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La vida es el arte del encuentro. (Vinicius de Moraes) |
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De la parte Berlanga
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema AXINIO. Las piedras nos hablan y nos cuentan historias. Como este pequeño trozo de piedra nos cuenta una historia del Coborrón "el gran lagarto dormido". Los celtas adoraban las piedras, los montes, las cuevas, las fuentes, las aguas, los árboles. De los antiguos cultos a las aguas fecundadoras, creadoras, prolíficas, salutíferas y sanadoras nos han quedado miles de indicios como los santuarios colocados junto a un manantial, canciones, leyendas y tradiciones. La naturaleza es un hermoso templo cambiante. A este lugar que nos había pasado desapercibido, y que, a falta de nombre oficial, lo llamaremos santuario rupestre, se llega sin mucho esfuerzo partiendo de Paones donde dejaremos el coche. Una vez subida la cuesta de Espioja, nos desviamos por un camino que sale a la izquierda, que se dirige a un monte de carrascas; seguimos este camino y nos desviamos por el segundo camino que sale a la izquierda. Tras quinientos metros de marcha habremos llegado. Las coordenadas son -Lat 41º 25’13.8’’N.- Long. 2º 52’4.32’’W Por el camino nos encontraremos con una fuente que mana debajo de una piedra. Esta zona debio ser muy abundante en agua. La piedra que parece un pedestal es de una sola pieza y se siente un escalofrío al presentir la mano del hombre y al contemplarla al lado de aquella otra con forma de gran falo. Susurros de viejas hidrolatrías y litolatrías se sienten sin querer al llegar a este lugar; una sorpresa más, de las muchas que esta tierra depara a los visitantes curiosos y a los buscadores incansables. Sería interesante un estudio exhaustivo del paraje por parte de alguien experto, ya que aunque nuestra imaginación sea un instrumento poderoso, no nos permite determinar si, aparte de las piedras de las fotos, hay alguna otra estructura de habitat o algún resto material que pudieran aclarar su posible datación o significado. Son pocas las certezas, pero el lugar merece una visita. Las fotos hablan por si solas. ***COLABORACION DE AXINIO*** Situado al sureste de Berlanga, sobre las fuentes que formaban la vertiente de la Barga, lugar otrora abundante en agua, pero que ahora tiene secas la mayoría de sus fuentes. Nada cierto se sabe del momento y causa de su despoblación que debió producirse hacia el siglo XVI. Su nombre proviene del mozárabe Al-kunaisa, que significa pequeña iglesia o iglesuela, lo que indica que tuvo población cristiana antes que otros asentamientos de la zona. Pertenece al municipio de Berlanga, formando un coto redondo rodeado por los términos de Paones, Cabreriza, Arenillas, La Riba y Caltojar. Dista de Berlanga dos leguas, por el camino de los Cordeles, cruzando los términos de Ciruela y Casillas. Existe una ejecutoria de la Chancilleria de Valladolid a favor del Concejo de Berlanga en el pleito con Bernardino Fernandez de Velasco, sexto duque de Frías, séptimo condestable hereditario del reino de Castilla y cuarto marqués de Berlanga (1609-1652), sobre la posesión del término y monte de Alconeza. Seguramente en los documentos aportados al pleito por las dos partes se conozca gran parte de la historia de Alconeza. ***Colaboración de AXINIO*** Nueva parada en una fortificación, ignorada por la mayor parte de la bibliografía cuando no confundida con la de Vadorrey, también en el término de Morales, pero con muchos menos restos visibles. El aparejo de la torre es tipicamente árabe y su planta cuadrada denota que no se trataba de una simple atalaya de señales. Se menciona en La Historia Silense, un castillo en el que las tropas de Fernando I se detuvieron en 1060, tras el ataque a la alcazaba de Gormaz y antes de avanzar sobre la de Berlanga. Este Cerro de la Torre o de la Muela, se encuentra al sureste del pueblo de Morales, y está dividido en dos partes por un pequeño collado. En la parte oriental se encuentra la torre y en la occidental un amplio recinto que parece un castillo natural con capacidad para albergar todo un ejercito. Queda claro que fue un lugar estratégico importante; cerca de Gormaz, pero al otro lado del Duero. Hoy, entre los enebros solo se ven restos de construcciones seguramente relacionadas con el pastoreo. Junto al camino que va del Puente Monroy a Morales, y al pie del Cerro, nos encontramos esta fuente de piedra que fue revestida de cemento en 1932. Las sucesivas sequías también la han secado. El agua que se ve es de las últimas lluvias primaverales, que han dado al campo un colorido espectacular. ***Colaboración de AXINIO*** Hay un paraje con este nombre situado al sureste de Berlanga, al que se accede por el antiguo camino que sale a la izquierda nada más pasar La Talanquera; y en él, como su nombre indica, hubo varias atalayas. Una es fácilmente identificable; se encuentra en la cima de un cerro de forma cónica, donde se aprecian los cimientos y escombros de una atalaya de forma circular de unos 6 metros de diámetro exterior. Al pie de éste cerro en dirección sur, se aprecia lo que pudo ser otra atalaya, y todo el conjunto rodeado de una muralla, dando la impresión de ser un pequeño enclave fortificado. Este paraje de Berlanga siempre ha llamado mi atención, sobre todo el cerro de forma cónica, con los grandes bloques de piedra colocados de tal manera que parece un faro siempre visible en la lejanía. También porque en sus alrededores se han encontrado piezas de piedra pulimentada del periodo neolítico, lo que la gente mayor conoce como "rayos", y porque es en esta zona donde dicen que se encuentra la entrada de la mítica Sima del Coborrón. Confiamos en que alguna vez se haga un estudio exhaustivo de las atalayas de esta parte de Castilla, ya que los realizados hasta la fecha pasan por alto, no solo estas de las que no quedan más que tristes restos, sino algunas otras mejor tratadas por el tiempo. En este video del diario de un burgense, Peridis explica la función de las atalayas, acompañado por algún viejo conocido. En Berlanga, ya mencionamos la de Los Cordeles; hay otra en el mismo pueblo de Paones, embutida entre las casas, y un cerro llamado La Atalaya, 800 metros al SE; otra en Abanco, a la que adosaron un vértice geodésico; unos 1.200 metros al S.W. de Ciruela hay un paraje llamado La Torrecilla; otra en el Cerro de la Torre de Morales; la del cerro de Vadorrey; en Bayubas de Abajo, la Taina de la Hoz; en Aguilera, la del Cabezo y los enigmáticos restos del Esplegarón; en Fuentetovar la del cerro de Torremocha; en Caltojar La Veruela y La Ojaraca; en Bordecorex la Torremocha y posiblemente otra en el cerro sobre el que se asienta el pueblo, de nombre Alto Lutero; tres en Barcones que se llaman Valdelatorre, San Jorge y La Muela; La Torre del Melero en La Riba y un cerro de La Torrecilla, 2.000 metros al S.W.; posiblemente una en Lumías, y en Rello la Torre del Tinón. Colaboración de Axinio A continuación expongo una serie de conjeturas y preguntas, ante un nuevo descubrimiento en un cerro que creo que se llama El Esplegarón, de 1.026 metros de altitud, que tiene de frente otro cerro llamado de la Torre (Morales). El lugar se halla mas o menos equidistante de Berlanga, Morales y Aguilera, pero está en el termino de este último pueblo, en una cuña que se mete en los otros dos, cerca del paraje de La Fuente del Lobo. Circundando el cerro, casi hasta la cima, se ven cimientos separados cuatro metros unos de otros delimitando una especie de calles. Entre estos anillos se ven restos de pequeñas edificaciones con sus paredes caidas. En la parte en la que se han plantado pinos los cimientos no se han conservado, no asi en la zona de enebros, donde se distinguen perfectamente. Los que hay más cerca del cam¡no se aprovecharon para construir alguna taina porque se ven muchos fragmentos de teja. El camino actual pasa por encima de los cimientos por lo que debe de ser de construcción relativamente reciente, quizás para que los de Aguilera llegasen hasta sus fincas. Hay una zanja cuadrada de unos 60 centímetros de lado, tapada por piedras que se adaptan perfectamente; cruza una pared y continúa debajo de un enebro; parece que está hueca. Mi opinión personal es que estamos ante un nuevo castro y otra vez sin documentar ni catalogar, circunstancia esta que delata a las claras la dificultad de conservar valiosos documentos del pasado, que se encuentran en el más precario de los abandonos a merced de cualquier arbitrariedad. Llamo la atención desde aquí al Ayuntamiento de Bayubas de Abajo, al que pertenece administrativamente el paraje, para que ponga los medios que estén en su mano para el estudio y catalogación de este yacimiento "sensible". Hay otra posibilidad y es que en este lugar se encontrase el despoblado de Talegones, que Gonzalo Martínez Díez no supo localizar, en su estudio de la Comunidad de Villa y Tierra de Berlanga. O incluso que en este cerro estuviese el famoso castillo de Aguilera, que citan algunos autores y documentos antiguos. O el oppidum que atacó Fernando I en el año 1060, después de Gormaz y Vadorrey ( a solo tres kilometros) y antes de Berlanga. La interpretación de algunos autores basandose en el Silense de que este oppidum estaba en el cerro de la Torre de Morales, podría perder validez si se demostrara que aqui había una fortificación de mas entidad. No tendría mucho sentido que se atacase una simple torre de vigilancia. Se dice en una guía turística del Ayuntamiento de Almazán que "la zona durante la epoca celtíbera conoce un poblamiento claramente definido, formado por minúsculas aldeas o asentamientos de caracter defensivo, distribuidos en función del cultivo de las zonas fértiles o defensa del territorio." y continúa diciendo que "a partir de la pacificacion de la zona se produce un importante desarrollo economico en la agricultura que dio lugar a una reordenación de los poblamientos". Con este presupuesto y la observación detallada del terreno en el que nos movemos, mi opinión es que había en Berlanga varios asentamientos arevacos, con poblaciones reducidas y que ocuparían los cerros con facil acceso al agua y tierras fertiles. Estos cerros serian: 1.- El del Castillo, donde se han dejado al descubierto varias viviendas circulares. La necrópolis que hay junto a ellas es medieval y fue objeto de un estudio arqueológico que pasó por alto las viviendas. 2.-El de las Tres Cruces, con señales claras sobre todo la del camino de ronda, pegado al precipicio, y también la de la trinchera, cuyo uso desconocemos por el momento. 3.-El de Los Angostillos, donde están los enigmáticos circulos líticos y seguro que muchas cosas más esperando que alguién las rescate. 4.-El de La Canteruela, donde se aprecian construcciones y un pozo rectangular que se decía que lo habían hecho para buscar cinabrio. Popularmente se cree que es una mina y esa creencia ha permanecido en el topónimo. 5.- El de La Peñona, a la derecha del cruce de Hortezuela a la Estacion, aunque esa parte se llama El Trasperal. Aqui se ven unas paredes desconcertantes. El hecho de que cerca haya un paraje llamado Haza del Moro me parece una señal de algún tipo de asentamiento. 6.-El del Coborrón, que hemos tratado en la entrada anterior, donde junto a la cruz desaparecida, de la que se ha conservado memoria, se ven las huellas claras de una muralla y aparecen en superficie fragmentos de cerámica. Aqui los indicios de excavaciones son palpables, pero no tenemos noticia de sus resultados ni de quien las hizo. 7.- El de Los Valles, donde se encuentra la parte inferior de una vivienda excavada en la roca, en la que se aprecia la puerta, las ventanas y dos habitaciones separadas. Alguien la destapó hace mucho tiempo, alli esta el escombro que lo demuestra. Tambien aparecen fragmentos de ceramica por toda la zona, y aunque todavía queda algún cerro más, nos vamos a detener un poco en este, para no cansar. La vivienda descubierta y seguramente algunas más que estarán a su lado, en lo que ahora son campos de labor, están en la cima del cerro donde se encuentra el corral de Los Valles, junto al camino de Arenillas. Hay dos fuentes cerca, la de Lavacoños y otra en el barranco Valcurtido, que no se como se llama; un poco mas lejos está la del Convento. La atalaya de Los Cordeles se encuentra a un kilómetro escaso. Es de forma circular, excavada en la roca, con una rampa de entrada. Se aparecia el inicio del hueco de dos ventanas. Seria la mitad de la vivienda, la otra mitad se situaria por encima del suelo. A su lado está el escombro de cuando la destaparon que tuvo que ser hace mucho, pues algunas personas mayores siempre la han conocido así, y la llaman "La Mina". Está al borde de una tierra de labor, por lo que las piedras que aparecen al labrar acaban en el montón de escombros. Cerca de alli hay un paraje de La Torrecilla, entre el convento y Ciruela. ( Colaboración de Axinio ) Los visitantes curiosos se habrán dado cuenta de que además de la de Blas Taracena, hay una carta arqueológica de Soria, escrita por Fernando Morales Hernández y supervisada por Carlos de la Casa y Alfredo Jiménez. El título resulta engañoso ya que La zona estudiada en esta Carta está delimitada por las cumbres de las sierras de Tabanera, Alba y Almuerzo, al Norte. San Marcos, Santa Ana y serrezuelas de Fuensaúco, Fuentetecha y Omeñaca, por el Sur. Pico Frentes y Carcaña, por el Oeste. Los restos arqueológicos de cuarenta y seis localidades, incluyendo la capital, han sido estudiados. De manera que de la Sierra de Santa Ana para abajo nada de nada, y de allí a Los Valles quedan unas cuantas cartas arqueológicas de por medio. Nos parece vergonzoso que a la hora de realizar estos estudios y de publicarlos se ningunee a tres cuartas partes de la provincia, saltándose a la torera lugares que con solo el nombre pregonan a los cuatro vientos su riqueza arqueológica: Castro, Miño, ¿no es bastante? Parece que no. Que vengan por aqui y se enteren de que esto no fue tierra de nadie. O que le cambien el nombre a la publicación porque no responde a su contenido. Además de la Cruz del Coborrón y de las Tres Cruces, había otras a las que también se subía para bendecir los campos. Hubo una en Las Atalayas, otra en Mirabueno (cruce de Almazan - Soria, encima de La Fuente Ortova), y otra en El Rebollar (carretera de la Estación a la izquierda). Puede que todavía hubiera alguna más. La cruz del Coborrón estaba en la cima del cerro, enfrente del castillo. La forma más facil de acceder es por el antiguo camino que subía al palomar que hay enfrente de Las Tres Cuevas. Se aprecia en el centro un escombro de 20 metros de diámetro, rodeado por una muralla que podia tener unos 2 m de ancho, a unos 75-100 m dependiendo del lugar. También hay otros escombros más pequeños. Se encuentran pequeños hoyos de 30 x 30 cms. hechos hace poco tiempo, algunos vueltos a tapar con las mismas piedras. Junto a uno encontré un trozo de cerámica llena de cal, lo que demuestra que estuvo enterrado y la cal seria de las piedras que la tapaban, tiene una decoración parecida a la de época romana y el grosor es de 4mm escasos. Colaboración enviada por AXINIO Salimos por la carretera de Paones, pasamos el pueblo y nos desviamos a la derecha dirección Brías. Nada más subir la primera cuesta nos desviamos a la derecha por un camino, donde podemos dejar el coche. Ahí empieza nuestro viaje. Bajamos por el camino que lleva al arroyo del Pradejón, y caminamos entre riscos por la senda que discurre por el cauce seco del arroyo. Por el camino nos encontramos con las piedras que servian de paso al arroyo cuando en otros tiempos el agua discurría casi constante por su cauce. Según vamos avanzando los riscos se hacen más altos y los enebros y sabinas se hacen más numerosas. Más adelante, a la izquierda, a media ladera hay una pequeña cueva cubierta de excrementos tan endurecidos por el tiempo que parecen rocas. Un poco más abajo se encuentra la Cueva del Ojo. El Ojo es un agujero redondo de unos dos metros de diámetro que el agua del arroyo hizo en un tolmo que le cortaba el paso, y que da el nombre a la cueva que esta a su izquierda. La cueva es pequeña y de baja altura, su entrada está rodeada de una pared de piedra, pero lo que le da importancia es un grabado rupestre que hay en la entrada, y que representa dos figuras humanas unidas . Este lugar me lo enseñó mi abuelo, que no dejaba a los "moros" en paz, a él se lo enseño un pastor de Paones que era de su quinta, sus nombres seguramente figuraran escritos en las piedras, como los de otros que por alli han pasado, pero con más respeto que los que pusieron el suyo en el grabado rupestre, quiero creer que por ignorancia. Alli, me contaba mi abuelo, los "moros" llevaban los niños que raptaban y les hacian mil perrerias, todavia hay dos monigotes que pintaron con la sangre de los pobrecillos. Hace poco se ha realizado un estudio arqueológico de la cueva al que me gustaria tener acceso para ver a que conclusiones han llegado y si se dice algo de la curiosa formación de piedras que hay a la derecha del ojo, y que da la impresión de ser un dolmen. El tolmo tiene una rampa por la que es fácil subir, si no fuera por la zarzas que lo impiden. Frente a la cueva, en lo alto de risco, hay restos de una pequeña construcción de forma circular, posiblemente un refugio de pastores. Siguiendo el el camino veremos un abrigo protegido por una pared, quizá en algún sitio de estos halla pasado más de una noche el "tio Trabuco". El camino se va estrechando, los enebros nos cortan el paso y tenemos que ir esquivándolos, para volver a ensancharse según nos acercamos al Talegones, donde acaba nuestro viaje, aunque todavía queda la vuelta. Colaboración enviada por AXINIO El ciudadano Axinio me ha enviado más material y asi de primeras siento un poco de vértigo, no solo por el sitio de que se trata, sino porque no acabo de ver la manera de engarzar las piezas para que casen. Después de una visita a mi ilustre vecino de Tiermes, que, en su linea habitual, publica una entrada escalofriante, aprovecho la sacudida para empezar por algún sitio, ya que como dijo el clásico, empezar las cosas es tenerlas medio acabadas. Subiremos a la Cueva de Caco, hijo de Vulcano, que aprovechando que Hércules dormía, robó unos chotos y se los llevó a su cueva. Cuando Hércules despertó y vió el panorama, se enfureció tanto que buscó al ladrón y lo estranguló. La leyenda ocurre en Grecia, pero quien nos dice que no la transplantaron de otro lugar. A unos pasos de esta cueva hay un camino que bordea el precipicio y baja hasta la zona fertil del rio, si se puede llamar rio a ese leve flujo de detritus. Imaginemos un rio con abundante agua cristalina, cangrejos de los de aquí, anades, ranas, topos (de las nutrias no me acuerdo, pero también las hubo) y que desbordase la vida tambien hacia afuera: ajos, cebollas, verduras, hortalizas, frutales... La gente que vivió en estas alturas, y lo del camino parece confirmarlo, estaba protegida y tenía una salida al valle donde proveerse de comida y agua. Después de conocer Matera, siempre pienso en esta ciudad cuando paso por aquí, ahora que ya no interrumpe tus pensamientos el graznido de los grajos, que tambien se han marchado solidarizados con los cangrejos y las nutrias. Aquella mañana de semana santa fue tambien una sacudida descubrir esos riscos tan parecidos a los nuestros, donde el hombre había aprovechado cualquier agujero en la roca para hacerse su casa desde el principio de los tiempos. Los berlangueses antiguos, que serían celtiberos o arevacos, pero que ya eran berlangueses aunque no lo supieran, no bajaron a las zonas llanas hasta que no estuvieron seguros de su integridad fisica, y cuando lo hicieron todavía necesitaron durante siglos un par de murallas con puertas que se cerraban y vigilaban manu militari. Estamos hablando de una época oscura en la que regía la ley del mas fuerte, y si robabas unos chotos te arriesgabas a que viniera un Hércules y te agarrara del gaznate sin juicio previo ni guardia civil que te librase del trance. Pero hay mas leyendas por estos pagos; la del segador que volvía a casa, dió un mal paso y se agarró con la hoz en un saliente y allí se quedó el mango que todos veíamos de niños, camino de la Huerta de los morales, o la de otro campesino al que el viento le voló la boina y el cuitado se abalanzó sobre ella por el precipicio, con tan buena fortuna que fue a caer sobre un muladar, salvándose de milagro. En este cerro del Calvario o de Las Tres Cruces, hay otra cosa inquietante, una trinchera cortada en la roca, que sería mucho mas profunda sin todo el sedimento de basura y mulas muertas, de cuando los buitres gozaban todavía del sacrosanto derecho al alimento. A esta trinchera la llaman El Quemarropas. Trato de imaginar como vivían estos antepasados, y el nuevo depósito del agua me da un par de ideas. En la trinchera quizás se acumulara el agua del cielo para épocas de peligro inminente, y ya que el depósito me parece un enorme toro muerto con las banderillas que serían esas antenas que crecen como setas, tambien imagino que la trinchera sirvió para guardar el ganado, o quizás los hombres y el ganado, que no estaba la cosa para muchos miramientos. Tambien nuestro señor Jesucrristo se calentó con una mula y un buey, y por aquí hace más frio que en Palestina. En Matera y no en Palestina grabó Mel Gibson "La pasión" y sin duda lo mejor de la película era el decorado. En este artículo la pasión y las fotos son de Axinio; el decorado mío. En el paraje de Los Angostillos encontramos estas curiosas formaciones circulares de piedras, que creemos que no están catalogadas ni estudiadas en ninguna carta arqueológica y que desde mi modesta opinión tendrían que ser motivo de algún tipo de estudio por parte de los organismos patrimoniales de la Diputación y la Junta. Hay indicios de hasta una docena de círculos. Estas construcciones son muy corrientes en todo el mundo celta e incluso se han encontrado en las culturas precolombinas. Las piedras de Stonehenge serían el ejemplo mas vistoso de círculos líticos. Mucho más cerca, en Galicia, se han estudiado una docena de ellos, algunos con seis mil años de antiguedad y todos de mayor diametro que las que se pueden ver en el paraje berlangués. En todos los casos se encuentran cerca de algun otro monumento prehistorico. Sobre su utilidad o funcion hay varias teorías que los relacionan con la ganadería o con rituales astronomicos. Todo lo que se diga, desgraciadamente, no puede darnos una idea de lo que pensaban y sentían las personas que los hicieron. Han llegado al siglo XXI; están a la intemperie. Es mucha suerte porque hace poco se cargaron uno de estos círculos líticos en Mourela, parroquia de As Pontes de García Rodriguez, para construir una autovía. Allí había estudios y con los medios de datación habían determinado que era del 4000 antes de Cristo. Eran nuestros antepasados los que pusieron esas piedras y por respeto a su memoria, allí deben seguir. Un saludo Axinio. Dentro de la riqueza monumental que atesora la Tierra de Berlanga, encontramos pequeños monumentos en los que no pensamos a fuerza de verlos constantemente. Uno de ellos es este de la foto Mi interés por él renació cuando se descubrió uno parecido, aunque mas pequeño y basto, en una finca de labor junto a la calzada que sube a la villa de Medinaceli. Tambien aquella tenía la cajetilla rebajada pero no la cruz y las iniciales J S que tiene grabadas el de Berlanga que corresponderán al cantero que las hizo (aunque pudiera ser JHS?). Un experto en el tema me asegura que los romanos colocaban este tipo de "altares" en los cruces y junto a los caminos. Es posible tambien que se trate de un miliario reconvertido, ya que la piedra es de una sola pieza y de parecidas proporciones a los que se han conservado en algunos pueblos del norte de la provincia. La inscripción cristiana sería de esta manera un añadido muy posterior, para su reciclaje. No olvidemos que se encuentra en el cruce de las carreteras que van a Carrascosa y a Hortezuela. El tema del rebaje en la piedra pudo servir para insertar alguna imagen religiosa: originariamente, tal vez para inscribir la información viaria correspondiente. Como ven mas cuatro ojos que dos, te lo mando a tu blog para ver si alguien es capaz de dar su opinión y poner algo de luz sobre este pequeño enigma. Un saludo cordial: Axinio Las siguientes fotos las ha enviado Axinio, gentil colaborador de este blog, del que esperamos que nos descifre algunos de los enigmas planteados en sus comentarios, como ese de "Monte de oca- San Vidal- Santa Valeria- Santa Librada- San Baudelio. ¿Dónde nos lleva el camino?." Según la información facilitada por el propio Axinio, esta atalaya está situada entre el Portillo de Paones y los Valles, donde empiezan los barrancos del Carretero y de la Torre. Junto a los escasos restos de la fortificación, un pastor ha levantado un abrigo, seguramente con las mismas piedras de aquella. Cómo se ve en las fotos la atalaya mantiene comunicación visual con el castillo de Berlanga. |