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De la parte Berlanga

Viale del tramonto

El rollo de Rello es de hierro.

 

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O tempora, o mores

La foto que ilustra la presente entrada es de la década de 1920, en una animada tarde festiva en Berlanga. Los maderos y tablones de variadas medidas eran aportados por los vecinos que  construían la plaza de toros en comunal hacendera, aprovechando el trazado de la plaza mayor y las fachadas de esta para apuntalar y darles la consistencia necesaria. 
 
La celebración era por la Virgen del Rosario, patrona de la Villa junto a Santa Catalina de Alejandría, que también tuvo sus singulares festejos, ya perdidos, en torno al 25 de noviembre. 
 
Las fiestas patronales eran en aquella época y hasta la década de 1970, a primeros de octubre, cuando ya la diáspora era masiva, por lo que el Concejo decidió trasladarlas a fechas estivas.
 
Las caras de la foto, salvo alguna excepción, dan la razón a aquel clásico que dijo que "vale más un día grande que cien pequeños".
 
Camisas blancas recién lavadas y chalecos negros. Casi todos los hombres con las cabezas cubiertas, que el ábrego del otoño es muy traicionero. Las mujeres en las filas de arriba, con esos tocados de la época del Titanic. Las alpargatas blancas de esparto y algunos  típicos calzones, aunque gana el pantalón entre la juventud. Arriba a la derecha, un mozo bebe del botijo lleno del vino de la Tierra, y en la fila de abajo tres alegres espectadores (dos sin boina) juegan con unos globos.
 
 
Repasen ustedes las caras cargadas de energía positiva y miren si reconocen a alguien. Mandaremos la foto original a todo el que nos la pida.
Y hablando de energía positiva, pronto llegan las fiestas de Caltojar.
 

Martes de carnaval

                                                            "Cree el pueblo que no tiene amo, cuando lleva máscara"
Heladas en el interior. Ayer salió La Riba de Escalote en el Telediario de las nueve de la 1. Por aqui el carnaval es fiesta invernal, por eso se consume lardo, que es tocino, el jueves lardero, y mas grasa el martes que es el último día de permisibidad antes de que llegue la Cuaresma, y que en muchos paises se llama martes graso, mardi grass, martedi grasso, terça feira gorda.
El Carnaval es una fiesta que data de cuando las estaciones y los ciclos del trabajo estaban más marcados que ahora. Su autenticidad radicaba en que se había gestado en las entrañas del pueblo llano, de abajo arriba. Duró muchos siglos porque era auténtica y transgresora. La fiesta, como dijo algún clásico, debe ser violación solemne de toda prohibición. Tradiciones carnavaleras arraigadas tenemos en algunos pueblos cercanos como Abejar (La Barrosa), Alcubilla del Marqués, Pedraja de San Esteban y Vildé (Luminarias), Matanza (Zarragón), Almarza (Judas), Agreda (Tio Chinchilla), Anguita (La Vaquilla). En Berlanga celebrábamos el jueves lardero saliendo en cuadrilla a merendar. Convocar concursos de disfraces o de carteles de Carnaval son actos ajenos totalmente al espíritu carnavalero, promovidos desde arriba. Los ayuntamientos deberían dedicarse a cosas de mayor provecho y dejar al populacho sacar lo que lleva.
Si quieren ver la predicción completa del tiempo, pinchen en este enlace:
http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-tiempo/heladas-interior-zonas-montanosas-mitad-norte/1327789/
No sabemos el tiempo que estará activo.

El paraíso perdido (segunda parte)

Mientras degusto el contenido de la fiambrera de la madre del Bermejo, hay un momento en que pierdo el contacto con el mundo y parece que he llegado al paraíso terrenal. Me siento tan liviano y libre de toda preocupación que no se si achacarlo al chorizo de olla o al enclave tan singular en que me encuentro, o quizás a hallarme debajo de un nogal, que ahora recuerdo, es algo que no debe hacerse aunque no me pregunten la razón, que yo soy de Madrid.
Pese a ello, a que soy de Madrid, nunca llevo reloj y no se el tiempo que pudo durar este éxtasis. No se si conocen el cuento medieval del monje y el pajarillo. El monje sale de paseo y se adormece escuchando el canto de un pájaro. Al despertar y volver al convento se da cuenta de que han pasado trescientos años. Ninguno de los monjes que encuentra lo reconoce. Lo oi por primera vez en Armenteira pero lo cuentan en algunos monasterios mas y ahora, mientras el ruido del primer coche de la mañana en dirección a Caltojar me devolvía al presente me acordaba del cuento y de todas las oportunidades que tiene que haber en estas soledades para recrearlo a pequeña escala.
Dejo la sombra del nogal y deambulo un poco por las estancias abandonadas del molino y por las construcciones que lo acompañan. Allí debería haber un lugar para criar conejos y gallinas, otro para plantar los colmenares. Todos los edificios decrépitos no dejan adivinar su función pero me parece que aquellos seres humanos que les dieron vida tenían mucha más capacidad que nosotros los de ahora, para ser autosuficientes y no depender del exterior. En los duros inviernos, como hormiguitas tendrían casi de todo para vivir decentemente.  
Si hasta el vino dicen que lo hacían por aqui, solo tendrían que mercarse unas hojas de bacalao, una congria o unos arenques de vez en cuando, aunque este rio que susurra a mis espaldas, en épocas mas sostenibles, no andaría falto de buenas truchas.  
Sigo caminando a la orilla de la carretera por la que pasa otro coche, y van dos, en la misma dirección que antes. Esta carretera no me inspira la misma hostilidad que una de verdad con ruido y coches, como la M40 en hora punta. Aqui puedes ver la cara del que va dentro del coche y eso quieras que no, humaniza mucho una carretera.
Salgo a una zona más abierta, dejando atrás el cañón del rio. El sol ya está alto y se deja sentir. Llego al punto intermedio de mi recorrido que es un palomar con trazas de haber sido también una torre de defensa. Algunos autores dan por buena esta posibilidad ya que comunica visualmente con la de la Ojaraca, pasando por alto el handicap de estar plantada en valle de fácil acceso para el enemigo, argumentando con toda razón que no sería la primera.
En parecida ubicación estarían las de Paones, Liceras, Montejo, Nograles, Mosarejos o la más cercana de La Veruela, que debe hallarse a unos cuatro kilómetros en linea recta de donde me encuentro, al otro lado del rio, o la que hubo en el cerrillo de La Corona por la que tambien voy a pasar. Todos estos datos me los apunté anoche cuando el Bermejo me hizo un resumen del recorrido. Los datos son suyos, las distancias y la información sobre la riada. Todavía me dijo más y es que para algunos tambien el abside de la iglesia de La Riba parece haberse construido aprovechando una torre califal como todas las anteriores, que también estaría en llano.
Mientras me cruzan los dos ultimos coches que pasarán en todo el recorrido es inevitable pensar en la desigualdad entre estas tierras por las que camino y las que he dejado cuarenta leguas más al sur, la densidad de población, la industrialización, las infraestructuras, las comunicaciones, las oportunidades. Hay un abismo que se ha creado sin ningún motivo aparente y no había ninguna razón objetiva para que esta parte de mundo se fuera despoblando mientras otra, a menos de dos horas de coche, esté al borde de la saturación. No me creo eso de que cada tierra tiene lo que se merece. No puedo creerme que las escuelas se queden sin niños y tengan que cerrarlas, que no hagan carreteras, que no haya lugar para las nuevas tecnologías, que un pueblo que tenía 300 habitantes hace unas décadas, tenga ahora una décima parte, sin una desintervención nefasta de los poderes fácticos. No puedo creer que hayamos llegado a este desequilibrio tan grande entre unas tierras y otras con parecido tejido geográfico. Algo se ha debido hacer mal desde arriba. La tela de araña que debería ser España está rota por esta tierra llena de molinos abandonados, de pueblos sin niños, de escuelas cerradas...
Ya hace tiempo que se me ha acabado el agua de la cantimplora y el Bermejo olvidó decirme donde podría reponerla, asi que voy a acelerar un poco el paso para llegar cuanto antes a Caltojar, donde me espera otro amigo, al que conozco de Madrid. Tengo unos cuantos amigos que viven en Madrid y son de por aquí, muchos vecinos del sur de Soria. Algunos llevan en sus coches la pegatina del caballo de Numancia, aunque hayan nacido ya fuera de sus pueblos de origen. Va a ser dificil que vuelvan, ni ellos ni sus hijos, pero todos se sienten de aquí y a todos, y a mi, les gustaría que estos pueblos no desaparecieran, porque cuando un pueblo desaparece todos somos un poco más pobres y estamos un poco más solos.
 
Ramiro (el amigo del Bermejo)
Se acaban de cumplir diez años de la muerte de Cela, que nos dejó un montón de páginas de buena literatura de viajes a pie. A él va dedicada esta crónica y a todos los que siguen sus pasos, como este blog de Berlanga que pasito a pasito, sin prisa, nos va dejando un montón de impresiones.

El paraíso perdido (primera parte)

La cuestión era que yo venía a pasar el fin de semana por estas tierras de las que tanto había oído hablar. Era finales de agosto y llegué a La Riba de Escalote con mi amigo El Bermejo, que me alojó en casa de su madre la noche del viernes. Anduvimos por el pueblo y sus alrededores  aprovechando toda la luz del día y el calor de la estación y de la gente, amable y cercana, hospitalaria con el forastero que venía de visita. Cuando se hizo de noche cenamos con la mejor armonía y después de la última tertulia y sobremesa, dormí de un tirón hasta las nueve, en que la madre del Bermejo ya me tenía preparada una fiambrera con dos generosas porciones de tortilla de patata y cuatro piezas de chorizo en adobo, un buen trozo de pan, no recuerdo si de Valdelcubo o de Barcones y una bota llena de clarete de la Ribera. Y me puse a andar con la intención de llegar a Caltojar a la hora de comer, donde me esperaba otro amigo, con el que volvería a Madrid el domingo por la tarde. 
Al poco de tomar la carretera de Berlanga, me encontré con esta atalaya en lo alto de un cerro; una de las muchas que jalonan estos valles. Antes de que en el siglo XV se aceptara comunmente que la tierra era redonda, estaba muy extendida la creencia de que el mundo tenía forma de seno y que en el centro había un monte, a modo de pezón, que por estar más cerca del cielo, era nada menos que el Paraiso terrenal.
Estas torres cilíndricas, casi todas aunque hay una muy cerca de esta que es troncocónica, son como pezones en lo alto de un monte, y por aquí además, al otro lado del cerro hay un sitio al que llaman Valparaíso
Pasada la Torre del Melero, la carretera se encajona, junto al rio, en un pequeño cañón, en cuya pared izquierda voy descubriendo según camino, a una treintena de buitres descansando placidamente en las viseras y covachuelas de la roca, sin mostrarse perturbados por mi presencia.
Ya llevo un buen trecho de camino y aun no me he cruzado con ningún coche. En la pared derecha del cañón veo una inscripción a la altura de mis ojos que informa de la altura que alcanzó el rio Escalote desbordado, en la riada ocurrida un jueves, 24 de julio de 1952. En aquella tarde de verano el campo estaba lleno de segadores (y segadoras también) recogiendo la mies. El cielo se oscureció tanto que parecía que iba a anochecer y se originó una tormenta descomunal, como en algúna novela de García Marquez o en aquella Mazurca de Don Camilo, que descargó tanta agua que desbarató las cosechas y destrozó las huertas de toda la ribera del Escalote, y además mató muchos animales que no podían salir volando como estos buitres de las rocas. 

Llego al molino que dicen que perteneció al poblado de Valparaíso, que es ahora una finca agricola pero que un día fue un oasis lleno de frondosidad, con norias y canalizaciones de agua por todas partes, que convirtieron una gran extensión de terreno llano y de buena calidad, en un vergel con miles de árboles frutales, huertas de las mejores hortalizas, hasta vides dicen que plantaron, y rebaños de ovejas y vacas a las que nunca faltaban pastos. En el poblado vivían los trabajadores de la tierra, que nunca les perteneció, los pastores y algun menestral, hasta que por la falta de cuidados, el desentendimiento de los oligarcas que andaban de baile en baile por Madrid, o por alguna crisis profunda provocada por una de las muchas guerras en que nos metieron, de poblado pasó a despoblado, luego a granja y después a simple finca.
El molino funcionó hasta los años 60 ó 70. Los molineros aguantaron unos años en estas soledades y por fin cerraron la puerta y se fueron a la residencia de Berlanga. Aquí detengo mi camino y me siento junto a una enorme noguera a dar buena cuenta de la fiambrera.(Continuará)

L'automne

Aire fresco en Berlanga

En uno de nuestros artículos de opinión, publicado en este modesto blog con fecha  del dos de junio pasado, y titulado "Sonando como una orquesta" ya decíamos que la solución mas lógica tras el "empate técnico" de las últimas elecciones municipales, era tenderse las manos desde las dos partes y tratar de sumar iniciativas para atajar el problema de la despoblación y otros no menos importantes que tiene el municipio de Berlanga, asi que, si finalmente se dan las condiciones propicias para su desarrollo, como cuenta Martínez Laseca en el siguiente artículo, estaremos en el buen camino.

Aire fresco en Berlanga

José María Martínez Laseca | Diario de Soria, 12 de agosto de 2011 / SOBRE VIVIR

LA VIDA POLÍTICA de nuestros pueblos nos aporta de vez en cuando noticias que se alejan de la mezquindad y la refriega partidista a la que estamos tan acostumbrados. Es el caso del Ayuntamiento de Berlanga de Duero, regido desde las últimas elecciones municipales por Jesús Herrero, donde el equipo de gobierno del PP ha ofrecido participación en la Junta de Gobierno a los concejales de la oposición socialista. Quizá sea bueno recordar que esta Junta es el verdadero órgano de gobierno en el día a día de un municipio, por lo que la oferta, por su relevancia, y también por ser poco usual, merece ser destacada. Me consta que en algún otro municipio soriano se hizo una oferta de este mismo tipo hace algún tiempo y fue rechazada. En Berlanga parece que la oposición asume el reto de implicarse de manera efectiva en el gobierno del municipio, sobrepasando el mero compromiso formal, a veces puro teatro, que suelen ser los plenos de los Ayuntamientos.

Por cierto, se han planteado alguna vez qué serían los plenos en algunos ayuntamientos si no hubiese presencia en ellos de público y de medios de comunicación. No me cabe ninguna duda de que se desarrollarían de manera muy diferente. Pero a lo que íbamos. El equipo de gobierno berlangués y la oposición van a trabajar codo con codo en las decisiones que se tomen en ese Consistorio. La voz de la oposición podrá escucharse en todo momento gracias, y hay que reconocerlo así, a la generosidad del equipo de gobierno, aunque este contará siempre con la mayoría que democráticamente ha conseguido. Esto no resta un ápice al gesto. Lo que debiera ser una forma de actuar habitual en los Ayuntamientos, la participación democrática de todos los grupos en todos los órganos, es, ahí está el ejemplo. Como también es sugerente esa figura del ciudadano voluntario que se quiere potenciar desde el Ayuntamiento para conseguir la participación y la colaboración de los vecinos en su comunidad. No me digan que no es algo fresco y que suena muy bien.

Ojalá la iniciativa salga adelante. Constituiría una nueva vía de participación para los ciudadanos, comprometidos así a implicarse en la vida de sus municipios en función de su disponibilidad. Desde luego es una buena medida para dar cauce a esos movimientos sociales tan en auge que reclaman la participación ciudadana. Yo no sé si la experiencia vital del primer edil berlangués en EEUU tendrá que ver con las medidas que ha tomado, pero no me extrañaría. Conocer y vivir otras culturas abre la mente, sin duda, y ayuda a superar la mediocridad que nos rodea.

Poblando el silencio

La asociación cultural Los Abedules  ha organizado un evento que promete ser interesante, en el pueblo hoy despoblado de Sotillos de Caracena para el día sábado, 11 de junio.
Herminda Cubillo, que es el alma de esta asociación radicada en Muriel Viejo, nos deja esta invitación llena de poesía en su web:
 
Hemos organizado un concierto para el atardecer del día 11 de junio a las 9,30 de la noche y contamos con la naturaleza,  que en esta época viste sus mejores galas en Soria, para que organice  el  decorado. Os invitamos para que el día 11 de junio acudáis al concierto que se celebrará a las 9,30 de la tarde. Actúa el DUO ENTRACTO. Recomendamos llegar unas horas antes para pasear y mirar el paisaje que también se puede contemplar mientras se escucha la música.
A ésos pueblos nunca llegó la luz, ni el agua, ni el teléfono, ni pavimentaron las calles, ni hubo antenas en los tejados. Tampoco había tiendas, ni médico, ni bares. Las casas eran sencillas y contenían sólo los ajuares necesarios.
 
 Los hombres, las mujeres y los niños trabajaban el campo y cuidaban de algunos animales que les proporcionaban alimentos para todo el año. Solo necesitaban desplazarse a otros lugares para comprar especias para la matanza.
  
Pueden parecer desamparados pero estos pueblos están llenos de placidez y la quietud que reina en ellos sosiega el ánimo de los que sufrimos las prisas actuales.

Con la ayuda de la Asociación Tierras Sorianas del Cid hemos encontrado Sotillos de Caracena, situado en la Sierra de Pela, a los pies del Pico Sotillos y cercano a las ruinas de Tiermes. Es un lugar sorprendente y grandioso cuyo paisaje contrasta con el desmoronamiento que produce el abandono. Por los muros sin ventanas llegarán imágenes de los tiempos pasados y las piedras susurrarán palabras y murmullos de recuerdos. Os invitamos a disfrutar de todo ello paseando por el pueblo a partir de las 8 de la tarde.

Para los que lleguen de Madrid, TIERRA DE FUEGO, (www.tierradefuego.es) tfno 915215240 ha organizado viajes especiales que se pueden consultar en su página. Recomendamos pasar el fin de semana por esta comarca que atesora vida y arte: El románico de San Esteban, Rejas y de Alcozar, el pueblo de Pedro con su ermita visigoda, las huertas, los molinos y las cascadas de agua, que lo convierten en un vergel. Las ruinas de la ciudad, primero arévaca y luego romana de Tiermes, el museo de las excavaciones y la iglesia románica. Contrastando con las ruinas, los paisajes son suntuosos: las viñas de Atauta, el cañón de Caracena, las encinas centenarias de Valderromán, el valle del rio Pedro, las hoces de Ligos y muchos rincones que cada viajero podrá descubrir.

Hay varios pueblos que todavía conservan gente y mucha belleza en sus contornos. Los interesandos en acudir, pueden hacer cualquier clase de consultas en el correo: aclosabedules@yahoo.es

RECOMENDACIONES
•Estamos en el dominio del silencio y no queremos que se rompa más de lo necesario. Disfrutemos de la música con todo el respeto de un gran auditorio. Se ruega respeto a la naturaleza, como lo tuvieron los habitantes del pueblo.
 
•Las casas se van hundiendo ellas solas, no hace falta que las ayudemos. Es peligroso entrar en las casas en ruinas; dentro no queda nada.
 
•No dejéis basura ni colillas.
 
 
Desde Berlanga hay que coger la carretera de Retortillo y seguir las indicaciones para Tiermes.

De Atienza a la feria de Berlanga

 

En una ocasión, con trece o catorce años,sobre el 1940, marché con el señor Pedro, Pedro Sanz, pariente de mi padre, a la feria de Berlanga, que era el 8 de diciembre. Llevábamos dos vacas y un macho romo, hijo de caballo y burra. De Atienza salimos de mañana, con mal tiempo, pues estaba prácticamente nevando. Paramos a descansar en Arenillas en el que, por ver si cambiaba el tiempo, aprovechamos para almorzar. Pero en lugar de que las nubes se alejasen comenzó a nevar con mayor intensidad. Nos detuvimos a comer en casa de unos amigos del tío Pedro, y tras la comida y secar las ropas regresamos al camino.

 
Berlanga de Duero era entonces un pueblo acogedor y lo primero que tuvimos que hacer al llegar fue buscar posada, aunque tampoco había demasiado problema puesto que en época de feria rara era la casa en la que no se admitiesen huéspedes, al igual que sucedía en Atienza por semejantes fechas. Nos hospedamos en casa del señor Santos, un hombre recio que nos abrió la puerta sin dudar. Vestía pantalón hasta media rodilla, medias hasta la altura del pantalón, chaquetilla corta, faja en torno a los riñones y pañuelo a la cabeza. Nos esperaba en la puerta de su casa, a quince personas entre hombres y chavales que fuimos los que allá nos alojamos. Dormíamos en las cuadras o en los pajares, y allí estuvimos tres o cuatro días bajo aquel techo en el que la señora Magdalena preparaba la comida para más de veinte personas, a veces unas sardinas y otras unas patatas y, entre bocado y bocado, comentando cada cual como le fue la feria.
 
Acudir a la feria tenía su arte. El primer día era de observación, para ver como se hacían los tratos y cuánto valían los animales. Los restantes dependían de cada cual, de la agudeza, de la destreza y de las palabras. Fue una de las primeras ferias a las que acudí, y no se nos dio nada mal, vendimos las vacas que llevábamos, a unas mil pesetas cada una, a pesar de que a punto estuve de perder el macho romo, cuando le fui a dar agua a una laguna próxima. Se me soltó del ramal y se fue al interior de la laguna con la mala suerte de que se quedó atascado con el cieno del fondo, del que tras muchos esfuerzos logró salir, cuando parecía que se iba a hundir en medio del barro.
 
En Berlanga había cine, lo que no ocurría en Atienza. Decidimos ir el grupo de muchachos con los que me junté, más o menos de mi edad, algunos de ellos de Atienza, a pesar de que nos quedaríamos con las ganas, pues no teníamos suficiente dinero para pagar la entrada. Regresamos a Atienza al cabo de los tres o cuatro días. Nuevamente a hacer la parada en Arenillas y por el llamado monte de las Liebres y camino de San Jorge, a Atienza. Cuando salimos de Berlanga llovía, por el camino comenzó a nevar y a casa regresamos helados y empapados.
 
Tomás G. Galán

Seta gigante

 
Soria 8.
Una seta de 4,500 kilos, ha sido recogida en el termino municipal (sic) de Hortezuela, proximidades de Berlanga, por la vecina de aquella localidad Daniela López Soria. Es la de mayor peso cosechada esta temporada en la provincia.-CIFRA

Noticia aparecida en el periódico ABC del día 9 de noviembre de 1965

Del árbol caido, todos hacen leña...y del templo caído, cantera

Con el permiso del Maestro Alkaest, autor de los blogs Picota y Cepo, Laberinto románico y Pájaros viajeros, reproducimos integro el artículo "Del árbol caido, todos hacen leña...y del templo caído, cantera" que trata de la delicada situación que, a día de hoy, atraviesa la valiosa ermita de la Virgen de La Calzada, en la Villa de Brías:
 
Como la etimología de su nombre indica, el lugar de Brías (Soria), fue asentamiento celtíbero. Junto a el, pasaba una calzada romana, a cuyo lado se alzó, a principios del s.XII, un templo, que recibió la advocación de Nuestra Señora de la Calzada, en el cual se veneraba la imagen románica del mismo nombre.
 
Cuando en 1690 se levantó la actual parroquial, de San Juan, sobre las ruinas de otro templo románico. La Virgen de la Calzada fue llevada a este nuevo edificio, barroco, y su antigua morada quedó rebajada a la humilde condición de ermita de la Soledad, título que le cuadraba bien por el entorno en que se halla. Pasaron siglos, de guerras, abandono y olvido, cayó su bóveda, se saqueó su piedra. Luego, el solar vacío entre sus muros, fue aprovechado como cementerio.  
Hasta que, modernamente, cuando en otros lugares los templos románicos se atosigan de tumbas que los invaden hasta deformarlos, aquí se vació el cementerio y se trasladó a lugar más apropiado. ¿Sirvió esto para restaurar el templo o prestarle algún tipo de atención? Nada de eso, quedó abandonado a su triste suerte, tan triste como la de aquellos difuntos que ya no tenían familiares que los reclamasen y por ello sus huesos quedaron allí, tan abandonados como las ruinas románicas.  
Pero no a todos les importaba tan poco este monumento, hubo algunos “interesados” que, con premeditación, nocturnidad y alevosía, aprovecharon para “rescatar” algunas columnas y un capitel, que representaba sirenas de doble cola las cuales, los simbólicos personajes, recogían con sus manos. Algún coleccionista, las estará disfrutando en su mansión.  
Quizá no les dio tiempo a más, o consideraron que los otros capiteles carecían de importancia, por eso todavía podemos contemplar alguno en esa portada que amenaza venirse abajo en el momento más inesperado. El peso del muro la ha deformado, sus dovelas han cedido, abriéndose, hasta dar la sensación de que el arco, en lugar de medio punto, es carpanel.  
El resto de los muros van cediendo al paso del tiempo y los elementos, la vegetación circundante come poco a poco el terreno, sube por las paredes y lo invade todo. Entre la espadaña y los árboles cercanos, las plantas trepadoras forman ya un túnel, tapizan la nave, se comen el ábside por dentro y por fuera.
 
Pronto ni siquiera podrán verse los magníficos capiteles del arco triunfal, con sus escenas de juglaría, sus caballeros y esa original Nuestra Señora de la Calzada. Muy pronto, las raíces de la hiedra cuartearán la piedra, la disgregarán y todo volverá al seno de la Madre Tierra, del que surgió.
 
A quien corresponda: Ponga pronto remedio a tanta ruina y desolación, mande afianzar las ruinas, como primera providencia, no consienta que un templo tan bello se pierda en el olvido. Si no lo hiciere, sea condenado a picota y cepo, hasta que la mágica Sima de Brías y la Dama encantada que mora en ella, rompan su hechizo...

Salud y fraternidad.

Texto y fotos: Alkaest, del blog "Picota y cepo"
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Restauraciones creativas

Desconocemos el criterio del director de la restauración, si fue expuesto publicamente el proyecto para posibles alegaciones, si alguien las hizo y a que conclusiones se llegó; el caso es que lo que se ha hecho en la torrecilla adosada a la del Homenaje, en uno de los cubos capados y en la muralla anexa nos parece otra chapuza añadida a la larga lista de maltratos que viene sufriendo nuestro patrimonio artístico, que a este paso acabará siendo irreconocible. En lo que respecta a la muralla y al cubo, la reinterpretación no nos agrada lo más mínimo aunque estamos dispuestos a aceptar que se trate de una nueva teoría de restauración creativa que añade volúmenes donde no los había.

El caso de la torrecilla, nos gusta menos todavía porque en este caso había fotos recientes del elemento, que no hace tantos años que se hundió, y no era muy complicado haber conseguido una réplica exacta, como se hizo, por ejemplo en Hita con la puerta de entrada al pueblo, derruida en la guerra civil para que pasaran los tanques, reconstruida de manera chapucera en los años sesenta y vuelta a reconstruir hace unos años con absoluta fidelidad al original.

El caso es que lo que se ha levantado en su lugar, desgraciadamente se parece muy poco a lo que recordabamos

Buenas noticias ?

Buenas noticias ?

Se continua trabajando en el adecentamiento y reconstrucción de elementos ruinosos en el entorno del castillo, con la partida de 226.000 € recibidos de la Diputación.

Isaac López Molina nos manda estas fotos tomadas el dia 31 de mayo, en las que se ve el estado de las obras en la reconstrucción de las torrecillas, escenario de tantos juegos infantiles y en la consolidación de algunos tramos de la muralla, asi como el arco de triunfo de la iglesia de San Juan, ya levantado.

Cien años

El pasado martes el vecino de Morales Sixto Vesperinas Abad cumplió cien años, ya que según figura en su partida de nacimiento, vino al mundo en Morales un seis de abril de 1910.

Con motivo de este señalado aniversario,  el domingo se le tributó un pequeño homenaje en el Ayuntamiento de Berlanga, precedido por una misa en la Colegiata, que ofició un pariente sacerdote. A estos actos asistió su mujer, Heliodora Sacristán, de 94 años, con quien se casó en 1940, hace nada menos que setenta primaveras.

Despues de pasar toda su vida en Morales, dedicados a la actividad agrícola, con los celemines correspondientes de viñas, y algo tambien al cuidado de vacas y cerdos: actualmente, debido a su avanzada edad, los dos viven en la residencia de ancianos de Berlanga y esperan festejar allí las bodas de diamante el próximo 27 de abril.

Os deseamos muchas felicidades y que os queden muchos aniversarios que celebrar.

Tempus est iocundum

Adios a Delibes

Adios a Delibes

En esta mañana fría de este largo invierno, nos ha despertado la triste noticia de la muerte de  Don Miguel Delibes. Cómo nos gustaría que nos contase con su prosa limpia y evocadora este último viaje sin retorno. Salúdenos a Mario,  al Señor Cayo y a los santos inocentes, y descanse entre sus cipreses de alargada sombra. Sit tibi terra levis

El solsticio

El solsticio

En torno al 21 de diciembre en el Hemisferio Norte tiene lugar el Solsticio de Invierno, o lo que es lo mismo: la noche más larga y el día más corto del año. En este momento, el sol se encuentra a poco más de veintitrés grados sur, situado exactamente sobre el Trópico de Capricornio originando este cénit de las horas de oscuridad.

Entre los pueblos celtas, tan ligados a los  ritmos de la naturaleza, el Solsticio de Invierno celebraba el nuevo resurgir de la luz y el declive de la oscuridad, y la fiesta se prolongaba durante varios días.

Durante Yule, que es otro de los nombres del solsticio, tiene lugar el alumbramiento del nuevo Dios del Sol, fruto de la unión de la Diosa Doncella y su Consorte durante el pasado Beltane (1 de mayo). El nuevo Dios crecerá y se hará fuerte, convirtiéndose en Consorte de la Diosa para comenzar un nuevo ciclo. Este nacimiento viene a confirmar la perfección del Universo, el equilibrio entre luz y oscuridad, y es un símbolo de esperanza que nos ayuda a comprender que tras cada fin siempre hay un comienzo. Yule es una palabra nórdica que significa "rueda".

En el  siglo IV, el Papa Julio I decidió superponer la celebración de la Navidad a los antiguos ritos del Solsticio para facilitar el tránsito de la Antigua Religión al cristianismo. Por este motivo la Navidad, que no tenía fecha fija, fue colocada en el veinticinco de diciembre. Muchas de las tradiciones asociadas a la Navidad tienen sus raíces en los ritos de Yule, como por ejemplo decorar el árbol o intercambiar regalos. 

El moderno Papá Noel, o Santa Claus, es también una figura tomada del paganismo, con características propias de Cronos, Thor, Odín, el Abuelo Hielo ruso... que el cristianismo asoció a San Nicolás de Bari

La mejor tradición de estas fechas,que afortunadamente no se ha perdido con las reconversiones de los ritos es la de ofrecer algo a los demás, que tienen menos que nosotros.

Que Yule y la Navidad os sean propicios a todos los lectores de buena voluntad.

Agradecimientos: Textos paganos

Otro viejo camino

Pueblos: (recorrido 82,5 kilómetros)

  1. Berlanga (villa, 448 vecinos, a 5 km.)
  2. Ciruela (lugar, 34 vecinos, a 4,5 km.)
  3. Casillas (lugar, 28 vecinos, a 2,5 km.)
  4. Caltojar (lugar, 136 vecinos, a 4 km.)
  5. Bordecorés (lugar, 40 vecinos, a  6,5 km.)
  6. Barahona (villa, 174 vecinos, a 10,5 km.)
  7. Romanillos (lugar, 120 vecinos, a 6 km.)
  8. Yelo (lugar, 115 vecinos, a 7 km.)
  9. Medinaceli (villa, 247vecinos, a 9,5 km.)
  10. Salinas (lugar, 69 vecinos, a 3,5 km.)
  11. Maranchón (villa, 69 vecinos, a 23,5 km.)

Observaciones del camino:

Arranca en Hortezuela, a la izquierda de la carretera de Almazán al Burgo de Osma (núm. 226). Es carretero natural hasta Caltojar y de herradura el resto.

Remonta por el valle del Escalote, el curso de este rio, que cruza por un puente de piedra de un arco á 1 km. El terreno es llano y el valle estrecha a medida que se avanza.

En Caltojar deja el valle del Escalote para seguir el del arroyo Bordecorés, su afluente y empieza a faldear la sierra del mismo nombre. El terreno se accidenta notablemente y el camino es de herradura.

En Baraona cruza la carretera de Madrid a Pamplona (núm. 3) y desde este punto atraviesa hasta Romanillos el bosque de las Rozas.  En este pueblo se corta el camino de Siguenza a Villasayas (num 231) y el que se describe asciende por terreno quebrado con algun bosque, para entrar, a la salida de Yelo en un elevado paramo que divide las aguas del Duero Tajo y Ebro,  y a 2 km. de Medinaceli, en las cercanias de la venta del Tinte, y en la carretera de Madrid a Zaragoza (núm. 4) empalma con el camino de Almazán a Maranchon (núm. 229) por el que se continúa hasta este punto.

Fuente ¿romana? de Caltojar (foto de Axinio)

Observaciones de los pueblos.

Buenas condiciones para alojamiento, Baraona y Medinaceli; regulares y de poca capacidad y escasos recursos los demas pueblos.  Medinaceli tiene estacion en el ferrocarril de Madrid a Zaragoza. Dista bastante del pueblo pues está situada á la derecha de la carretera entre Medinaceli y Salinas, y a menos de 1 km. del parador de San Francisco.

[Itinerario descriptivo militar de España. Madrid 1866]

El viejo camino

Cómo ya quedó escrito en alguno de los recovecos de este blog, el antiguo camino de los arrieros entre Madrid y Berlanga  no coincidía demasiado con los trazados viarios actuales. Desde Atienza se continuaba por Casillas de Atienza y Romanillos, que quedaba a la izquierda, en dirección a Barcones; pero mucho antes de llegar a este pueblo se tomaba la Cañada de la Mesta que llaman Galiana, llegando por más derecha ruta a Arenillas y Ciruela, evitando el rodeo que hace la carretera actual, en cuyo trazado tuvieron bastante que ver las oligarquías de los pueblos por donde pasa

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Regalo casa

Regalo casa

Leído hace unos días en nolotiro.com:

Dejo gratis una casa a quien quiera habitarla todo el tiempo, no solo para fines de semana. Está en Cabreriza-Berlanga de Duero (Soria). La casa tiene un pequeño terreno con dos cobertizos, no tiene luz eléctrica, ni agua corriente, aunque se pueden poner, hay que arreglarla. El pueblo no está habitado todo el año. Es ideal para alguien que quiera estar solito sin que nadie le moleste. Escribir a felixapm@hotmail.com.

La foto es del blog de Caltojar, donde hay una entrada reciente de una excursión a Cabreriza.

PAONES ES

Paones, 4 habitantes según el Instituto nacional de estadística, datos de 2007.

Iglesia románica reformada en el XVIII y abandonada en el XX hasta su casi total aniquilación.

Conserva una fuente publica, un lavadero y un frontón. Tiene pavimentadas las calles y la plaza, la mitad de las casas en ruinas y la otra mitad en buen estado

.

Tiene también una atalaya árabe junto a la que inexplicablemente se permitió contruir unas casas. Es posible que quede algún vestigio arqueológico de otra torre en los alrededores, a juzgar por los nombres de los parajes.

En los alrededores se encuentra el santuario rupestre de El Chorrón y el Espacio natural de La Cueva del Ojo, con pinturas rupestres. Ambos lugares necesitados de urgente protección, aparte del necesario estudio y reconocimiento oficial que los saque del anonimato y los convierta en recursos turísticos de primera.

  • Publicado por Agapito Lima                                                                                 
  • El ojo de Soria
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