Facebook Twitter Google +1     Admin


La vida es el arte del encuentro (Vinicius de Moraes)

Temas

Enlaces

Free counter and web stats
Enero 2013
  • Noviembre 2012
  • Octubre 2012
  • Septiembre 2012
  • Julio 2012
  • Junio 2012
  • Mayo 2012
  • Abril 2012
  • Marzo 2012
  • Febrero 2012
  • Enero 2012
  • Diciembre 2011
  • Noviembre 2011
  • Octubre 2011
  • Septiembre 2011
  • Agosto 2011
  • Julio 2011
  • Junio 2011
  • Abril 2011
  • Marzo 2011
  • Febrero 2011
  • Enero 2011
  • Diciembre 2010
  • Noviembre 2010
  • Octubre 2010
  • Septiembre 2010
  • Julio 2010
  • Junio 2010
  • Mayo 2010
  • Abril 2010
  • Marzo 2010
  • Febrero 2010
  • Enero 2010
  • Diciembre 2009
  • Noviembre 2009
  • Octubre 2009
  • Septiembre 2009
  • Agosto 2009
  • Julio 2009
  • Junio 2009
  • Mayo 2009
  • Abril 2009
  • Febrero 2009
  • Enero 2009
  • Diciembre 2008
  • Noviembre 2008
  • Octubre 2008
  • Septiembre 2008
  • Agosto 2008
  • Julio 2008
  • Junio 2008
  • Mayo 2008
  • Abril 2008
  • Marzo 2008
  • Febrero 2008
  • Enero 2008
  • Diciembre 2007
  • Noviembre 2007
  • Octubre 2007
  • Septiembre 2007
  • Agosto 2007
  • Julio 2007
  • Junio 2007
  • Mayo 2007
  • Abril 2007
  • Marzo 2007
  • Febrero 2007
  • Enero 2007
  • Febrero 2006
  • Enero 2006
  • Diciembre 2005
  • Aportaciones voluntarias para el sostenimiento del proyecto.


    Como funciona este blog

    20130122230053-bearlanga.jpg

    El lector que llegue a este blog tiene varias alternativas para consultar las numerosas referencias a la historia, geografía, etnografía y otras muchas materias relacionadas directa o indirectamente con la soriana y castellana Tierra de Berlanga.

    En la columna de la izquierda, debajo de los enlaces directos al libro "Las Cacerías de lobos" y a la prediccion del tiempo en la comarca, encontrarán una division de los artículos por temas y al final de la dicha columna los mismos artículos divididos por cronología.

    En esta pagina hace ya tiempo que se cerraron las ventanas, pero nos gustaría que ustedes con su curiosidad y su afan de cultura la mantuvieran viva convirtiendola en una referencia viva de su patria chica, de sus recuerdos, vivencias o de sus sueños.

     

    Seguimos activos en un sitio nuevo. Por allí nos veremos.

    http://enberlanga.blogspot.com.es

    22/01/2013 23:00. Editor: S.A. La lucha continúa No hay comentarios. Comentar.

    De Barcones a Rello. 1957

    Fragmento del libro "Por Tierras de Guadalajara y Soria. De Sigüenza a Gormaz" escrito por Fidel Vela, que nos cuenta su viaje a pie por estas tierras en el verano de 1957. El viajero sale de Barcones  y se dirige a Rello siguiendo  los caminos de herradura, hoy desdibujados, que acompañan al curso del rio Escalote. En las dos leguas cortas de trayecto, el viajero, al que acompaña un trecho el maestro de Barcones, encuentra en estas tierras altas de despejados horizontes, cuadrillas de segadores, manadas de buitres, y otros viajeros que también van a pie como él.
     
    Para ir a Rello no hay carretera; hay un camino de herradura bastante aceptable. El Escalote, un hilillo de agua, acompaña a los caminantes un buen trecho. Después de atravesar a lo largo un prado verdegris, cruzan el río. A poco el camino asciende a la alta planicie y el Escalote, de juguete, se pierde en la garganta de un barranco. Donde la anchura del barranco lo permite, se ven algunos huertos de judías, patatas , berzas y remolacha. Los de Barcones denominan a este paraje la Huerta Murcia. Desde lo alto, el caminante, comprueba agradecido que todavía le es dado contemplar, aunque sea por última vez, el pueblo que deja, allá al fondo, medio confundido con el paisaje rojo y negro. Sobre Barcones flota una densa nube, dorada y brillante, que forma el polvo pajizo de las eras.

     

    En "los hombros del gigante", se pierde la vista en cualquier dirección que se mire. Al otro lado del horizonte, podría aparecer el mar, el desierto o quién sabe qué. Los montes de mies puntean los rastrojos. Algunas cuadrillas de segadores, esparcidas por la llanura, trabajan sin descanso. Se ven caballerías transportando la mies, por todos los caminos, balanceándose como barcos hacia el puerto. Los caminantes se apartan si no quieren verse arrollados. Tras las mulas andan los hombres aprisa, para seguirlas. Llevan la cabeza baja y marcadas en sus rostros las duras huellas del trabajo. Ni uno solo ha pasado sin saludar cortesmente a los caminantes.
    A medida que estos avanzan el campo ancho, interminable, se va quedando más solo. Ya han dejado de ver los hombres, las mulas y una espesa e inquietante soledad domina la gran llanura. A la derecha, distante, se adivina Barahona de las Brujas: confusa, imprecisa, la torre de su iglesia. Hace muchos años, cuando Ortega y Gasset llegó a Barahona, el vecindario entero perseguía un enjambre que se había escapado. "El enjambre se prende a una arista de la torre, en lo más alto del pueblo, y el último sol hace de él un espléndido e hirviente racimo de oro". Ahí queda eso. Mejor, imposible.
     A la izquierda se divisa una atalaya redonda sobre un alcor. Existieron, según el maestro, siete u ocho atalayas para comunicar Berlanga con Sigüenza, pero no han resistido el paso del tiempo más que dos o tres. Del resto, ni una piedra se conserva. El maestro y el caminante llevan una conversación fluida y animada. Han hablado ya de muchas cosas. Pero al final, el caminante opta por escuchar solamente: para eso ha salido de su casa.
     _Aquí, en Barcones, los chicos han desarrollado un gran sentido de la ironía _dice el maestro_. La heredaron de mi antecesor, que era un satírico de cuidado. Pobre del forastero que quiera dárselas. Se lo comen vivo.
     _¡Qué bárbaros!
     - El caso, que antes la gente no era así. Pero aquel hombre consiguió inculcarles su temperamento. En verdad, que si un profesor se lo propone hace de los chicos lo que le dé la gana.
     Cuatro o cinco buitres vuelan en círculo a gran altura, bajo el cielo azul cencido.
    Estos quebrantahuesos o abantos _el maestro los señala con los ojos_ por esta zona son muy peligrosos. Entérese de lo me sucedió hace tan solo un par de años o tres. Venía yo de Rello con una perra que tenía, tuerta la pobrecilla y bastante vieja. Siempre iba delante de mí, como a unos treinta metros. De pronto, se presentaron seis o siete quebrantahuesos grandes,como camellos, y se tiraron sobre ella en picado, igual que los aviones de combate. La perra comenzó a chillar, enloquecida. Supuse que al primer intento ya la habían herido. Repuesto de la sorpresa, cogí algunas piedras y se las tiré para espantarlos, pero los muy putas, me hicieron cara y no pude evitar que se la comieran. A la pobre le habían sacado el ojo que le quedaba y corría de acá para allá sin rumbo, dando unos alaridos estremecedores, casi humanos.
     Hace una pausa, inclina la cabeza apenado y continúa:
     _Luego, la tiraron al suelo y la despanzurraron en un santiamén.
     El maestro no abandona todavía el tema de los buitres.
     _Algunas ovejas, se caen en los surcos profundos o de rajalomo, como les llaman por aquí, y les resulta difícil incorporarse. Si el pastor no se da cuenta, llegan los abantos y se las zampan, empezándolas por la barriga.
     Aunque sopla una ligera brisa, el sol aprieta de lo lindo. El maestro se ha desprendido del jersey y va en mangas de camisa. Los caminantes han dejado de hablar, marchan en silencio, a buen paso. El sudor les brota de las frentes. No se ve un alma en los alrededores, el campo sigue inhabitado. Algunas avenas raquíticas permanecen aún sin segar.
     Del resto, sólo quedan las rastrojeras limpias. El caminante ha invitado varias veces a su compañero a que se vuelva, pero él desea continuar un poco más.
     _Este camino no tiene pierde, mas para uno que no lo ha seguido nunca, siempre le resulta algo complicado. Dos kilómetros antes de llegar a Rello ya se divisan sus murallas.
     Media hora más tarde el maestro decide regresar.
     _ Bueno. Supongo que sabrá llegar. Todo esto adelante, sin torcerse.
     _Sí, sí. Creo que daré con el pueblo.
     _ En cualquier caso, alguien se encontrará por el camino.
     El maestro se ha parado, titubea. El caminante, que lo nota, le saca del apuro.
     _Adiós, señor maestro. Muchas gracias por todo.
     _De nada, hombre. Las gracias a usted que me ha librado de unas horas de aburrimiento.Se estrechan las manos.
     _Adiós.

     Cuando el caminante comienza a descender, vuelve la cabeza y ya no ve al maestro. Se ha quedado solo sobre la tierra y bajo el cielo. Experimenta, de súbito, una extraña, una fugaz inquietud. Y aprieta el paso. Recorridos unos kilómetros, al caminante le asalta la duda. Ha superado algunas bifurcaciones, el camino se le antoja menos nítido, menos hollado; de Rello, ni rastros. No le gustaría que le cogiera la noche por estos andurriales...

     Pero su intranquilidad se desvanece pronto. Dos hombres siegan avena a unos cien metros del camino. El caminante se acerca a preguntarles. Visten camisa azul y zahones blancos de fuerte lienzo.

     _Reyo ... Reyo ... Yo creo que es el pueblo donde ha ido nuestro amo _vacilan los segadores. Parecen andaluces o cosa así y, desde luego, el caminante infiere que están a dos velas, como él mismo. Les ofrece un trago de vino, que trasiegan con ganas, sin hacerse rogar.
     _Adiós, amigos.
     _Adió, que le vaya a usté bien.
     Sin otras palabras, se agachan de nuevo hacia la tierra pobre estos hijos de ubérrima tierra. Y el caminante sigue con la incertidumbre de antes.
     La vereda continúa descendiendo, entre trochas y quebradas, hasta desembocar en un profundo barranco. Discurre paralela al borde mismo del cauce de una sinuosa y angosta torrentera, de cuyas paredes cuelgan algunas matas de polvorientas endrinas. Ha cambiado bruscamente el color de la tierra, que es ahora blanca y gredosa, sin pizca de arena. Este barranco irrumpe a su vez en otro de mayor amplitud, por el que se desliza el Escalote con algo más de agua. En el río, el caminante se lava las manos y bebe un sorbo, esperando que sea cierto aquello de que agua corriente no mata a la gente. A la izquierda, se yerguen tres rocas blancas y encarnadas, muy próximas entre sí, esbeltas, arrogantes, algo erosionadas por la intemperie, que se diría estatuas femeninas de cuerpo entero. El caminante cruza el río y prosigue la marcha, en la esperanza de seguir el buen camino. Espesos juncos cubren el Escalote. No se ve ni un pájaro.

    Poco más tarde aparece un hombre precediendo a una mula. La mula carga un serón con dos garrafas de vino.

    _¿Voy bien por aquí a Rello? _pregunta el caminante.

    _Si, sí. Va usted bien. En asomando a ese morro, ya verá las murallas _responde el hombre, deteniéndose. La mula aprovecha la parada imprevista para mordisquear en el suelo.

    _¿Cree que encontraré posada?
    _ Pues lo dificulto. Es un pueblo pequeño.
    _Bueno, muchas gracias, ¡eh!
    _Adiós, hombre. No hay de qué.
     El barranco se abre a un extenso valle y aparece al frente una frondosa arboleda de chopos, mimbreras y olmos. Desde Barcones, estos son los primeros árboles que ve el caminante. En todo el trayecto ha sido acompañado por vegetación rateriza: tomillo, salvia, lechetrezna, cantueso y algo de ajedrea seca y olorosa. Y por fin, al fondo, se entreluce la muralla de Rello, a través de los árboles.
     A siniestra, un camino blanco serpentea por la falda de un cerro luengo y desparramado. Entre el río y los huertos, un hombre de avanzada edad, se ensaña contra un chopo derribado, golpeándolo tenazmente con el hacha. Pese a la cercanía, los hachazos se perciben débiles, lejanos. No consiguen turbar el denso silencio del paraje. El caminante da al hombre las buenas tardes. El hombre reacciona de mala gana, sin levantar la cabeza, continuando a medias su trabajo.
    _ Buenas _dice.
    _¿Qué, se trabaja
     _Aquí estamos, pasando el rato.

    Cien metros más allá, el caminante se desprende de la mochila y, sin más, se tumba a la sombra benefactora de los chopos. Pasado un buen rato, se desnuda de cintura para arriba y se remoja el torso en un remanso del Escalote, con lo cual, vuelve a sentirse como nuevo, alegre, limpio de polvo y sudor. Sentado en un tronco añoso, se fuma un cigarro fresco, acariciador, reconfortante y se echa al coleto un generoso trago de vino tinto. Con la mirada fija en el horizonte, le invade un dulce sopor, un lánguido bienestar _imágenes seráficas, proyectos y recuerdos luminosos_, que han estado a punto de adormecerlo un poco. Pero suena la señal de alerta que lleva dentro y se apercibe que no ha salido por los caminos para dormitar en la primera sombra placentera.

    Cinco mulas en fila pasan por una senda abierta en los rastrojos. En la primera de ellas, va montado un hombre a lo mujer, que mira insistentemente al semidesnudo caminante. El viento, arriba, bufando, doblega las copas de los árboles. De vez en cuando se desploman algunas ramas secas. Frente al caminante, unos pequeños huertos sembrados de remolacha, berzas y judías, se parcelan entre sí mediante unas endebles paredes, construidas a un solo hilo, piedra sobre piedra, que nadie sabe cómo se mantienen todavía en pie. Alguna que otra zarzamora ayuda a remarcar los lindes. Los árboles frutales brillan por su ausencia.
    Antes de iniciar la cuesta para subir a Rello, a mano derecha, se levanta un molino de trigo que, a juzgar por el agua del río, de molino nada. Pero tiene rosas en todas partes, abundante follaje y un árbol copudo, de grueso tronco, que invita a sentarse plácidamente bajo su patriarcal tutela. Al caminante le gustaría poseer un molino como éste, íntimo, recoleto, de más quietud que trabajo.
    Al divisar Rello por entero, el caminante queda profundamente impresionado.

    Etiquetas: ,

    11/11/2012 00:02. Editor: S.A. La Tierra en los libros Hay 3 comentarios.

    ¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

    Castigo ejemplar

    Esta breve historia bien pudiera haber acontecido en Rello (Fuentepinilla, Berlanga, Gormaz, Caracena, Fresno...) en oscura fecha de la que no quisiera acordarme:
    Acababan de cantar los gallos cuando, del camaranchón que hacía las veces de cárcel concejil, salió el reo a remolque del alguacil que tiraba de la cuerda que sujetaba sus muñecas. Cada treinta pasos el pregonero iba gritando: “¡Por vender pescado podre!. ¡Por vender pescado podre!”. 

    Según atravesaban las calles de la población se iban agregando gentes curiosas, aún adormiladas, que fueron formando un cortejo que no tardó en desembocar en la pradera donde se celebraba el mercado semanal. Los comerciantes, que ya estaban empezando a montar sus tenderetes, se detuvieron durante unos instantes para observar al colega al que se le iba a aplicar el castigo, tras de lo cual siguieron con sus quehaceres no sin antes balancear conmiserativamente la cabeza. 

     El grupo, encabezado por el pregonero, el alguacil y su preso, se dirigió a un extremo del prado donde ya se alzaba un pequeño tablado de donde emergía verticalmente una elevada viga de madera coronada por una argolla, de la que colgaba una gruesa cadena de hierro en uno de cuyos extremos, apoyada en el suelo, descansaba la picota, una pequeña viga horizontal perforada por tres agujeros, simulando ojos que mirasen asombrados a los que se acercaban. Llegados reo y alguacil al tabladillo, el pregonero, dando por terminado su trabajo se mezcló entre los espectadores. 
    Soltole las manos el sayón al condenado y, tras despojarle de la camisa, que arrojó a un lado, procedió a manipular el cepo que, como si de una gran mandíbula se tratase, cerró de un golpe sobre el cuello y ambas muñecas del cautivo, pasando a continuación a tirar del otro extremo de la cadena, el que pasaba por la argolla mencionada, hasta ajustar una altura en la que el recluso debería, si quería gozar de un mínimo de comodidad, apoyarse sobre sus rodillas, pequeña venganza personal por no haber recibido ningún óbolo por parte del reo. 

    Tras echar una ojeada al conjunto de su obra, y dirigiéndose a su víctima, dijo:”Cuatro horas, hasta dentro de cuatro horas” y sin mas diose media vuelta y se dirigió a ocuparse de sus muchas obligaciones, entre las que entraban comprobar que los diferentes vinateros llegados a la feria no bautizasen excesivamente la mercancía. 

    Y allí quedó el condenado, cada vez más solo, ya que una vez pasada la novedad, la multitud comenzó a dispersarse por el mercadillo. Ahora solo le quedaba esperar que la chiquillería del lugar no fuese demasiado cruel y se limitaran a arrojarle bostas de vaca o de caballería, aunque no era raro que, en estas cuitas, también se colase algún morrillo. De momento se concentró en no perder de vista, vigilante, su camisa, que yacía en un extremo del tabladillo hecha un gurruño, mientras pensaba.”Bueno, por lo menos, a estas alturas de mayo, el sol no castigará demasiado en estas cuatro horas..."
    La población de Rello cuenta con uno de los escasos ejemplos de rollo de jurisdicción señorial que es al tiempo picota. Se trata de una bombarda del siglo XVI con cinco argollas de sujeción, siendo uno de los más interesantes, y el único de metal, en España. De esta picota procede el trabalenguas que recitan los niños de las Tierras de Berlanga y Medinaceli en las escuelas y dice así El rollo de Rello es de hierro

    Hemos citado arriba las picotas que quedan por Berlanga y sus contornos. Muchas desaparecieron a tenor de una ley de la Constitución de Cadiz, que ya entonces la mayor parte de los pueblos se pasó por el forro. Tenemos que hacer una referencia obligada a la que con toda seguridad hubo en Andaluz y de la que no queda ni rastro, probablemente porque al mudar la capital del Señorío a Fuentepinilla, sería desmontada o reutilizada en alguna otra obra comunal.

    Etiquetas: , ,

    07/11/2012 16:47. Editor: S.A. La Tierra en los libros No hay comentarios. Comentar.

    Respira

    Os dejamos un video de la CGT para la huelga general del próximo 14 de noviembre.

    Que haya una huelga general no es algo novedoso, aunque los motivos que han propiciado esta son poderosos y determinantes, pues se trata de protestar por el ahogamiento de las clases mas humildes a base de recortar el poco estado de bienestar que les va quedando.

    Lo que es novedoso es que una organización sindical divulgue un video animando a secundar la huelga, y que además el video sea de calidad.

    No se trata de tomar partido. Que cada cual haga lo que estime conveniente o lo que le dejen, pero el día 14 los tres o cuatro componentes de este blog vamos a hacer huelga.
    31/10/2012 23:08. Editor: S.A. La lucha continúa No hay comentarios. Comentar.

    Programa completo

    24 de octubre de 2012
    25/10/2012 21:47. Editor: S.A. La lucha continúa No hay comentarios. Comentar.

    Comando actualidad

    Esta noche, el programa de TVE, Comando actualidad, va de  repobladores en el medio rural, hablará de experiencias de gente que vuelve a los pueblos en busca de la oportunidad que se le niega en las ciudades. El título del programa es "El pueblo me da de comer" y lo ponen en la 1 a las 23.30 horas.
    En la web de rtve cuelgan la emisión durante cierto tiempo para que puedan verla los que se la perdieron. 

    Durante el año 2011 hubo mas de 10.000 personas que se empadronaron en pueblos, por iniciativa propia o con la ayuda de organismos como Abraza la tierra.

    Entre las historias que podremos seguir, se encuentran la de un matrimonio de Barcelona que se ha instalado en Matamala para gestionar el bar municipal, y la de otra pareja que ha puesto un colmado en Tardelcuende. Según noticias frescas del Facebook, tambien va a salir algo relacionado con Arenillas. 
    Gracias, por la foto.
    24/10/2012 21:35. Editor: S.A. La lucha continúa Hay 1 comentario.

    El rollo de Rello es de hierro.


     

    Etiquetas:

    16/10/2012 22:25. Editor: S.A. Viale del tramonto No hay comentarios. Comentar.

    Fiestas de Caltojar

    Finalizadas las tareas agrícolas, era el tiempo de la merecida fiesta. Antaño cada pueblo tenía sus días festivos, convirtiéndose durante ellos en protagonista de la vida comarcal,  lugar de acogida de feriantes  y rompeolas del ansia festiva del pueblo llano.
    Caltojar es uno de los pocos pueblos que, en esta empobrecida Castilla ha mantenido la ubicación original de sus fiestas mayores, por lo que en estas fechas, que coinciden casi siempre con un puente festivo, son el destino de muchas gentes de la comarca de Berlanga, para pasar unas horas felices en agradable compañía.
     
    Son las últimas fiestas de la temporada y hay que tomarlas como acto iniciatico de preparación del largo invierno que se avecina.

    La singularidad de estas fiestas empieza la víspera del día grande con una luminaria en la plaza en la que se comparte pan con chorizo, cordialidad y hospitalidad a discreción.

    El día del Pilar y el siguiente, se saca la imagen de la virgen en procesión por las calles del pueblo.  La segunda de estas procesiones se adorna con unas vistosas jotas a la virgen que harían bien en acercarse a verlas si todavía no las conocen (día 13, sábado, a las 12.30h.)
    Las fotos son del (añorado) blog de Caltojar.

    Etiquetas:

    09/10/2012 11:22. Editor: S.A. El arte del encuentro No hay comentarios. Comentar.

    Hace más de cien años.

    Del Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, interesante base de datos que, con otras muchas publicaciones antiguas, puede consultarse en la Hemeroteca digital, hemos sacado estos curiosos datos de Caltojar y Casillas , en 1881, 1898 y 1906

     

     

    Etiquetas: ,

    08/10/2012 14:42. Editor: S.A. Acopios Hay 3 comentarios.

    Rioseco, 20 de octubre

    El próximo 20 de octubre se celebrará en Rioseco, un Foro Regional sobre la población en el medio rural.
     
    Durante todo el día (sábado) habrá mesas redondas, proyecciones y conferencias, en las que participarán estudiosos, políticos, alcaldes y habitantes de nuestros pueblos, con la pretension de sensibilizar sobre el problema de la despoblación, desde una perspectiva positiva. A media mañana habrá café para todos los participantes y a mediodía comida.
     
    También habrá actividades para los niños que hayan venido con los mayores. La inscripción a este interesante evento termina el 11 de octubre. El precio por persona es de 5 euros e incluye el café, comida y asistencia al foro.
    Inscripciones pinchando AQUI
    Más información, en ESTE enlace
    Foto: Web del románico aragonés

    Etiquetas: ,

    03/10/2012 12:59. Editor: S.A. El arte del encuentro No hay comentarios. Comentar.

    O tempora, o mores

    La foto que ilustra la presente entrada es de la década de 1920, en una animada tarde festiva en Berlanga. Los maderos y tablones de variadas medidas eran aportados por los vecinos que  construían la plaza de toros en comunal hacendera, aprovechando el trazado de la plaza mayor y las fachadas de esta para apuntalar y darles la consistencia necesaria. 
     
    La celebración era por la Virgen del Rosario, patrona de la Villa junto a Santa Catalina de Alejandría, que también tuvo sus singulares festejos, ya perdidos, en torno al 25 de noviembre. 
     
    Las fiestas patronales eran en aquella época y hasta la década de 1970, a primeros de octubre, cuando ya la diáspora era masiva, por lo que el Concejo decidió trasladarlas a fechas estivas.
     
    Las caras de la foto, salvo alguna excepción, dan la razón a aquel clásico que dijo que "vale más un día grande que cien pequeños".
     
    Camisas blancas recién lavadas y chalecos negros. Casi todos los hombres con las cabezas cubiertas, que el ábrego del otoño es muy traicionero. Las mujeres en las filas de arriba, con esos tocados de la época del Titanic. Las alpargatas blancas de esparto y algunos  típicos calzones, aunque gana el pantalón entre la juventud. Arriba a la derecha, un mozo bebe del botijo lleno del vino de la Tierra, y en la fila de abajo tres alegres espectadores (dos sin boina) juegan con unos globos.
     
     
    Repasen ustedes las caras cargadas de energía positiva y miren si reconocen a alguien. Mandaremos la foto original a todo el que nos la pida.
    Y hablando de energía positiva, pronto llegan las fiestas de Caltojar.
     

    Etiquetas: ,

    02/10/2012 17:47. Editor: S.A. Viale del tramonto No hay comentarios. Comentar.

    Desde las alturas.

    No dejamos las alturas para seguir proponiendo rutas alternativas para aprovechar este final de verano o cualquier otro principio o final de cuando sea.
    Dijo Edward Abbey que caminar requiere más tiempo que cualquier otra forma de locomoción, excepto reptar. En consecuencia, dilata el tiempo y prolonga la vida, que ya es de por sí demasiado corta para desperdiciarla con la velocidad… Caminar hace que el mundo sea mucho más grande y, por ello, más interesante, ya que uno tiene tiempo para observar los detalles. 

    Nos acercamos a esta moderna red de atalayas vigilantes, aunque no belicosas, que son los vértices geodésicos. Algunos de ellos se han colocado en los mismos lugares donde se levantaron hace mil años aquellas otras torres vigías. Las sensaciones, una vez perdido el miedo a que venga el enemigo, son de lo más recomendables: se camina, se respira, se airea una a los cuatro vientos, se aleja uno de los paisajes habituales para verlos con otra perspectiva, se repara en la pequeñez de lo mundano y se disfruta de los límpios cielos de esta parte del mundo.
    El vértice geodésico es una señal que nos indica la altura exacta de un punto sobre el nivel del mar. Están siempre en lugares altos y despejados donde la panorámica es amplia hacia todos los puntos cardinales. 
    Están por todas partes. En España hay unos 11.000. Se comunican visualmente unos con otros y sirven para realizar mediciones topograficas con precisión. Suelen ser cilindros de 120 cms. de altura colocados en un pedestal de hormigón.
    Por estar a la intemperie en sitios despoblados, en los años 70 se hizo una ley que los protegía del vandalismo o de las construcciones que estorbasen su función, encargando su custodia a los ayuntamientos en cuyos límites estén colocados.
    En el término de Caltojar, hay 5: 
    Covatilla, a 1.131 m. 
    Valdeciruela: a 1.100 m. entre Caltojar y Cabreriza 
    Rayuela, a 1.111 m. por el camino de Casillas a Rebollo. 
    Taragudo, a 1.121 m. entre Caltojar y Velamazán. 
    Lutero, en el cerro de Bordecorex, a 1.126 metros 

    En el término municipal de Berlanga, otros cinco: 
    Abanco, a 1.280 metros, 780 m. al poniente.
    Andaluz, en lo alto del portillo, a 1.027 m. 
    Cabeza Rivilla, a 1.149 m., entre Brías y Morales. 
    Coborrón, en lo alto de este monte, a 1.047 metros. 
    Matoneta, a 1.134 m. entre Cabreriza y Arenillas.

    En Aguilera (término de Bayubas de Abajo)
    Cabezo Grande, en lo alto de este pico, a 973 metros 

    En el término de Bayubas de Arriba: Carralbao, a 1.007 metros 
    En el término de La Riba: El Rancho, a 1.129 m. 
    En el térmnino de Arenillas: El Alto de la Cabeza, a 1.159 m. 
    En el término de Barcones:La Atalaya, a 1.126 

    5 kms. al W de Barcones, en el término de Romanillos hay otro llamado: 
    La Vara, a 1.273 m. 

    3.500 m. al suroeste de Lumías, en término de Torrevicente (Retortillo), el de:
    Mariota, a 1.235 m. 

    Entre Rebollo y Velamazán esta el de Las Viñas, a 1.040 metros. 
    Hay uno en lo alto de una almena del castillo de Gormaz, a 1.057 metros y muchos otros cercanos cómo el de Lotero, a 1.032 m., entre Torreandaluz y Valverde de los Ajos, o los dos que hay en la Sierra de Miedes a casi 1.500 metros, con resonancias del paso del Cid: Cabeza Alta y Torreplazo.
    En la página del Instituto geográfico nacional hay una ficha de cada vértice, en la que explica la manera de llegar hasta ellos. Y más información en  Radioclub Henares. 

    Etiquetas: ,

    19/09/2012 14:25. Editor: S.A. Acopios No hay comentarios. Comentar.

    El Tiñón, a vista de grulla.

    Publica nuestro amigo de Sigüenza FOTOHEXICOPTER, en su página de Facebook, estas bellas imágenes de la Torre del Tiñón, de Rello, a vista de grulla.
     
    Esta atalaya musulmana, síngular tanto en su traza como en su historia, es una de las pocas de la comarca que han sido restauradas y mantiene un porte majestuoso y desafiante en estos campos solitarios, a más de mil metros de altura, oteando los horizontes de las dos provincias hermanas.
     
    Esperamos ansiosos nuevas incursiones de este artefacto volador por los monumentos y paisajes de nuestra Tierra.
    Tambien te puede interesar:

    Etiquetas:

    18/09/2012 11:20. Editor: S.A. El arte del encuentro No hay comentarios. Comentar.

    Miré los muros...

    Interesante reflexión de Elvira Huelves, vieja conocida de Radio 3, en el periódico CuartoPoder (05.09.2012), sobre nuestro patrimonio cultural.
    Una pared entera de la torre gótica de la iglesia de San Esteban de Valdespina, en Palencia, se ha derrumbado delicadamente para no destruir el tejado de esa iglesia, de planta románica, que conserva muchas obras de arte en su interior. Con sumo cuidado, la torre, vencida por el tiempo y el abandono, ha dejado caer, piedra a piedra, todo el muro sin que ninguna persona o animal haya sufrido heridas, sin que ninguna casa vecinal haya sufrido daños, excepto un corral que alojó los escombros. Qué detalle por parte de la torre del siglo XIV. Qué pena que las autoridades correspondientes no tengan esa misma sensibilidad con ella.

    A pesar de las cartas internacionales de restauración, cuyos acuerdos empezaron en la reunión de Atenas, en 1931, y a los que siguieron muchos más, el último, en Creta, 2000, el compromiso ético de la conservación arquitectónica en España parece seguir bastante relajado. Se le pueden echar las culpas a la crisis, que se ha vuelto el ogro que lo explica todo, pero la cosa es más antigua y tiene que ver con la escasa sensibilización de la sociedad española –con sus dirigentes a la cabeza, dando ejemplo- hacia las delicadas formas de civilización y cultura que construyeron los antepasados. Que en España parece importar más el aspecto físico de nuestros representantes, con sus liturgias y sus coches oficiales para no quedar como pobretones ante la rica Europa, que la dignidad de nuestros templos. Será para que no nos tomen por misorreros, yo qué sé. Quevedo sí lo sabía.



    Según UNESCO, Italia tiene más monumentos que son Patrimonio de la Humanidad que España, pero aquí no estamos tan lejos de ese admirable país en número de bienes culturales. En concreto, la comunidad de Castilla y León tiene el triple de bienes en peligro que otras comunidades, como Castilla La Mancha, Aragón o Andalucía. La vieja Castilla tiene 1.800 bienes de interés cultural declarados. Si a la Iglesia –como ha dicho el ecónomo de la diócesis de Burgos, Vicente Rebollo- le queda grande el gasto que supone restaurar sus bienes, que son muchos, a lo mejor podría la Iglesia ceder esos bienes por mor de su conservación a quien sí pueda gastarse ese dinero.

    Ante la pasividad y las excusas que suelen poner los administradores, la gente se las ingenia para tratar de que no llegue la sangre al río. En Fuentespreadas (Zamora) los vecinos organizaron un mercado romano para sacar el dinero con que rehabilitar un muro de su iglesia. Otros, en Ituero de Izaba (Salamanca) custodiaron en sus casas las obras de arte que peligraban por las goteras de la iglesia, hasta arreglarlas, a base de apoquinar de los bolsillos del vecindario. En Aldehuela de Periáñez (Soria) –por lo general son pueblos pequeños- subastaron arte que sus autores cedieron desinteresadamente para arreglar la instalación eléctrica y otras chapuzas que tenía pendientes su iglesia. En Tartanedo (Guadalajara) el pequeño ayuntamiento buscó la colaboración de la Universidad Politécnica de Valencia, cuyos alumnos de Conservación han restaurado el retablo barroco de la iglesia del pueblo. Y así. Pero la lista es larga y algunos monumentos están para el arrastre, con perdón por usar un término taurino. Seguro que quien lea esto tiene en mente una ermita o un monasterio en malas condiciones; en Hispania Nostra piden colaboración a la gente común y corriente –que, al final, es la que funciona- para denunciar esos casos.

     

    Y aunque la susodicha asociación conserve los tintes aristocráticos, un tanto pijos, de sus orígenes, convendrán ustedes conmigo en que, si su labor es fructífera ya merece la pena colaborar sacudiéndose previamente los prejuicios, que pesan y dan la lata. Su actual presidente, Araceli Pereda, ha dicho hace poco a El Cultural que se pierde más patrimonio en tiempos de bonanza que en las guerras; y no le falta razón. Miles de ejemplos en España muestran las barrabasadas de los pueblos en los que crecían como hongos las fachadas de casas alicatadas hasta el techo con azulejos de cuarto de baño y ladrillo feo visto. Para no hablar de las restauraciones fallidas que han estropeado circos romanos y fachadas de alcázares. Sería un no parar.

    Por eso es bueno conocer las asociaciones a favor del patrimonio que proliferan y funcionan de variada manera, como la ADEPA más empeñada en denunciar que en promover acciones de conservación, o bien otras más profesionales como la AEGPC. Habrá miles de pequeñas asociaciones con las que colaborar. En otros países, cuya educación ha incluido desde la infancia el amor por lo propio, la participación en este tipo de actividades está generalizada. En España, a pesar de los ejemplos antes apuntados, padecemos esa carencia, como pasa con el paisaje, según se trató en cuartopoder.es hace algún tiempo. Nos gusta volver a ello. Nos gusta este país.
    05/09/2012 19:26. Editor: S.A. La lucha continúa Hay 10 comentarios.

    Capitulaciones matrimoniales 1820

    Alberto Gamarra, vecino, amigo y administrador del blog de Bordecorex, nos envía para compartir en el blog, las fotografías de un interesante documento que encontró casualmente en el Archivo Histórico Provincial de Burgos mientras realizaba una investigación de índole totalmente distinta. 

    Citamos a Alberto: "Se trata de unas capitulaciones matrimoniales entre Andrés Abad, soltero, natural de la villa de Berlanga de Duero, y Narcisa de la Peña del mismo estado natural de esta ciudad (Burgos) realizadas en 1820. Andrés Abad había nacido en 1793 en Berlanga y era hijo de Andres Abad y de Josefa Ramos, naturales y vecinos de Berlanga. El dicho Andrés era soldado en el batallón de infantería del Regimiento Imperial de Alejandro, un cuerpo del ejercito con un origen muy interesante. 





    Básicamente este tipo de documento notarial se ejecuta para constatar que los contrayentes no están casados, de ahí que aparezcan las declaraciones de su superior en la milicia, Leopoldo O´Donnell y en su nombre otro militar de ascendencia irlandesa, así como del párroco de Berlanga, Francisco Rubio, quienes certifican que Andrés no ha contraido matrimonio con anterioridad".  

    Te paso la cita completa del documento: "AHPB, Protocolos, 7422/2, ante Inocencio Moragas, 16 de mayo de 1820, folios 113-115, Capitulaciones matrimoniales Andres Abad, Soltero natural de la villa de Berlanga de Duero y Narcisa de la Peña del mismo estado natural de esta ciudad".
    03/09/2012 23:14. Editor: S.A. Acopios No hay comentarios. Comentar.


    "SOLO EL QUE SUEÑA PERMANECE DESPIERTO"

    Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
    Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

    Contrato Coloriuris