en marcha todos los sabios que saben cosas y se las guardan para si. Parece que alguna vez fuimos capaces de provocarles y hacer que nos contaran algunas cosas, pero despues, definitivamente les pudo la pigrizia. Era verdad aquello de que lo que no se da, se pierde.

Esto no es una despedida, porque a pesar del escaso eco obtenido, este blog me  entretiene, y a través de él encontré mucha gente interesante dispuesta a compartir sus pensamientos y sus descubrimientos.

LAS DOS ESPAÑAS

"Desde hace varias décadas, España se resquebraja, y no políticamente, dividida en dos mitades, la de las regiones ricas y la de las regiones pobres, que el mapa marca perfectamente: las ricas son las que baña el mar y las pobres las que están lejos de él. Solamente Madrid es la excepción, por los motivos que todos conocemos"

Las dos Españas

Julio Llamazares.  El País, 13.02.07

Mientras las provincias de la costa se llenan de construcciones, la España del interior se despuebla. Esas son las verdaderas dos Españas y no las de Machado, pese a que todavía perviven (no hay más que ver nuestro Parlamento).

Desde hace varias décadas, España se resquebraja, y no políticamente, dividida en dos mitades, la de las regiones ricas y la de las regiones pobres, que el mapa marca perfectamente: las ricas son las que baña el mar y las pobres las que están lejos de él. Solamente Madrid es la excepción, por los motivos que todos conocemos.

Extremadura, las dos Castillas, Aragón, el antiguo reino de León y las provincias interiores de Galicia se han ido así despoblando, aprisionadas entre las dos presiones que marcan el desarrollo de este país: la centrífuga de la periferia y la centrípeta de Madrid. Dos presiones combinadas que han arrastrado a sus habitantes hacia las regiones cálidas y con más posibilidades económicas o hacia la capital de España, que continúa ejerciendo un innegable atractivo para la mayoría de los españoles. Justo todo lo contrario que las viejas capitales y pueblos del interior, envejecidos y sin futuro para los jóvenes, a excepción de unos pocos casos. El resultado es un desolador paisaje, con provincias prácticamente deshabitadas y con comarcas enteras condenadas a la desaparición.

Pero, a lo que se ve, a nadie, salvo a los habitantes de esas regiones, parece preocuparle esa situación. Mientras media España se despuebla, mientras la mitad del mapa se desertiza delante de nuestros ojos, condenada al ostracismo y al olvido por su situación geográfica, la otra mitad continúa creciendo sin importarle lo que le sucede a aquélla. Incluso despreciándola por su decadencia como en el colegio determinados alumnos aventajados hacen con los más torpes. No hay más que ver las reacciones suscitadas por las reclamaciones de algunas de esas provincias, como Zamora, Teruel o Soria, cuyos habitantes han tenido que manifestarse al grito de que existen para que les hagan caso. El problema viene de lejos. Viene de la época del desarrollismo de la dictadura, cuando comenzó la industrialización de determinadas zonas de la periferia, que provocó el primer éxodo de población interior, y se acentuó luego con el turismo, que atrajo hacia las costas cantidades ingentes de mano de obra en perjuicio de las regiones y las provincias del interior. Paradójicamente, la descentralización política propiciada por el llamado Estado de las autonomías, en lugar de corregir esa tendencia, la ha acentuado todavía más gracias a lo que los economistas llaman, con magnífica expresión, optimización de los recursos productivos nacionales y a la insolidaridad interregional. Todo ello, por supuesto, con la colaboración de los sucesivos gobiernos, más preocupados por complacer a las autonomías ricas, cuya mayor población les procura un mayor poder político, que por ayudar a las desfavorecidas. Justo todo lo contrario de lo que se reclama a Europa y de lo que hacen internamente otros países de nuestro entorno.

No seré yo quien explique aquí la importancia del equilibrio económico y demográfico de un país, no sólo para su desarrollo armónico, sino también para su bienestar global. Cualquiera sabe que un país desvertebrado, con grandes diferencias entre sus distintas zonas, repercute negativamente a la larga en todas ellas y no sólo en las perjudicadas. Como ocurre con un cuerpo en el que uno de sus órganos se desarrolla exageradamente más que los otros o con una familia en la que uno o varios de sus miembros medran a costa de los restantes, tarde o temprano empezarán a surgir los problemas para todos, puesto que, al malestar de los discriminados, se sumarán los derivados del hiperdesarrollo de los favorecidos, como ya se empieza a ver en nuestro país. Todos oímos continuamente las quejas de las regiones ricas en relación con la falta de agua o con la destrucción de su medio ambiente. Y es que, como dijo el sabio, no se puede tener todo.

Las quejas de esas regiones nada tienen que ver con la solidaridad. Al contrario, se basan precisamente en el egoísmo, que es el principal motor de este país actualmente; no sólo entre las personas, sino entre las autonomías. El debate sobre el agua, que cada vez se hace más virulento, es un buen ejemplo de ello. El debate sobre el agua o sobre el reparto de la producción eléctrica, por no hablar de otros muchos parecidos, no han hecho más que poner de manifiesto el desequilibrio de una nación que construye e invierte donde no tiene energía mientras que deja que se deserticen las regiones donde ésta sobra. Hasta ahora, el problema se solventaba con el argumento de la solidaridad, pero hoy ese argumento no se sostiene, dado que la solidaridad no existe. Y es que ¿cómo se le puede seguir pidiendo ésta a Aragón, o a Castilla-La Mancha, pongo por caso, en materia de agua para regar, con las provincias vecinas de Levante o Cataluña, cuando con ellas nadie ha sido solidaria en mucho tiempo? ¿Cómo puede exigírsele a León o a Extremadura que continúen sacrificando valles y pueblos para producir energía eléctrica para el resto, cuando el resto las ignoran o desprecian normalmente? La solidaridad ha de ser recíproca y eso no ocurre en este país.

Pero nadie parece darse cuenta de lo que se avecina. Mientras la insolidaridad aumenta, mientras el desequilibrio crece, mientras las dos Españas geográficas se alejan una de otra a ritmo vertiginoso, nuestros políticos continúan a lo suyo, que es agrandar las dos ideológicas, y nuestros pensadores siguen secundando a aquéllos en sus estériles e inagotables discusiones sobre la unidad de España o sobre su conformación plural, cuando en la realidad España no existe. Basta mirar el mapa desde un satélite para ver que es una ficción. Una campana gigante, como escribía Manuel Vicent hace tiempo, con un badajo en el medio que resuena en el vacío inmenso que lo rodea.

Más conchas que un galápago

Con el animoso gozo del buscador, apareció por Caltojar el Maestro Alkaest, artífice desde hace tiempo de tres bitácoras que el abajo firmante sigue con asiduidad, y con el respeto, veneración y sana envidia que provocan los que saben más que uno. Y de su visita, nos ha dejado una joya en el blog Laberinto Románico en la que nos contagia su entusiasmo por la "lectura" del exterior de la iglesia de San Miguel, descubriéndonos cosas que de puro familiares nos habían pasado desapercibidas. Esperando que este post tenga continuidad desgranándonos los secretos del interior de esta iglesia, les dejo con el artículo íntegro que reproducimos con la amabilísima licencia del autor (sus otros blogs son Picota y cepo, ejemplar espacio de denuncia sobre la falta de respeto al patrimonio artístico y Pájaros viajeros, una amena vuelta al día en ochenta mundos)

Románico con más conchas que un galápago...

 

Templo de San Miguel, Caltojar (Soria). [Fotos 31 octubre 2008].
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El viajero puede contemplar el templo de Caltojar (Soria), extasiarse con su peculiar belleza, y aquí paz y después gloria... Pero la cosa no es tan sencilla.
Y no lo es porque, el edificio, presenta una serie de signos que evidencian un pasado tortuoso. Cuando lo descubrimos, hace veinticinco años, nos resultó chocante, y hoy nos afirmamos en tal apreciación. Lo que, a simple vista, parecen peculiaridades constructivas, si nos fijamos con detenimiento, dan cuenta de los turbios manejos que tuvieron lugar en sus elementos arquitectónicos. ¿Se debe a que fue construido, al iniciarse el s.XIII, en una época de convulsa transición?
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El primer chasco es la perspectiva del lado Este, con el magnífico ábside “lombardo” y sus desfasados canes “mozárabes”. Perdón, ábsides, en plural, porque debía tener tres. ¿Cómo, que solo ven uno en la foto? Muy sencillo, ello se debe a que, los absidiolos laterales, han sido devorados por tardías estructuras –quizá del XVII o XVIII- que utilizaron los mismos sillares. ¿Sacados de otras partes del edificio?
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Restos visibles del pequeño ábside norte.
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El absidiolo correspondiente al sur fue demolido, y el norte quedó reducido a un fragmento semioculto. Al interior, ambas estructuras están cubiertas por sendos retablos que ocultan el desaguisado. La torre, románica, fue también muy transformada, aunque conserva la traza.
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Fijémonos, ahora, en la fachada sur. El cuerpo saliente que acomoda la portada, tiene un tejaroz de canes a base de rollos, como el resto del edificio, pero aquí los centrales, los que caen sobre la chambrana de la portada, han sido burdamente rotos para acomodar la curvatura del arco con cabezas de clavo. ¿Cómo es posible tal estupidez en una portada tan perfecta? Da la sensación de que falta una hilera de sillares, entre la chambrana y los canes, que ha obligado a destrozar éstos para acomodar forzadamente el tejaroz. ¿Es el resultado de alguna reforma?
No debemos fijarnos, sin embargo, en el distinto color de los sillares, los que aparecen grises es porque la erosión les arrancó el baño protector, de color, con el que los canteros medievales protegían los sillares endureciendo la piedra.
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Hay más notas chocantes, la serena simplicidad de las románicas arquivoltas con cabezas de clavo y dientes de sierra, contrasta con el “barroquismo” de los capiteles, prácticamente góticos, y la vulgaridad plana de los relieves, a base de hojas, en las jambas escalonadas de los intercolumnios.
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Por si fuera poco, el tímpano, que recuerda el de Santiago del Burgo en Zamora, está presidido por un ángel de rudeza tal, que no sabe uno si imaginarlo obra de un artista primitivo o de un torpe artesano arcaizante. Desdice por completo del resto, pero, a su vez, el capitel pinjante que se encuentra bajo tal escultura, dividiendo el tímpano geminado, es de nuevo pomposamente gotizante con su “florido florón”, por más que la pieza escultórica del ángel parezca introducida con calzador entre las demás dovelas del tímpano. Item mas, ¿por qué lleva un bastón, que parece vara de constructor, en lugar de lanza o espada? ¿Por qué se protege tras un escudo, de sospechosa estructura céltica? ¿Qué gesto es el que hace con su mano derecha? ¿Y por qué falta el sillar original que estaba sobre la cabeza del ángel...?
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Regresando a las arquivoltas, hay un detalle que suele pasar desapercibido, los dientes de sierra llevan un baquetón curvo en su borde y tras él un surco, en todos sus picos. No, en todos no. De ellos, sólo veinte responden a este esquema. Uno, el segundo empezando por la izquierda, ha convertido el pequeño surco en grueso calado, como se ve en la foto, dejando el trozo de baquetón exento. ¿Por qué? ¿Acaso el cantero pensaba hacer ese trabajo en toda la arquivolta, pero hubo que terminar la obra aprisa y corriendo? ¿O se trata de un guiño, un signo, una clave que el artista medieval nos ha dejado para indicarnos algún sentido oculto?

Otros elementos, como el rosetón occidental decorado con ojas de acanto, la sencilla portada norte a base de capiteles vegetales, o una parte del ábside, están tan maltratados por el desgaste de los siglos, que no es posible analizar sus disonancias con ecuanimidad.
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No obstante, una ventanita en el lado norte del presbiterio, presenta su arco superior tallado con un sogueado y relieves vegetales –todo ello muy desgastado-, aunque el brusco corte del sillar en sus laterales, da idea de que puede proceder de otra parte del edificio y ha sido reutilizada.
Es todo tan sereno y tan confuso, tan cisterciense, pre-gótico y arcaizante a un tiempo. Tan “lombardo” al par que “borgoñón”. Tan normal y tan extraño. Eso, sin contar lo que esconde en su interior...
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Salud y fraternidad.
Alkaest (texto y fotos)

Soria románica en Alconeza

Soria románica en Alconeza

El 24 de mayo de este año apareció en este blog una colaboración de Axinio con datos y fotografías sobre la iglesia de Alconeza, que había pasado inadvertida para muchos de nosotros, consumiéndose en un abandono de siglos.  Nos llena de satisfacción leer en la web de Soria Románica que este monumento en avanzado estado de ruina ha sido por fin inventariado, posiblemente con vistas a una proxima salvación, que incluiría la creación de accesos para vehículos y señalizaciones desde Caltojar que es el pueblo mejor comunicado con el despoblado.

[Artículo de Soria Románica] Gracias al trabajo de investigación y documentación realizado por el equipo de Soria Románica, la iglesia de Alconeza pasa a formar parte del catálogo de bienes románicos de la provincia de Soria. El Proyecto Cultural Soria Románica presenta su comunicación ’Románico desconocido: la iglesia del despoblado de Alconeza (Soria)’ en el Congreso Internacional Restaurar la Memoria, en la feria Ar&Pa.

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Las ruinas de la parroquia de Alconeza son de gran interés para el patrimonio románico soriano, ya que el estudio y documentación llevados a cabo por el equipo técnico de Soria Románica dan a conocer este edificio que nunca ha formado parte de ningún catálogo del Románico de Soria y que, además, aporta una valiosa información sobre las técnicas constructivas de los edificios románicos de la primera época.

Estos restos son un testimonio magnífico para analizar el método de construcción de las iglesias románicas del medio rural soriano, ya que debido a su temprano abandono (siglo XVII) no ha sido transformada a lo largo de los siglos y, por tanto, mantiene su estructura primitiva.

El descubrimiento de esta iglesia plantea al Proyecto Cultural Soria Románica la necesidad de no limitar el campo de actuación a los edificios ya inventariados y diagnosticados, sino ampliar el trabajo hacia campos de estudio que contribuyan a recoger e inventariar todos los elementos que aporten una importante fuente de información.

El templo de Alconeza era, hasta ahora, uno de los edificios del Románico rural soriano no conocidos y, por lo tanto, no documentados pese al exhaustivo rastreo de este territorio, iniciado en los años 30 del siglo XX por Juan Antonio Gaya Nuño, completado a lo largo del tiempo por diversos autores y estudiado exahustivamente en los últimos años.

FOTO

La iglesia de Alconeza se encuentra situada al sur de la provincia de Soria dentro de la Tierra de Berlanga, y formaba parte del despoblado del mismo nombre del que no se conserva apenas documentación. A pesar del avanzado estado de ruina en el que se encuentra, aún mantiene en pie su ábside, presbiterio y primer tramo de nave. Estos elementos, junto con la galería porticada, de la que no hay aquí ningún vestigio, constituyen la estructura tipo de la mayor parte de las iglesias del Románico soriano.

Coincidiendo con este esquema compositivo, el ábside es semicircular y se cubre con bóveda de horno. El presbiterio presenta mayor anchura y altura que el ábside y se cubre con bóveda de cañón, en este caso ligeramente apuntada. En la cabecera aparecen tres huecos de ventanas: una axial en el ábside y dos a los lados, en el presbiterio. La nave, única, es más alta y ancha que la cabecera y queda comunicada con ella mediante el arco de gloria.

Llama la atención lo elevado del hastial del arco de gloria, sobre los 6,5 - 7 m de altura de coronación de los muros de la nave. Similar dimensión tiene el ancho de la nave que estaría cubierta con estructura de madera. A una distancia de algo más de 15 metros del arco de gloria se encuentra un montículo que parece indicar la posición del muro oeste y la longitud de la nave. Con esta hipótesis, se ha realizado una comparativa con las iglesias de Aguilera y Paones, obteniendo una gran semejanza en las dimensiones de los templos.

Por los ausentes (II)

Por los ausentes (II)

Nuestros antepasados celtas celebraban por estas fechas la fiesta del Samain, que significa el final del buen tiempo. Se han acabado todas las cosechas y uno debe recogerse en el hogar y comenzar un trabajo interior, como el aprendizaje de la magia,  la filosofía, la astrología o la alquimia. La víspera, por la noche, el pueblo se reunía en torno a la hoguera que los druidas habían hecho frotando unos palos de roble. Las canciones alrededor del fuego conseguían exorcizar los malos genios y purificar al grupo y a la tierra para que todo se renovara con el nuevo año.

La noche del Samain, toda la comunidad volvía a congregarse junto al fuego. Al anochecer, despues de una asamblea en la que se discutían problemas de convivencia, se celebraba una fiesta hasta el amanecer, en la que se comía carne de cerdo y se bebía vino. La primera produce inmortalidad, y el segundo, el estado de trance necesario  para comprender la realidad metafísica y la comunicación con los muertos.

La fiesta todavía duraba dos días más. En las horas de luz el cuerpo se recuperaba de los excesos, asistiendo a representaciones dramáticas. Por la noche se bebía y se danzaba alrededor de la hoguera. Acabadas las fiestas todos se recogían en sus casas, ya purificados por la catarsis, dispuestos a vivir, igual que la naturaleza, hacia dentro.

Por si no era suficiente con el macdonals y las grasas saturadas, saldremos huyendo del jalogüen, nueva tradición importada con animo de lucro, y nos refugiaremos en el monte a buscar níscalos sin olvidarnos de contemplar, al pasar por un claro de los pinos, la visión del límpio cielo soriano, para tener un recuerdo emocionado de nuestros ausentes.

Si todavía no conocen Tajueco, alli tiene lugar la tradición arraigada y solemne del Cántico de Las  Animas, la noche del 1 de noviembre. Acompañadas por el toque de muertos de las campanas de la iglesia, salen tres comitivas que se van turnando en los cantos de las estrofas, a la luz de las velas que llevan protegidas con cacharros de barro de los alfares que todavía siguen activos. Al terminar la función, el sacristán reparte bollos y vino entre los asistentes que se saludan deseándose salud para celebrarla otro año.

Texto no disponible

Diccionario geografico-estadistico de España y Portugal.  Sebastián  Miñano y Tomás López de Vargas Machuca

Foto: Heraldo de Soria

Incertidumbres

Incertidumbres

Decía Cortázar que las cosas de las que uno está completamente seguro nunca son ciertas, afirmación que puede parecer una boutade, pero que no lo es tanto.

Por ejemplo, todos estábamos convencidos de que el teléfono lo había inventado Alexander Graham Bell, y asi lo tengo visto hace bien poco en un libro de texto de la enseñanza primaria, de esos que cambian año tras año la paginación  para que no le sirva al hermano pequeño. Se sabía hace ya tiempo, pero hasta junio de 2002 no se reconoció oficialmente con una resolución del Congreso estadounidense, que el verdadero inventor fue Antonio Meucci, un emigrante toscano en Nueva York, para comunicar su oficina con el piso superior, donde su mujer se encontraba postrada en la cama a causa de un agudo reumatismo. El hombre no tenía suficientes dólares para patentar lo que el había llamado teletrófono y dejó el aparato en la oficina de patentes, donde sirvió para dar injusto merito a un tal Graham Bell.

La radio, otro invento maravilloso, siempre habíamos creido que la escuchabamos gracias a Marconi. Sin embargo hay otra resolución del Tribunal supremo de los Estados Unidos reconociendo la autoría del invento a Nikola Tesla, serbio nacido en la Croacia austro-hungara en 1856, que había  hecho demostraciones de su ingenio quince años antes que Marconi. Este dato es ignorado por los rusos, para quienes  el verdadero inventor de la radio fue su compatriota Alexander Popov.

En Berlanga, estabamos convencidos de que el nombre del pueblo procedía del de la colonia romana de Valeránica, construida en honor del emperador Valeriano. Asi lo escribía Juan Antonio de Estrada en 1748, en su curiosa obra Población general de España; Historia chronológica, blasones y conquistas heróicas, descripciones agradables, grandezas notables, excelencias gloriosas y sucesos memorables:

"pobláronla celtíberos, años de Christo 918, con nombre Valeriana, por el emperador Valeriano (I, p 271)

Sin embargo Alvaro Gámes de Fuentes lo considera una patraña sin base histórica, y en su libro Los topónimos, sus blasones y trofeos (la toponimia mítica) lo refuta categóricamente con estas palabras:

"El nombre de Berlanga de Duero (Soria) creo que es diáfano. Sin duda es una voz compuesta de ber y langa. El primer elemento sería un derivado de la conocida raiz ibero-vasca iber "valle" con pérdida de la -i inicial absoluta (recuerdese Ibarca > Barca y los derivados Bárcena, Barcial, Barcina, etc.). El segundo elemento correspondería a la raíz celta Lanka, langa "pliegue de terreno, valle" que ha dado lugar a una larga serie de topónimos: Lanca y Lancia (Asturias), Láncara (Lugo, con sufijo prerrománico átono), Langa (Zaragoza, Avila, Soria, Cuenca), Langreo (Asturias) etc. En conjunto nuestro topónimo, como tantos otros, representa una tautología, aqui ibero-celta".

También parecía un topónimo diáfano el del pueblo de Ciruela, fruta del ciruelo, si no fuera porque en los muchos pueblos y lugares que hay con este nombre en la geografía española (Ciudad Real, Toledo, Burgos, Segovia; Ciruelas y Ciruelos en Guadalajara y más Ciruelos en Toledo y Segovia) se mantiene  una constante que es la de estar al pie de una fortificación, y algunos tienen documentada su etimología mozárabe "zuheruela" procedente del árabe Sajra, que designa precisamente un enclave defensivo sobre un lugar alto y enriscado, una torrecilla como la que hubo en el paraje del mismo nombre en los montes a espaldas del pueblo.

Hermosa ciencia esta que intenta encontrar el significado y origen de los nombres de lugar. Todos los nombres han tenido en su momento un significado claro para los hablantes. El paso del tiempo y los cambios fonéticos de las lenguas han vuelto opacos a muchos de ellos, hasta el punto de que hoy no sabemos a ciencia cierta qué quisieron expresar nuestros antepasados, un suponer,  llamando Coborrón a esa mole petrea junto a Berlanga.

Algunos nombres son transparentes como Berlanga lo es para Gámes. Hortezuela es un diminutivo de huerta; huertecillo, diriamos ahora. El caserío debió de crecer junto a la huerta que poseían los frailes sanjuanistas en aquellos pagos. Carrascosa viene de carrasca, arbol de la familia de la encina junto a la que crecen exquisitas trufas. Morales viene del arbol de las moras, donde subíamos de pequeños sin camiseta a devorar una de las frutas más exquisitas del mundo. Ciruela viene de la fruta del ciruelo... o eso creíamos...

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Album de cromos

Cromo dedicado al castillo de Berlanga, del album Colección Joya,  titulado "Castillos de España" con dibujos de Enrique Estela. Imprenta Casulleras, Barcelona 1957

El album lo encontré en muy malas condiciones de conservación atacado por la humedad y la polilla, en el desván de un edificio abandonado a punto de ser demolido; y estaba casi completo pero desgraciadamente los cromos de los otros dos castillos de la provincia (Almenar y Monteagudo) eran de los pocos que faltaban para completar la colección. Si el niño que coleccionaba castillos tenía doce años en 1957 ahora tendría 63. Si vive, tendrá el album grabado en algún lugar de su memoria. Si por una lejana casualidad llega a visitar este blog, le mando un cordial saludo y un sincero agradecimiento por el regalo. Si a alguien le interesa mucho, lo tengo escaneado y se lo puedo enviar.

Restauración de las vidrieras

Restauración de las vidrieras

La Junta de Castilla y León ha adjudicado la restauración de las vidrieras de la colegiata a una empresa del ramo, por 259.714 euros. El plazo de ejecución es de 12 meses, que todos esperamos sean los definitivos despues de casi veinte años de amagar y no dar, algo que desgraciadamente se está haciendo muy habitual en los organismos políticos, que al final tienen que quintuplicar el presupuesto inicial; y si no fijense lo que pasó en Bordecorex, donde había una partida para consolidar la torre, que nunca llegó, con lo que la torre se vino abajo y ahora habrá que gastarse muchos más cuartos para levantarla. El dinero no sale debajo de las piedras sino de nuestros impuestos.
Las vidrieras mas antiguas son del siglo XVI: son las tradicionales vidrieras emplomadas de vidrio soplado y no tienen colorido ni decoración . En el siglo XVIII se cambiaron algunas de las mas deterioradas y otras se parchearon; y a principios del siglo XX se colocaron las de estilo geométrico como la que se ve en la foto. En total hay veinte ventanales con vidrieras y todas necesitan ser restauradas por su alto grado de deterioro. Las patologías son diversas; desde la fractura de la piedra que las soporta hasta deformaciones, pérdidas o corrosión de los materiales. Las obras se realizarán in situ.

CALTOJAR

Llegan más fiestas: Este fin de semana son en Caltojar, donde el calor no se siente solo junto a la hoguera. Acérquense en las horas de luz a ver las dos atalayas y la impresionante iglesia románica de San Miguel. Y el que no pueda volver a casa por el Pilar, que se de una vuelta por el blog de Caltojar

Por aqui, y son de los pocos, todavía no se han apuntado al traslado veraniego de las fiestas; que, con la razonable excusa de "ser más" empobrece un poco la tradicional generosidad con el forastero que tienen nuestras fiestas. En Caltojar las celebran por estas fechas desde la época de las Tesmoforias, y que así sea por muchos años.

El video se ha descojonao.

Berlanga en el New York Times

Berlanga en el New York Times

Como ya recogieron en su día muchos medios de comunicación y el blog de mi amigo Lima, en el mes de agosto el prestigioso diario The New York Times, a través del reportero John Motyka, dedicó a la provincia de Soria un extenso reportaje en el que se deshacía en merecidísimos elogios hacia este paisaje "muy relegado del desarrollo español"

Con la limitación de cualquier reportaje en un periódico, éste se centraba en glosar la figura de Machado, que llegó a Soria un poco perplejo y acabó cautivado por el "ambiente" soriano hasta el punto de no poder desprenderse jamás de él. El Duero, la ciudad de Soria, Numancia y su simbólica resistencia del débil ante el fuerte, la grandeza ascética o lo que el mismo Machado llamaba "el sentido imperial de la pobreza" son otros de los puntos de apoyo de este brillante trabajo periodístico.

Cuando Motyka se  plantea salir a la periferia para dar una visión  mas amplia del terreno estudiado,  con el mejor de los criterios o muy bien aconsejado, se decide por tres lugares a los que a cualquier persona con un mínimo de sensibilidad le ponen la carne de gallina: La Laguna Negra de Urbión, Gormaz y Berlanga.

De la panorámica impresionante desde el alcázar de Gormaz, dice Motyka que "corta la respiración" y en Berlanga sube al castillo y recorre la calle de Las Torres, entrando por la puerta de Aguilera, pasando por los soportales y llegando a la "adormilada" plaza mayor donde ve una de las muchas perspectivas del castillo. Gracias Motyka, vuelve cuando quieras.

La iglesia de Abanco

La iglesia de Abanco

Se ha adjudicado la segunda y última fase de restauración de la iglesia barroca de San Pedro de Abanco en la que se gastarán 258.181 euros en las siguientes mejoras:

  • Cambiar toda la pavimentación del templo y del atrio de entrada.
  • Arreglo de la bóveda de la sacristía y de los revestimientos deteriorados del interior de la iglesia.
  • Restauración de pilastra, hornacinas y bienes muebles.

De esta espaciosa iglesia dijo Madoz que acaso fuese la mejor de todo el partido. La encargaron los Aparicio al Maestro Alonso Martínez de Ochoa, que también diseñó el palacio; y se construyó a imagen mejorada de la de Brías. Se comenzaron las obras en 1708 y se acabaron en 1713. La piedra es toda de sillería. En la portada hay tres hornacinas con la virgen, San Pedro y San Pablo; y a los lados los escudos de la familia benefactora. De la antigua parroquia románica no queda mas que una pila bautismal de copa troncocónica decorada con bandas verticales y una basa formada por un toro con garras en forma de volutas.

Los cinco marcos vacíos que se ven en el interior, tenían cuadros que fueron robados hace cien años. La importancia de los templos se medía por las obras de arte que albergaban y tambien por las reliquias que se había logrado reunir; asi en esta iglesia de Abanco se guardan las de los santos Gaudino, Bonifacio, Justino y Faustino, martires de los primeros tiempos del cristianismo. 

LAS CAMPANAS

LAS CAMPANAS

En la web http://campaners.com/  que elaboran y actualizan los campaneros de la catedral de Valencia, se encuentra un amplio inventario de las campanas españolas. Buscando hasta en el último rincón, han realizado fichas, con datos pormenorizados, fechas en que se fundieron, talleres que las fabricaron, estado de conservación, fotos, etc.

Las campanas ya las utilizaban los egipcios y los persas. Los romanos las  llamaban "tintinnabulum", pero a partir del siglo VI se generalizó el nombre de campana, que viene de "vasa campania", por los recipientes de bronce en forma de vaso que se fabricaban en la región italiana de La Campania, cuya capital era en la antiguedad la ciudad de Capua y actualmente la de Nápoles.

En esta web nos enteramos de que las campanas tienen nombre, que suele ser el de un santo, como esta de la foto que es una de las tres que hay en la torre de Fuentetovar y que lleva el bonito nombre de Santa Desiderata. Cada una tenía su sonido particular y anunciaba acontecimientos concretos según el toque del campanero, que era un oficio para el que se necesitaba aprendizaje y cierta pericia que ningun artilugio mecánico o electronico ha sido capaz de suplirlo. Si Santa Desiderata estaba tocando a Unción, es que se había muerto alguien y se avisaba a los campesinos que arrastraban la azada por sus minifundios y a las amas de casa que preparaban el puchero con berzas y un poco de güeña.

El pósito

El pósito

El pósito o alhóndiga era una institución benéfica de propiedad pública destinada al amacenaje de grano, y a prestarlo, sin condiciones especulativas, a los campesinos en épocas de escasez. El labrador que acudía a este organismo lo hacía para no morirse de hambre, asi que el interés de su prestamo era muy bajo y la devolución debía hacerse siempre en especie y no en dinero.

No se sabe bien su origen aunque se cree que no es una institución medieval sino más bien generalizada a partir del siglo XVI. Los había de dos clases, dependientes del poder civil o del eclesiastico, que se llamaban positos píos. En 1773 había en toda la provincia de Soria 670 de los que 230 eran municipales y 440 píos.

La idea entraba de lleno en el ideario reformista e ilustrado de personajes como Campomanes o Jovellanos, que achacaban el retraso agrario entre otras cosas a las cargas feudales. Los beneficios de la institución se dedicaron a la contratación de maestros o de médicos, o a realizar obras públicas o mejoras urbanas. Su declive, como el de tantas otras cosas tuvo mucho que ver con la invasión francesa al esquilmar los fondos de Hacienda, que se vio obligada a convertir la beneficencia en oficina recaudatoria.

Podrían ser los antecedentes más lejanos de los modernos créditos agrícolas o cajas rurales, solo que ahora se usan palabros inventados y malsonantes como "aperturar" verbo inverosimil e inutil porque ya tenemos el "abrir" que expresa lo mismo

Recientemente, el pósito de Berlanga, después de décadas de abandono ha sido convertido en vivienda privada.

Hermanados

Hermanados

CONEXION GALAPAGOS

Información sobre la visita del alcalde de la isla de Santa Cruz de Galapagos a Berlanga el pasado 13 de septiembre, para la firma del protocolo de hermanamiento de los dos municipios, con fotos y  reseñas de prensa, en la web de civesMundi (de donde hemos tomado prestada la foto)

La noticia, recogida en la web de Radio Santa Cruz donde se afirma que en el mes de noviembre visitarán Santa Cruz, el Alcalde de Berlanga  y sus diputados (sic) para confirmar el acuerdo e iniciar un trabajo conjunto.

Tambien aparece el evento en el diario.com.ec

Y en la página de la Diputación de Soria, cuyo presidente fue invitado a la fiesta y ya está haciendo espacio entre las estatuas del palacio de la diputación para una de fray Tomás, como seguramente le va a pedir el Ayuntamiento en pleno a través de una moción aprobada por unanimidad.

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Las primeras fiestas

Recién estrenado el otoño y el nuevo curso, ya están aquí las primeras fiestas de la temporada. Septiembre es el séptimo mes en la cuenta de Rómulo, y los ritos paganos de esta parte del año están relacionados con Dionisos / Baco, dios del vino; ya que es cuando tiene lugar la vendimia, actividad en franca decadencia en nuestra comarca, pero todavía pujante en la ribera hacia poniente. Homero escribió que sus coetaneos danzaban y recitaban en estos días un "hermoso lamento" sobre los sufrimientos y la muerte del dios de las uvas.

Es tiempo también de celebrar la gloriosa llegada del arcángel Miguel,  pesador de las almas, que anda siempre con su balanza en ristre, al que se le dedican las fiestas en Bordecorex y Andaluz este próximo fin de semana.

Para no perdérselo es el interesante cartel que han preparado en Bordecorex, donde sobresale el festival "Si hablaran las piedras" en el que a partir de las cinco de la tarde del sábado 27 se irán sucediendo las actuaciones del Taller de sonidos de la tradición, Mayorala, un intermedio con nuestro cuentacuentos más universal: El Kata, Menaya Folk y Tuco y los definitivos.

Bordecorex es pueblo que acaba en X, cosa poco frecuente en la toponimia castellana. Casualmente el caudillo Almanzor, que  murió por estos predios, había nacido en otro pueblo que tambien termina en X: Torrox. En Soria tenemos también un Moñux y un Urex; en Guadalajara se encuentra un Muduex y un Anguix; otro Anguix en Burgos y además un Perex; un Guadalix en Madrid, un Letux en Zaragoza, un Borox y un Almorox en Toledo. Se nombra un Barrax y un Cancarix en la provincia de Albacete; un Bolvax y un Barranco Molax en la de Murcia; en la de Almería la nómina es amplia: Albox, Alfaix, Alsodux, Benahadux, Enix, Moscolux,  Lanjar de Andarax y El Frax. En Alicante, Fanadix, Cox, Sax, Fleix y Elx, mas conocido como Elche. Nos quedan dos en Granada llamados Guadix y Balax y los tres que hay en la provincia de Málaga: además del lugar donde nació Almanzor, se encuentran un Jorox y un Tolox.

Pero la cosa empieza mañana en Berlanga, donde celebran  la Virgen  de las Torres, fiesta religiosa con toques paganos , de la que hablamos el año pasado en este  mismo blog, y en la que la frase más repetida es ese familiar "que buena pro le haga" que era de uso común al rematar un contrato o compra, y valía igual para saludar a quien estaba comiendo o bebiendo. A los que tengan la suerte de estar en Berlanga, en Bordecorex o en Andaluz por estas fechas, que buena pro les haga.

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