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![]() La vida es el arte del encuentro (Vinicius de Moraes) |
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De la parte BerlangaArchivos
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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Acopios. Entre los fondos del museo arqueológico de Barcelona se encuentra esta pieza de bronce de la foto, que corresponde a un broche de cinturón de época visigoda encontrado en Berlanga. Desconocemos la fecha del descubrimiento y las circunstancias de su peregrinaje. Se trata de una placa de forma ligeramente disminuida en su extremo, superficie anterior decorada con círculos troquelados; un motivo central, alargado con tres picos y círculos calados en cada una de sus ondas, con el extremo recortado en forma de cola de pez. Por la cara posterior tiene tres enganches para la correa. MIde 95 mm de largo por 36 de ancho. Artículos relacionados: 3 piezas visigodas En las columnas más cercanas a la puerta de la Umbría, en la Colegiata, llaman la atención unos grandes ganchos incrustados en las sillares a una altura considerable. En ellos se colgaban, a modo de enormes cortinas, unos tapices donde se encontraban escritos los nombres de los berlangueses, de religión judia o musulmana, que habían sido condenados por el tribunal de la Inquisición. Aparecía junto al nombre, el día y el año en que habían pasado por la hoguera. Muchos años después sirvieron para adornar el monumento en la Semana Santa. Bedoya, que los había conocido durante su larga estancia en Berlanga, los cita en sus Memorias, levantando acta de su desaparición; y también Nicolás Rabal en la descripción de la Colegiata habla de ellos y del motivo de su desdichado final: "pero como entre los nombres estampados, los hubiera muy parecidos a los de algunas familias principales, y estas fueron objeto de la burla y sátira de personas maliciosas, que con sarcásticas sonrisas les atribuían la descendencia de aquellos desgraciados, se valieron de su influencia para hacer que los tapices se condenaran también a las llamas, para ocultar esta deshonra, que de tal la juzgaban, o para sustraerse del ridículo" Se sabe, que en 1492, un tal Isaac Aselor, trapero y vecino de Berlanga, se convirtió al cristianismo obligado por las circunstancias, que representaban el abandono de su país y de su único medio de sustento, abrumado por el vértigo de verlos desaparecer de la noche a la mañana. Adoptó el nombre de Diego López y siguió practicando su religión a escondidas, como mandaban los tiempos y las miradas envidiosas de los cristianos viejos que no ponían empeño en la práctica de la caridad y demás virtudes teologales. La religión era la misma que la de sus padres, a quienes debía respeto y obediencia, aunque ya hubieran muerto. Unos años más tarde, fue descubierto, procesado y ejecutado por la inquisición. Su nombre estaba en uno de esos tapices. Al centro di Fedora, metropoli di pietra grigia, sta un palazzo di metallo con una sfera di vetro in ogni stanza. Guardando dentro ogni sfera si vede una città azzurra che è il modello d'un'altra Fedora. Sono le forme che la città avrebbe potuto prendere se non fosse, per una raggione o per l'altra, diventata come oggi la vediamo. Italo Calvino, "Le città invisibili" Hay pueblos y ciudades que son como palimpsestos. Solo unos pocos, y sin demasiado rigor, pueden asegurar que surgieron de la nada o de la mente de un solo hombre; los demás fueron superponiendo capa sobre capa, edificando sobre las ruinas que dejaban las continuas mudanzas de la tribu, sus guerras, sus expansiones, recelos o aventuras, durante largos periodos de escasez o necesidad a los que seguían otros, mucho más breves, de abundancia. Cuando era posible, se reutilizaban algunos elementos o materiales de la ruina en la nueva construcción, y cuando no, se retiraban o se compactaban para que sirvieran de cimiento. No sabemos que guarda en su vientre la Plaza Mayor de Berlanga. Cuando quitaron el pavimento antiguo en la reforma de los años ochenta, aparecieron montones de huesos humanos bajo unas curiosas arcadas de ladrillo. El hallazgo provocó la paralización de las obras durante largos meses, que no sirvieron para hacer un estudio pormenorizado del terreno (y si se hizo, no trascendió) Desde este blog no podemos hacer otra cosa que dejar el señuelo, de lo que, por las capas bajas circula de boca a oído: que los huesos eran del cementerio que hubo contiguo a la iglesia, sobre cuyos cimientos se yergue ahora una sucursal bancaria. La función de los arcos que algunos recordamos vagamente, sigue siendo un enigma, aunque quizás algún visitante se atreva a aventurar alguna teoría verosímil. Añadimos como prueba del delito, la foto que gentilmente nos ha enviado Jaime Alcalde y trataremos de rebuscar en la hemeroteca de la época (Soria Semanal y Soria Hogar y Pueblo) para ver que se decía del asunto. Este articulillo se va a quedar abierto para que, quién quiera, arroje luz sobre el vientre que se quedó bajo esas pesadas losas de granito de la plaza. 1. f. Iglesia que, no siendo sede propia del arzobispo u obispo, se compone de abad y canónigos seculares, y en ella se celebran los oficios divinos como en las catedrales. (diccionario R.A.E.) Hay en la provincia de Soria tres colegiatas; dos procedentes de la antigua diócesis de Sigüenza, que son las de Berlanga y Medinaceli; y otra de la diócesis de Osma, en la ciudad de Soria, a la que ahora llaman concatedral. Descuella la bellísima iglesia de Santa Maria del Mercado, de patronato de los Señores de esta villa, edificada a expensas del segundo marqués, el condestable D. Iñigo Fernández de Velasco y su digna esposa Doña María de Tovar, y erigida en colegial a instancia de los mismos por la Santidad de León X, en su bula espedida en Roma a 16 de junio de 1514. El templo consta de tres altas y espaciosas naves de igual elevación y dos mas bajas a uno y otro lado cortadas en 8 capillas que se corresponden con admirable simetría. Guarda la forma de una cruz latina con 186 pies de largo desde el testero de la capilla mayor hasta los pies donde hay una puerta llamada de la Umbría, y 132 de ancho en lo que constituye los brazos de la cruz desde la puerta titulada del Sol a la del claustro. La lat. de dichos brazos es de 36 pies y de 26 la de las naves colaterales. Sostienen el interior del edificio 8 columnas de 22 pies de circunferencia por su base, que rematan en figura de palma cuyas hojas se estienden graciosamente por la bóveda. En el centro se halla el coro, todo de nogal en el que sobresalen por su belleza y mérito artístico la reja, 2 pulpitos en los que se cantan las epístolas y evangelios y la pasión en Semana Santa, la magnifica sillería doble primorosamente trabajada y en especial los altos relieves de las imágenes de San Pedro Apóstol y Santiago el Mayor. Sobre la silla del prelado las cabezas de los cuatro profetas mayores y los caprichosos adornos de las puertas, cornisamento y respaldos de las sillas. Tiene como queda indicado 9 capillas; la mayor que es un decágono cuyas 5 faces anteriores se hallan abiertas en altos y delicados arcos defendidos con verjas de hierro, que proporcionan la vista del altar mayor desde las capillas colaterales y aun desde el centro de la iglesia, y las otras 5 son unos lienzos macizos en cada uno de los que hay indicado un arco como para colocar algún sepulcro. La capilla del obispo de Coria, de patronato del marques de Prado, en medio de la que hay un sepulcro de piedra con escudos y dos estatuas que representan á los dos hermanos mellizos D. Juan de Ortega y D. Gonzalo Bravo de Lagunas, obispo, el primero, de Coria, que falleció en 24 de enero de 1527 y alcaide de Atienza (y padre del guerrillero Juan Bravo) el segundo, que murió en 1536. La capilla de los Cristos ó de Panamá de patronato de D José Álvarez, vecino de la Torre Andaluz en la que está sepultado el V.D. Fr Tomás de Berlanga, obispo que fue de Panamá, que habiendo venido a España a renunciar la mitra murió en esta villa, pueblo de su naturaleza, el día 27 de julio de 1540. La de Santa Ana, de patronato de los sucesores de la familia de los Berges de Aragón, en la que están los restos de Doña Mariana Berges de Aragón y Torres, marquesa de Torre Ginés. La de San Andrés, de patronato de los Brizuelas y que en la actualidad obtiene el Sr. marques de Сеггаlvo, en la que se guarda un hueso del brazo del apóstol San Andrés y las cabezas de los santos mártires Vincencio, Justiniano, Bersabea y Eufemia. La de San Miguel con la parr. y comulgatorio. La de San Francisco Javier con la pila bautismal. La del monumento y la del Rosario en la que se veneran las reliquias de Santa Bárbara y San Pedro de Osma. Además de las referidas capillas se en encuentran en el cuerpo de la iglesia otros 9 altares 2 en el crucero á las entradas laterales de la capilla mayor y los 7 rodeando el esterior del coro. Relación oficial de los bienes de interes cultural en la Tierra de Berlanga (por orden cronológico) (en negrita, aparecen los monumentos en estado de ruina) Relación de monumentos que deberían ser declarados bienes de interes cultural (y que ello comportara algún tipo de mejora a fin de evitar su desaparición) (en negrita los bienes que son propiedad privada) El ábside de la iglesia de La Riba de Escalote, por su aspecto, pudo ser originariamente una atalaya musulmana del siglo X. No sería rara la disposición de dos torres en un espacio reducido; la torre del Melero, en el cerro que vigila la entrada al cañón del Escalote, y esta torre en el valle donde se asentó el pueblo. Algo parecido sucede con las torres de Caltojar: La Ojaraca vigilando desde lo alto del cerro y La Veruela en el valle junto al rio Bordecorex. Publicado por Agapito Lima (El ojo de Soria) Ya se trató el tema de pasada en una entrada anterior dedicada a la cruz que bendecía los campos en lo alto del Coborrón. Las fotos de Axinio a pie de campo, nos mostraban claramente los restos de una muralla de unos dos metros de ancho, rodeando la cima. En superficie, afloran restos de cerámica y de antiguos molinos de mano, y se ven también algunos hoyos sospechosos de factura reciente, que pudieran ser obra de buscadores furtivos. La foto aerea que ilustra la entrada, encontrada en Flickr, nos muestra con mucha más nitidez el trazado de la muralla que rodeaba la cima del Coborrón, donde posiblemente esté el antecedente más antiguo de poblacion berlanguesa. Si las administraciones nos dedicaran un poco más de tiempo y de presupuestos, estamos convencidos de que en este lugar se encontrarían interesantes muestras de nuestros antepasados prehistóricos, que eligieron en una época convulsa y llena de peligros, el lugar más inexpugnable de la orografía para tratar de sobrevivir. Decía Cortázar que las cosas de las que uno está completamente seguro nunca son ciertas, afirmación que puede parecer una boutade, pero que no lo es tanto. Por ejemplo, todos estábamos convencidos de que el teléfono lo había inventado Alexander Graham Bell, y asi lo tengo visto hace bien poco en un libro de texto de la enseñanza primaria, de esos que cambian año tras año la paginación para que no le sirva al hermano pequeño. Se sabía hace ya tiempo, pero hasta junio de 2002 no se reconoció oficialmente con una resolución del Congreso estadounidense, que el verdadero inventor fue Antonio Meucci, un emigrante toscano en Nueva York, para comunicar su oficina con el piso superior, donde su mujer se encontraba postrada en la cama a causa de un agudo reumatismo. El hombre no tenía suficientes dólares para patentar lo que el había llamado teletrófono y dejó el aparato en la oficina de patentes, donde sirvió para dar injusto merito a un tal Graham Bell. La radio, otro invento maravilloso, siempre habíamos creido que la escuchabamos gracias a Marconi. Sin embargo hay otra resolución del Tribunal supremo de los Estados Unidos reconociendo la autoría del invento a Nikola Tesla, serbio nacido en la Croacia austro-hungara en 1856, que había hecho demostraciones de su ingenio quince años antes que Marconi. Este dato es ignorado por los rusos, para quienes el verdadero inventor de la radio fue su compatriota Alexander Popov. En Berlanga, estabamos convencidos de que el nombre del pueblo procedía del de la colonia romana de Valeránica, construida en honor del emperador Valeriano. Asi lo escribía Juan Antonio de Estrada en 1748, en su curiosa obra Población general de España; Historia chronológica, blasones y conquistas heróicas, descripciones agradables, grandezas notables, excelencias gloriosas y sucesos memorables: "pobláronla celtíberos, años de Christo 918, con nombre Valeriana, por el emperador Valeriano (I, p 271) Sin embargo Alvaro Gámes de Fuentes lo considera una patraña sin base histórica, y en su libro Los topónimos, sus blasones y trofeos (la toponimia mítica) lo refuta categóricamente con estas palabras: "El nombre de Berlanga de Duero (Soria) creo que es diáfano. Sin duda es una voz compuesta de ber y langa. El primer elemento sería un derivado de la conocida raiz ibero-vasca iber "valle" con pérdida de la -i inicial absoluta (recuerdese Ibarca > Barca y los derivados Bárcena, Barcial, Barcina, etc.). El segundo elemento correspondería a la raíz celta Lanka, langa "pliegue de terreno, valle" que ha dado lugar a una larga serie de topónimos: Lanca y Lancia (Asturias), Láncara (Lugo, con sufijo prerrománico átono), Langa (Zaragoza, Avila, Soria, Cuenca), Langreo (Asturias) etc. En conjunto nuestro topónimo, como tantos otros, representa una tautología, aqui ibero-celta". También parecía un topónimo diáfano el del pueblo de Ciruela, fruta del ciruelo, si no fuera porque en los muchos pueblos y lugares que hay con este nombre en la geografía española (Ciudad Real, Toledo, Burgos, Segovia; Ciruelas y Ciruelos en Guadalajara y más Ciruelos en Toledo y Segovia) se mantiene una constante que es la de estar al pie de una fortificación, y algunos tienen documentada su etimología mozárabe "zuheruela" procedente del árabe Sajra, que designa precisamente un enclave defensivo sobre un lugar alto y enriscado, una torrecilla como la que hubo en el paraje del mismo nombre en los montes a espaldas del pueblo. Hermosa ciencia esta que intenta encontrar el significado y origen de los nombres de lugar. Todos los nombres han tenido en su momento un significado claro para los hablantes. El paso del tiempo y los cambios fonéticos de las lenguas han vuelto opacos a muchos de ellos, hasta el punto de que hoy no sabemos a ciencia cierta qué quisieron expresar nuestros antepasados, un suponer, llamando Coborrón a esa mole petrea junto a Berlanga. Algunos nombres son transparentes como Berlanga lo es para Gámes. Hortezuela es un diminutivo de huerta; huertecillo, diriamos ahora. El caserío debió de crecer junto a la huerta que poseían los frailes sanjuanistas en aquellos pagos. Carrascosa viene de carrasca, arbol de la familia de la encina junto a la que crecen exquisitas trufas. Morales viene del arbol de las moras, donde subíamos de pequeños sin camiseta a devorar una de las frutas más exquisitas del mundo. Ciruela viene de la fruta del ciruelo... o eso creíamos... La Junta de Castilla y León ha adjudicado la restauración de las vidrieras de la colegiata a una empresa del ramo, por 259.714 euros. El plazo de ejecución es de 12 meses, que todos esperamos sean los definitivos despues de casi veinte años de amagar y no dar, algo que desgraciadamente se está haciendo muy habitual en los organismos políticos, que al final tienen que quintuplicar el presupuesto inicial; y si no fijense lo que pasó en Bordecorex, donde había una partida para consolidar la torre, que nunca llegó, con lo que la torre se vino abajo y ahora habrá que gastarse muchos más cuartos para levantarla. El dinero no sale debajo de las piedras sino de nuestros impuestos. Se ha adjudicado la segunda y última fase de restauración de la iglesia barroca de San Pedro de Abanco en la que se gastarán 258.181 euros en las siguientes mejoras: De esta espaciosa iglesia dijo Madoz que acaso fuese la mejor de todo el partido. La encargaron los Aparicio al Maestro Alonso Martínez de Ochoa, que también diseñó el palacio; y se construyó a imagen mejorada de la de Brías. Se comenzaron las obras en 1708 y se acabaron en 1713. La piedra es toda de sillería. En la portada hay tres hornacinas con la virgen, San Pedro y San Pablo; y a los lados los escudos de la familia benefactora. De la antigua parroquia románica no queda mas que una pila bautismal de copa troncocónica decorada con bandas verticales y una basa formada por un toro con garras en forma de volutas. Los cinco marcos vacíos que se ven en el interior, tenían cuadros que fueron robados hace cien años. La importancia de los templos se medía por las obras de arte que albergaban y tambien por las reliquias que se había logrado reunir; asi en esta iglesia de Abanco se guardan las de los santos Gaudino, Bonifacio, Justino y Faustino, martires de los primeros tiempos del cristianismo. En la web http://campaners.com/ que elaboran y actualizan los campaneros de la catedral de Valencia, se encuentra un amplio inventario de las campanas españolas. Buscando hasta en el último rincón, han realizado fichas, con datos pormenorizados, fechas en que se fundieron, talleres que las fabricaron, estado de conservación, fotos, etc. Las campanas ya las utilizaban los egipcios y los persas. Los romanos las llamaban "tintinnabulum", pero a partir del siglo VI se generalizó el nombre de campana, que viene de "vasa campania", por los recipientes de bronce en forma de vaso que se fabricaban en la región italiana de La Campania, cuya capital era en la antiguedad la ciudad de Capua y actualmente la de Nápoles. En esta web nos enteramos de que las campanas tienen nombre, que suele ser el de un santo, como esta de la foto que es una de las tres que hay en la torre de Fuentetovar y que lleva el bonito nombre de Santa Desiderata. Cada una tenía su sonido particular y anunciaba acontecimientos concretos según el toque del campanero, que era un oficio para el que se necesitaba aprendizaje y cierta pericia que ningun artilugio mecánico o electronico ha sido capaz de suplirlo. Si Santa Desiderata estaba tocando a Unción, es que se había muerto alguien y se avisaba a los campesinos que arrastraban la azada por sus minifundios y a las amas de casa que preparaban el puchero con berzas y un poco de güeña. Frente al número 6 de la plaza mayor se encuentra este capitel románico, sirviendo de base a un poste de los soportales. Posiblemente llegó hasta aqui procedente de la iglesia que había en esta misma plaza, aunque en el intermedio que va desde el siglo XVI, fecha de demolición de la iglesia y el XIX en que se construyó la casa que se apoya en él, debió de tener otro cometido aunque fuera el meramente estético. Hay otro capitel en alguna otra parte de la plaza y un par de columnas procedentes del palacio de los marqueses, que sirven de apoyo a los soportales. Pido desde aqui la colaboración de los visitantes de esta página para averiguar en que lugar se encuentran estos elementos arquitectónicos descontextualizados. A ver si es posible que descubramos entre todos alguna otra sorpresa más. Recuerdo una estela que había en la fachada de una casa que derribaron hace unos años en la travesía de Los Leones. Nos había pasado desapercibida y nos la descubrió Carlos de la Casa. Recuerdo también un arco conopial que lucía en una puerta de la calle de las Torres, frente a la farmacia vieja de Don Ramón... Axinio también nos propone adivinar qué representa esta protuberancia que se ve en la cara oriental de la torre de la colegiata, y que con nuestros humildes medios, les mostramos en las siguientes fotografías. Parece una cara bastante erosionada. ¿qué puede ser? y ¿por qué la pusieron ahí? Prometemos el debido respeto a todas las opiniones o sugerencias La asociación Hispania nostra, con gran prestigio en la defensa del legado artístico español, incluye en su lista roja del patrimonio, el Palacio de los marqueses de Berlanga, cuya situación general de ruina no ha mejorado a pesar de los arreglos en la torre izquierda y el acondicionamiento del entorno de la Plaza del Mercado. La magnífica fachada plateresca de sillería, perdió hace unos años el apoyo de la torre derecha, que se vino abajo en un período de lluvias intensas; y la cornisa, cada vez con menos tejas y a merced del riguroso clima de estas latitudes, presenta claros síntomas de deterioro, como puede apreciarse en esta foto de uno de sus arcos, con la clave haciendo malabarismos, avisándonos de que es posible que no aguante otro invierno con primavera lluviosa. Los que se sientan agraviados con el descuido general que en nuestros reinos se dispensa al patrimonio, pueden utilizar el cuestionario que viene en la página de Hispania Nostra, para añadir a la lista más monumentos en peligro. Berlanga de Duero. Villa del municipio de Berlanga de Duero, partido de Almazán. Procedentes del cementerio de una aldea próxima a Berlanga son tres piezas visigodas que, tras haber pertenecido a la colección Darío Chicote de Valladolid, fueron trasladadas al Museo episcopal de Vich. Se trata de una fíbula de arco y dos hebillas de cinturón... Angeles ALONSO AVILA. "La visigotización de la provincia de Soria" CELTIBERIA Nº 68. julio-diciembre 1984 Ni en la referencia anterior ni en las que de pasada hace Pérez Rioja, hemos encontrado el lugar del que salieron las tres piezas, ya que no tenemos noticias de necrópolis visigodas por esta zona. Otro frente de investigación queda abierto. Desde este blog hemos intentado ponernos en contacto con el obispado de Vic, hace más de un año, para solicitar información y fotografías de los fondos procedentes de nuestra comarca, sin que hayamos conseguido ningún resultado. Aqui les dejo la dirección y el correo electrónico para ver si alguien tiene mejor suerte: Ilustrísimo Señor Romà Casanova (obispo) c/ Santa María, 1 08500 Vic (Barcelona) En un trabajo de Martín Almagro Basch sobre los materiales visigodos del Museo arqueológico de Barcelona, se dice que hay una placa de broche de cinturón, procedente de Berlanga; y por Perez Rioja sabemos tambien que varias piezas visigodas de Berlanga se encuentran entre los fondos del Museo Numantino de Soria. Aunque en Berlanga no queden apenas restos del arte románico, no estamos escasos de muestras de este estilo en los pueblos de la Tierra, y en otros cercanos como Andaluz. Hoy pararemos en Aguilera, pequeño pueblo al pie del cerro del Cabezo grande, de 969 metros, y muy cerca del Duero, donde se dice que hubo algun cenobio templario o sanjuanista, que dada la proximidad pudo tener algo que ver con el de Hortezuela. Decía Madoz que fuera del pueblo, en el sitio que ahora es dehesa, como a doscientos pasos, hubo un convento que por tradición se dice haber pertenecido a los caballeros del Temple, y del cual no se conservan más vestigios que piedras labradas distintamente y con primor, que se extraen cavando el suelo Aqui encontraremos la pequeña iglesia romanica de San Martín de Finojosa, que a pesar de las reformas se conserva con bastante pureza, con una galería porticada, tras la que se guarda una espléndida portada. En el interior hay una pila bautismal de una sola pieza, varias estelas medievales que quizás provengan del citado monasterio templario y otra pieza más que, según Teógenes Ortego, sería un ara celtibérico-romana dedicada a la diosa Epona. Los numerosos sillares con aristas de bocel embutidos en el muro del atrio también pudieron venir de otro templo anterior. Epona es la diosa celta de los caballos, de la fertilidad y de la naturaleza, asociada con el agua, la curación y la muerte, comparable a Cibeles. Su asociación con la muerte se debe a la antigua creencia de que los caballos guiaban las almas de uno a otro mundo. A veces, también por esta asociación se la representa con una llave, un mapa o un plano, para guiar a los muertos hacia el cielo. Otras aparece como yegua, a veces sentada a lomos de un caballo, de pie en medio de una manada o alimentando a los potros. Epona deriva de Epos, palabra céltica que significa caballo. En una página sobre heráldica descubro que Sancho IV concedió, en 1290, el señorío de Aguilera, junto a la villa de Berlanga, a Don Gil de Aguilera, que edificó allí un castillo. El mejor sitio para construirlo sería en lo alto del Cabezo, pero alli solo se ven los restos mínimos del aparejo de una atalaya. Tambien en la web local se habla de tumbas talladas en piedra y restos de cerámica ibérica. Desde que Berlanga dejó perder su tradición vinícola, Aguilera y Morales son los primeros pueblos del Duero que cultivan viñas. En los dos quedan todavía, aunque de manera muy residual, bodegas subterraneas y lagares con sus aparejos tradicionales. Otros lagares y bodegas se han dejado arruinar. Yo tenía un palomar (anónimo) Ponen las palomas tres veces al año cuando menos: la primera en el mes de marzo, y la última en el de agosto. Ponen dos huevos cada vez, con el intervalo de un día entre el uno y el otro; y cuando se aproxima la época de poner, el macho elige el nido, y el y la hembra se ocupan en guarnecerlo de paja o de hojas secas. Puestos los dos huevos comienza la hembra a cobarlos, y continua en hacerlo durante diez y siete o diez y ocho días, que tardan a salir los palominos, manteniéndose sobre los huevos desde las tres de la tarde hasta las once de la mañana, a cuya hora sale del nido excitada de la necesidad, y es reemplazada por el macho hasta que regresa. Por lo común nacen siempre de los dos huevos un macho y una hembra, y desde el momento que ven la luz, reciben de sus padres los cuidados mas tiernos y afectuosos, y un alimento conveniente y proporcionado al estado de sus fuerzas, comenzando por una especie de caldo medio digerido en el estómago de sus padres, y acabando por un alimento en su estado natural, sin ninguna elaboración, hasta que pudiendo ya bastarse a si mismos, son abandonados de sus padres para ocuparse en la procreación de otros hijos. La época mas conveniente para comer los palominos es cuando se acercan a la edad de un mes, y viven todavía de lo que sus padres les ponen en el pico, porque desde que comienzan a comer por si mismos pierde su carne la delicadeza y finura que la caracteriza. Desde el mes de noviembre hasta el de febrero deben las palomas recibir en el palomar el alimento que necesitan, y lo mismo en tiempos de lluvia o tempestad, porque en dichos meses no pueden encontrarlo en los campos, y cuando el tiempo es malo, no quieren salir del palomar aunque el hambre las atormente (...) Debe dárseles el alimento cerca del palomar en un lugar limpio y retirado, por la mañana y por la tarde, y nunca al mediodía, por ser la hora en que hacen la siesta. De todas las aves domésticas ninguna manifiesta tanta afición a la limpieza como la paloma, habiéndose visto no pocas veces desertar todas de un palomar a causa de su suciedad y mal olor; por esto conviene barrerlo y limpiarlo por lo menos cada dos meses, cuidando de no levantar polvo, que fatigaría a las palomas que se hallan en el nido. Tambien es necesario arrojar fuera del palomar las palomas muertas o demasiado enfermas, para impedir que su presencia vicie el ambiente. La precaución de dar dos golpecitos a la puerta ante de abrirla es muy oportuna para no sorprender y asustar a las palomas. (Novísima guia de labradores, jardineros, hortelanos y arbolistas, o tratado práctico de agricultura y economía rural, conforme a los últimos adelantos hechos en esta ciencia y a las mejores prácticas agrarias de las naciones mas adelantadas de Europa, por Don Agustín de Quinto. Año de 1861) Los palomares tuvieron desde la antiguedad un lugar privilegiado en la economía rural. Las palomas se emplearon como alimento y el guano era un cotizado abono para el campo. Hasta el siglo XVIII poner un palomar estaba reservado a los señores y era un signo exterior de riqueza. Todos los de nuestra comarca están en ruinas o abandonados (espero que alguien me corrija). Uno de los defectos o virtudes, según se mire, de este blog es su afan de inventariarlo todo, de poseer un catálogo completo del patrimonio arqueólogico y artístico, tarea ingente o liviana, según se mire, según las manos que se empleen en la tarea. Fotos, solo tengo de estas dos, y una no es mía, asi que me queda bastante tajo. Acabo de enterarme por mi vecino Juan Carlos que en Medinaceli, el Ayuntamiento ha incluido una nevera arabe en el itinerario turístico por la villa; solo ha tenido que adecentarla un poco, limpiar el entorno y poner un cartel informativo. ¿A la de Berlanga cuando le va a tocar? Sobre el monumento del Empalme, he recibido del Druida Arenas una valiosa información complementada con esta foto de una alminha portuguesa que como vereis guarda gran parecido con nuestro monolito. Las alminhas o petos de animas se colocaban en los cruces de los caminos y en ellas se rezaba por las almas del purgatorio y por gente que había muerto en catástrofes, de manera violenta o inesperada y sin confesión. El origen de estos petos de animas lo ven algunos en los altares romanos dedicados a los Lares Viales, dioses a los que viandantes y viajeros pedían protección. Más información AQUI Da mucha satisfacción recibir respuestas a tus preguntas, ir atando cabos para ampliar la visión de las cosas conocidas o desconocidas. Desde aqui pido el debido respeto a las opiniones de los demás y vuelvo a requerir de todos los viandantes o viajeros que lleguen hasta este blog la aportación desinteresada de lo que sepan. Es gracia que espero merecer del recto proceder de vuesas mercedes. Sobre el enigma de los circulos de piedras, no hemos tenido la misma suerte. A Axinio y a mi nos gustaría mucho leer en la prensa provincial que el Señor De la Casa, arqueólogo, además de delegado de la Junta en nuestra provincia, ha encargado a un equipo de expertos el estudio in situ de las piedras y el posterior informe que será de dominio público. O que el presidente de la Diputación, para no ser menos, tambien encargará una comisión para el estudio de la trinchera del Quemarropas y de la atalaya de Los Cordeles, con vistas a su inclusión en la inminente carta arqueológica de la Tierra de Berlanga. El vecino de Aceptando lo que venga, publica un interesante artículo sobre un circulo de piedras que hay en su pueblo, que este si que parece un crómlech de verdad. Siguiendo con la relación de los palacios de la Comarca, iniciada con el de los Marqueses de Berlanga, que en su época debió ser el mas suntuoso de todos ellos, le toca ahora el turno al de Abanco, pueblo de los más aislados y menos poblados de la zona, lo que no quita que tenga un patrimonio espléndido que incluye un tempo barroco descomunal y los restos de una atalaya musulmana. Es un edificio cuadrangular de sillería, de principios del siglo XVIII, aislado, situado frente a la iglesia. Tiene en el frontis los escudos de sus propietarios, las familias Martínez y Aparicio, que no fueron capaces de terminarlo, dejando la planta baja totalmente hueca. En el interior tiene una sobria escalera de piedra de dos tramos. El arquitecto fue Alonso Martínez de Ochoa, el mismo que construyó la iglesia. Parece ser que vino a sustituir a una casona de una sola planta con extensos corrales, donde vivía esta familia de hidalgos dueña de gran hacienda. Tenía esta primitiva mansión blasones en la fachada, y tras la mudanza al palacio nuevo fue conocida como ermita de Santa Gertrudis. No queda de ella ningún rastro esclarecedor. Con la desaparición de sus moradores, el palacio pasó a manos del Concejo, que se instaló en sus muros, y el amplio espacio restante se dividió entre la fragua y la escuela; quedando sitio para almacenar grano y para jugar al frontón. La despoblación supuso el abandono total del edificio hasta que a finales del los 70 el tejado cedió por dos de sus apoyos y estuvo a punto de venirse abajo. Con la anexión a Berlanga, su ayuntamiento lo puso a subasta y los compradores lo restauraron en los años 90 con muy buen criterio. Abanco es un pueblo con nombre ibero, en medio de un paisaje paradisiaco, con por lo menos dos mil años de ocupación humana, haciendo equilibrios para sobrevivir y en el que uno tiene la sensación de que está todavía todo por hacer. Lo siento: enredando con el blogia se me borraron los comentarios. En Brías tambien encontramos iglesia y palacio contruidos por los Aparicio, aunque aqui son algo anteriores en el tiempo. El palacio renacentista es de 1694, mas grande que el de Abanco, fue costeado por Juan de Aparicio y Navarro, que había nacido en este pueblo y llego a ser presidente del consejo del Reino, además de rector de las universidades de Santiago y Valladolid sucesivamente y también obispo de Leon y Lugo. El palació se encontraba bastante decrépito hasta que un matrimonio foraneo lo convirtió en Casa rural, tras la intervención de reputados artesanos de la provincia. El edificio y el pueblo, no hace falta decirlo, salieron ganando. El caso de Brías es original dentro de las Comunidades de Villa y Tierra, ya que perteneció a dos a la vez. Cada siete años y por sorteo la mitad de los vecinos quedaban adscritos a la jurisdicción de Berlanga y la otra mitad a la de Gormaz. Hay un caso parecido en la provincia, el de Valdelagua del Cerro que tambien pertenecía a dos alfoces, Soria y Agreda; solo que en este caso el límite lo marcaba la calle principal. En el pueblo además de la iglesia de San Juan y el Palacio, tambien hay una ermita en ruinas llamada de la Virgen de la Calzada, en un entorno de mucha humedad que no presagia nada bueno si no pone remedio el Plan Romanico Sur, junto a un manantial que llaman romano y los restos de la calzada romana que le da nombre. La imagen romanica de Virgen con el Niño se guarda en la iglesia grande. El niño lleva una corona, y hasta hace pocos años tambien la llevó la virgen, hasta que algún clérigo decidió cambiarla de sitio, esperamos que provisionalmente. Esta fue la iglesia del pueblo y al construir la nueva se convirtió en cementerio. Tambien en lo que fue la fragua se podía ver hasta hace poco un sarcofago medieval donde el herrero templaba los cuchillos y las rejas. En el termino se encuentra la famosa Sima de Brías, de mas de cuarenta metros de profundidad, de la que dijo Madoz que era una espaciosa y dilatadísima cueva en la que se ven innumerables petrificaciones y raras y graciosas figuras formadas por infiltraciones del agua. Y tambien, en el paraje de La Torre, junto al manantial del Pozo de La Colmena, los escasos restos de un pueblo abandonado a consecuencia de una plaga de hormigas: Navacerías Aparecía en el Heraldo de Soria del 1 de octubre de 2007 que la Junta de Castilla y Leon dará prioridad a la rehabilitación de la fachada del palacio de los Marqueses de Berlanga, Condestables de Castilla y Duques de Frías, que desde el incencio provocado por las tropas francesas en retirada se encontraba a verlas venir. Vio como en las estancias que sobrevivieron a la tragedia se instalaba una fábrica de medias allá por los años veinte del siglo pasado, y vió también instalarse en los cincuenta (o quizás antes) el mítico Cinema Castillo, que exhibíó todas las películas de la epoca dorada de Jolivú que ayudaron a soportar mas dignamente todas las hambres de la posguerra, y por último aquella Pista de verano, que fue referencia obligada para el deambular de nuestra adolescencia veraniega con las hormonas en plena ebullición. Estéticamente dicen que el palacio mejoró mucho con su eliminación. Yo creo que la torre derecha se cayó de aburrimiento. Parece ser que lo mas urgente es evitar que tambien la fachada se derrumbe, cosa evidente ya que no parece que el controvertido arreglo de la torre izquierda garantice la estabilidad del resto del edificio. Tambien se hará algún tipo de actuación (no dicen cual) en los jardines y después para que la dicha sea completa se arreglará el castillo (tampoco dicen como). Así que con el prometido arreglo del arco de la ermita de San Juan (el tiempo pasa, pero lo ha dicho-y escrito-el Gran Amigo del Castillo) veremos protegida buena parte de nuestro patrimonio histórico amenazado. Ya solo falta que hagan algo con El Pontón y con La Nevera y podremos cerrar este blog y dedicarnos a cosas mas espirituales. Por si les sirve de algo, estos son los planos de como era el palacio por delante y por detrás antes del incendio y saqueo. Todos los planos que han sobrevivido están en esta página del Ministerio de Cultura. Navegando por el proceloso mar de la red, di con un documento que hace referencia a un importante hallazgo de monedas en Arenillas alrededor de 1880. Se trata de una carta que el secretario de la Academia de la historia envía al Gobernador de Soria, que a la vez es presidente de la comisión de monumentos históricos y artísticos de la provincia, para que se informe de la cantidad y clase de las monedas encontradas y le haga partícipe de tal información, no se sabe si con animo confiscatorio. Desde este cuaderno de bitácora, animo nuevamente a la colaboración ciudadana, por si alguien tiene alguna información sobre el paradero de estas monedas, en especial a los vecinos de Arenillas, residentes o en la diáspora, que es posible que oyeran algo de sus mayores sobre este asunto. Soy todo orejas... En un artículo de Fernando Castanedo publicado en El País del 1 de julio de 2006, titulado "Un caimán contra los pecadores" se lee lo siguiente: El castillo de Berlanga domina la ciudad y el paisaje desde lo alto de un cerro que, por detrás, cuenta con la defensa añadida de un barranco sobre la hoz del río Escalote. Merece la pena subir la cuesta para admirar su torre del homenaje, gótica y esbelta, y también los cuatro grandes cubos renacentistas que ocupan las esquinas de la planta rectangular, ya con troneras para artillería. A comienzos del siglo XVI, Carlos V pidió a Juan de Tovar -marqués de Berlanga, duque de Frías y condestable de Castilla- que fortificase el castillo en previsión de un ataque francés. Tovar contrató a un ingeniero italiano, Benedetto di Ravenna, para que modernizase la fortaleza gótica, adaptándola a las nuevas formas de hacer la guerra, es decir, a las necesidades de los artilleros. Pero las que aparecieron por allí no fueron las tropas francesas de Francisco I. En su lugar, y después de la humillante batalla de Pavía, los que llegaron a Berlanga, y en condición de rehenes del emperador, fueron el delfín y el duque de Orleans. Los dos hijos del rey de Francia se encontraron entre los primeros huéspedes del flamante palacio que se acababan de construir los Tovar a los pies del castillo. Además de estos rehenes de Carlos V, por este palacio de los Condestables pasaron otros franceses ilustres, como Isabel de Valois, tercera esposa de Felipe II, o Felipe V, primer Borbón que ocupó el trono de España. Y así como el destino quiso que este palacio estuviera ligado a Francia desde el principio, para su desgracia y la nuestra también lo estuvo su final. En 1811, las tropas napoleónicas lo incendiaron, y hoy tenemos que imaginarnos lo que debió ser su esplendor por la torre norte, que custodia el arco de subida al castillo, por una fachada de proporciones más que notables, y por los restos erosionados de las terrazas que ocupaban sus jardines renacentistas. No cabe descartar que este lamentable incendio del palacio fuese una revancha divina. La parroquia de Nuestra Señora del Mercado, la iglesia principal de Berlanga, se encontraba precisamente en la misma plaza donde los marqueses querían construir su palacio. Dicho de otro modo, molestaba. Los marqueses solicitaron y obtuvieron una bula papal para edificar una colegiata en Berlanga. Entre las razones oficiales se alegó la conveniencia de unificar el culto en un solo templo, ya que la villa contaba con siete parroquias, casi todas pequeñas iglesias románicas. Otra alegación fue que la colegiata ayudaría a vigilar y comprobar que los conversos cumplían con la fe recién estrenada. Además, al contar con los materiales de construcción de las siete iglesias a demoler, la erección se abarataría mucho. En 1530, después de sólo tres años y medio de obras, se consagró la colegiata de Berlanga, conservando la advocación de aquella iglesia demolida de Nuestra Señora del Mercado, muy apropiada para una villa de tan notoria judería. El programa arquitectónico completo incluía también un claustro y una segunda torre, pero nunca llegaron a erigirse. Con su planta de salón de tres naves a una misma altura, la colegiata es de una elegancia y de una claridad compositiva espectaculares. Da una sensación de amplitud parecida a la de las grandes lonjas góticas. Las bóvedas de crucería se sostienen gracias a ocho pilares colosales sin más capitel que una sencilla línea de imposta, de los que salen como palmas las nervaduras flamígeras. Tal vez Juan de Resines, el arquitecto, tuviera en mente -además de otros modelos- a San Baudelio, levantada sobre un único pilar palmeriforme del que nacen ocho arcos de herradura. Sabíamos que para la construcción del palacio, el marqués había demolido una parte de la muralla y seguramente una puerta más antigua que la actual del Mercado. ¿En que parte estaría entonces esta parroquia de Santa María, dentro o en la misma muralla? ¿tendría galería porticada como las de San Esteban? Son pocos los datos que se tienen de estas antiguas parroquias de Berlanga. Alguna cosa más podría saberse si se conservara algún archivo de la época. Quizás haya algún dato revelador en el de la Casa de Frías. Las siete parroquias eran: Santa María del Mercado, San Andrés, San Esteban, San Gil, San Miguel, San Nicolás de Bari y Santo Tomé. Por los nombres actuales de las calles, deducimos que la de san Andrés estaría en la plaza de su nombre, quizás en el solar de la actual colegiata, aunque por supuesto de dimensiones mas modestas. Otra estaría seguramente en la plaza mayor, en el ángulo que ocupa la Caja rural. Espero que alguien aporte datos o sugerencias sobre el lugar que ocupaban las que faltan y sobre la interpretación que puede hacerse de las ruinas y arcadas de ladrillo que afloraron en la restauración de la plaza y que, tras largas deliberaciones, fueron condenadas a la oscuridad. Berlanga de Duero, villa de 1816 habitantes de hecho y 1879 de derecho, con ayuntamiento de 1954 habitantes de hecho y 2035 de derecho. A 50 km. de la capital y a 32 de la cabeza de partido. Carretera del Burgo de Osma a Ariza, del Puente Ullán a la Cuesta de Paredes y de Berlanga a su estación férrea. La bañan los ríos Duero, Escalote y Talegones. Ferias, del 20 al 23 de abril, del 24 al 27 de septiembre y del 8 al 15 de diciembre y fiestas el 24 de septiembre (Virgen de Las Torres) y primer domingo de octubre (Virgen del Rosario). Mercado los jueves. Produce cereales, hortalizas y vino, maderas de pino, encina y enebro, cría ganado lanar, vacuno y cabrío. Hay caza y pesca. Abacerías Víctor Abad, Mariano Alcalde, Viuda de Dionisio Alfonso, Román Antón, Juan Barea, Vda. de Vicente Bueno, Aurelio Gutiérrez, Crisanto Izquierdo, Saturnino Pablo, Casimiro Sánchez Abonos Julio Fernández, Hermenegildo Peña, Mario Puertas Administradores de Fincas Manuel Delgado, (ilegible) Garijo Agente comercial Antonino Vesperinas Agente de transportes Antonio Palacín Albañiles (maestros) Ramón Abad, Eusebio Alcalde, Felipe Alcalde, Fermín Alcalde, Fructuoso Benito, Bonifacio Cabeza, Marcelino Latorre Alpargaterías Florencio Antón, Julia Pérez Apicultores: Arturo Álvarez, Isaac Ledesma, Casimiro Sánchez Banda de música municipal (director) Don Antonino Blanco Aguirre Barberías Hilario Martínez, Juan Mayoral, Maximino Mayoral, Victoriano Pardo Cabrería Mariano Alcalde Cacharrerías Hilario Anuncibay, Cirilo Badorrey Cafés Mateo Alonso, Román Antón Carnicerías Antonio Alfonso, Crisanto Izquierdo, Juan Palacín, Mariano Palacín Carpinterías Ramón Abad, Pedro Barragán, Ciriaco Barcones, Marcelino Latorre Carruajes (A la Estación, diario a las 5.45 y a las 9 de la mañana, a las 5 de la tarde y a las 9.45 de la noche.) Empresa Antonio Palacín Cererías Ángel Alfonso, Juan Barea, Patrocinio Barquín, Aurelio Gutiérrez, Mario Puertas, Casimiro Sánchez Cerrajerías Sixto García, Juan Hedo, Mateo Lorenzo, Tomás Lorenzo, Wenceslao Lozano Colchonero Bartolomé San Juan Comisionistas Ángel Alfonso, Antonio Palacín, Antonino Vesperinas Comunidad religiosa HH concepcionistas Franciscanas. Abadesa: Sor Ángeles. Confiterías Vda. de Vicente Bueno, Crisanto Izquierdo, Casimiro Sánchez Cordelería Anacleto Badorrey Corresponsal de periódicos: María Merino Electricidad. Fábrica:Hidroeléctrica Valeránica, S.A. Electricidad. Material e instalaciones: Hidroeléctrica Valeránica, S.A. Estanco Magdalena Hoyos Explosivos Casimiro Sánchez Farmacias Pablo Cortés, Ramón Cortés, Mariano Martínez Ferreterías Ángel Alfonso, Aurelio Gutiérrez, Saturnino López, Mario Puertas Ferrocarril (jefe de estación) D. Pablo Algora Forja (talleres) Tomás Lorenzo, Lorenzo Palacín Frutas y verduras: Cesáreo Alcalde, Hilario Anuncibay, Cirilo Badorrey, Lucio Benito, Basilio Maestro, Alejandro Ramos Frutos del país (cosecheros) Manuel Delgado, Santiago Gamarra, Félix Merino, Fernando Miguel, Bartolomé Núñez, Pablo Núñez, Rufino Ortega, Daniel Ruiz, Saturnino Soria Ganaderos Eugenio Alcalde, José Mª Alcalde, Luís Alcalde, Ignacio Badorrey, Benito Blanco, Cirilo Blanco, Hilario Blanco, Lorenzo Blanco, Juan Catalina, Agapito Martínez, Estanislao Martínez, Hilario Martínez, Santos Núñez, Francisco Uceda Gaseosas (fábrica) Mariano Arroyo Géneros de punto (fabrica de medias) Víctor Casado Granos (coms.)Julio Fernández, Hermenegildo Peña, Casimiro Sánchez Guarnicioneros Florencio Arranz, Juan Chacobo, Lucas Varas Harinas (comerciantes) Román Antón, Hermenegildo Peña, Casimiro Sánchez Harinas (fábricas) Román Antón, Hermenegildo Peña, Leandro Manchado Herrador Lorenzo Palacín Hojalaterías Manuel Martín, Antonio Puertas, Gregorio Puertas Imprenta Jacinto Córdoba Juguetes (Coms.)Jacinto Córdoba, Julio Fernández, Saturnino López, Lana (comerciante) Vda. de Francisco Puertas Lecherías Víctor Abad, Antonio Alfonso, Tomás Hoyos, Mariano Palacín Librería Jacinto Córdoba Loza (Coms.) Saturnino López, Basilio Maestro, Alejandro Ramos Maquinas de coser (Singer) Nicolás Hergueta Médicos Gémino del Campo, Isaac Ledesma, Manuel Vázquez Mercería Saturnino López Objetos de escritorio Jacinto Córdoba, Julio Fernández, Vda. de Francisco Puertas Organista Antonio Blanco Panaderías Alejandra Bueno, Santiago Escolano, Juana Pérez Parada de sementales Pedro Miguel Pescados Víctor Abad, Mateo Alonso, Román Antón, Crisanto Izquierdo, Pieles sin curtir Florencio Arram, Anacleto Badorrey Posada Juan Palacín Propietarios Daniel Gamarra, Isaac Ledesma, Julián Pérez, Constantino Puertas, Mario Puertas, Casimiro Sánchez Quincallerías Nicanor Alonso, Julio Fernández, Aurelio Gutiérrez, Saturnino López, Mario Puertas, Vda. de Francisco Puertas Relojería Prudencio Ramos Sastrerías Alberto Rodrigo, Martín Tundidor, Marcelino Valdenebro Seguros (Agentes) Feliciano Puertas, Tomás Hoyos Sociedades La Beneficiosa, Casino La peña Berlanguesa, La Sociedad de Ganaderos Tabernas Víctor Abad, Mariano Alcalde, Román Antón, Cirilo Badorrey, Crisanto Izquierdo, Saturnino de Pablo Teatro Valeranico Tejas y ladrillos (horno) Jacinto Rincón Tejidos (Coms.) Nicanor Alonso, Julio Fernández, Aurelio Gutiérrez, Saturnino López, Mario Puertas, Vda. de Francisco Puertas Tocinerías Antonio Alfonso, Juan Palacín, Mariano Palacín Vaquerías Víctor Abad, Antonio Alfonso, Tomás Hoyos Veterinarios José Alfonso, Pablo Alfonso Vinos (Almacenes) Vda. de Dionisio Alfonso, Hermenegildo Peña Vinos (Cosecheros) Juan Abad Díez, Luís Alcalde, Anacleto Badorrey, Cecilio Campuzano, Manuel Delgado, Cirilo Gamarra, Gregorio Gamarra, Tomás de Hoyos, Luís López, Francisco Medina, Bartolomé Núñez, Dámaso Rubio, Saturnino Soria Zapaterías Emilio Abad, Juan Abad, Paulino Barbolla, Pío Hergueta, (ilegible) Hergueta, Miguel Iñigo Hortezuela (Lugar de 74 habitantes de hecho y 92 de derecho, a 2.5 km. Fiesta el 24 de junio) Párroco D. Pío Chacobo Escuela Nacional (Profesor) Dª Restituta Ocer Posada (Parador de San Miguel) Teresa Sierra. Según un documento de la Casa de Frías fechado en 1643, componían el Marquesado de Berlanga, la villa de Berlanga, con 340 vecinos, sin contar los eclesiasticos, y contando por cada dos viudas un vecino. Y diecinueve lugares más, a saber: La relación que aparece arriba del todo, corresponde al Censo de la Corona de Castilla en el siglo XVI, y en él, además de la curiosa grafía de algunos topónimos, sorprende que solo un siglo antes del censo de la casa de Frías, Berlanga tuviera 107 vecinos más y 259 mas entre todos los pueblos de la Tierra. ¿Qué pudo ocurrir para se produjera esa perdida brutal de población, llegando al caso extremo de que incluso uno de los pueblos perdiese todos sus habitantes?. Ese fue el caso de Bayubas de Arriba, Agua Yumbas, Gayubas (como las de la foto), que afortunadamente volvió a resurgir años después. En el catastro de Ensenada y en el Censo de Madoz ya aparece con población. En estos dos documentos se habla de otro despoblado llamado La Ardachosa entre los dos Bayubas, unos 500 m. a la derecha del rio, en un pago con muchos restos de tejas y ladrillos, al que llaman Las Dachosas en Bayubas de Abajo y San Juan en Bayubas de Arriba, quizás en recuerdo de la advocación de la iglesia del pueblo, de la que se conserva un cristo en la iglesia de Bayubas de Arriba. Ardachosa deriva de ardacho, nombre que hasta el siglo pasado se daba por estas tierras al lagarto ocelado, asi como a la lagartija se llamaba y se sigue llamando regaltena. La palabra deriva del árabe fardaj que significa lagarto y se utiliza todavía con algunas variantes en amplias zonas de Aragón, Navarra y Guadalajara. Fardacho, zardacho (en Guadalajara), esfardacho, alfardacho, gardacho, algardacho. En la novela "El rio que nos lleva" de José Luis Sampedro, hay un personaje llamado el zardachero, que se ganaba la vida vendiendo los lagartos que cazaba. En épocas de vacas flacas era su carne muy apreciada y los que lo han probado dicen que sabe a pollo. Banda sonora: Summertime, de Gershwin, en la maravillosa interpretación de Angélique Kidjo. Es de suponer que en alguna de la iglesias demolidas por los marqueses hubiera un órgano, pero el primero del que se tiene constancia es el que se encarga, una vez construida la colegiata al prestigioso organero madrileño Mateo de Ávila, que tendría que estar funcionando para la fiesta del Corpus de 1635. Este artista constructor también hizo los órganos de Almagro, de las catedrales de Sigüenza y Cuenca y de varias iglesias de Madrid. Este de Berlanga debía ser fiel reflejo del que había en el convento del Carmen de la villa y corte. Poco después, en 1644, Juan Ruiz de Robledo, que era prior de la Colegiata, escribió un libro titulado “Lauda de la música eclesiástica” Era costumbre cantar desde los púlpitos la Pasión durante la semana santa, el Evangelio y la Epístola cuando acudía el obispo revestido con capa manga. El organista acompañaba el canto de la salve solemne, tocaba en “todas y cada una de las horas, misas, oficios y demás funciones que se celebraren en la iglesia, según la constitución y solemnidad del día o fiesta”. Para ausentarse debía solicitar permiso al Cabildo y buscar sustituto. También tenía que dar clase de música a los seis infantes de coro. En 1778, el Cabildo encarga la reforma total del órgano a los maestros aragoneses Fermín Urresalde y Tomás Sánchez, que prácticamente construyen un órgano nuevo. En 1851, la colegiata pierde su rango, quedando en simple parroquia, lo cual no impide que el pueblo llano siga llamando siempre a su templo “la colegiata” y no “la ex -colegiata” como pone algún pedante en la página oficial del Ayuntamiento. En esa fecha desparece el Cabildo y comienza el declive de la música sacra en Berlanga. Añadamos a este dato, el de que en 1851 el párroco Vicente Chacón compra un armonio que dejará el órgano reservado a las ocasiones especiales. Hay documentados arreglos o afinados en 1879, 1894, 1899, 1915, 1924, 1930 y 1947. Luego el olvido más absoluto. Hubo también órgano en el Convento de monjas de la Concepción que funcionó hasta 1960 y que se desmontó al reformarse la iglesia y no se llegó a montar quedando sus restos repartidos entre el Museo diocesano del Burgo y algún trastero del mismo convento. Y también lo hubo en el Convento de San Francisco o de Paredes Albas, del que en 1810 se decía que era pequeño y estaba estropeado y en 1835 que estaba sin uso y totalmente destrozado. Nunca más se supo. En los pueblos de La Tierra, queda un órgano en la parroquia de San Cipriano y Santa Justina de Arenillas, que es uno de los ejemplares más antiguos de la provincia, construido por Tomás Sánchez, que funcionó hasta 1980. Se encuentra bastante entero y no sería muy complicada su puesta en funcionamiento. El de Barcones también se encuentra en buen estado. La última reparación es de 1951. No tuvo la misma suerte el de Caltojar. En 1964, el párroco, además de vender un cuadro del retablo, desmontó y retiró el órgano que yace desde entonces en alguna sala de la casa parroquial. También ha desaparecido el de Hortezuela, que según los documentos era de pequeñas dimensiones. La última referencia es de un inventario de 1933. Lo mismo pasó en Paones: En 1961 sus restos se dividieron entre el museo diocesano y la colegiata de Berlanga, donde hasta hace poco se amontonaban en unos sacos. Lo había construido Verdalonga en 1793 y era igual que el de la parroquia de Terzaga (Guadalajara) Todos estos datos están extraidos de la tesis doctoral de José Ignacio Palacios Sanz titulada ORGANOS Y ORGANEROS EN LA PROVINCIA DE SORIA El conocido como Puente Ullán se llama asi porque estaba junto al despoblado de La Torre de Rollán, cuya memoria se ha perdido totalmente, hasta la corrupción de su nombre; sin embargo, Gonzalo Martinez en "Las Comunidades de Villa y Tierra de la Extremadura castellana" da su ubicación exacta y cita un elenco parroquial de la diocesis de Sigüenza de 1191 en el que aparece. La siguiente foto es del Puente de hierro sobre el Duero, cerca de La Estación, en la extinta linea Valladolid-Ariza, que estuvo en funcionamiento desde 1895 hasta 1985. Las explicaciones del ministro Enrique Barón Crespo fueron que el Estado no podía seguir perdiendo dinero en las lineas deficitarias. El debate era y sigue siendo si se puede prescindir alegremente de un servicio público que artículaba y comunicaba todas las comarcas del Duero, y que además era la alternativa más razonable al transporte de mercancías, que ahora realizan esas carabanas interminables de gigantescos camiones que destrozan las carreteras. Las estaciones de la línea en la provincia eran: Langa, Velilla, San Esteban, La Rasa, Quintanas, Berlanga, Rebollo, Barca-Ciadueña, Almazán Dehesa, Coscurita (aqui se hacía el transbordo para Madrid enlazando con la linea Soria-Torralba), Morón, Alentisque y Monteagudo de las Vicarías. Las siguientes fotos son de El Pontón, un puente medieval en estado ruinoso que salva un arroyuelo, muy cerca de La Estación. Da cuenta de una población antigua en sus alrededores, aunque las edificaciones cercanas que se ven actualmente crecieron al abrigo de la estación de ferrocarril a principios del siglo XX. No he encontrado ninguna referencia documental. La foto ya tiene unos añitos y no es mía, porque no había nacido, ni de nadie de mi familia, porque éramos pobres y no teníamos cámara de fotos. La he tomado prestada, espero que no se moleste nadie, porque ilustra uno de los problemas que padece nuestra tierra: el abandono del patrimonio artístico. Como en otros pueblos de Castilla, se vive hoy una época de relativa abundancia, que se palpa en la construcción de nuevas casas y en el adecentamiento, siempre insuficiente, de algunas otras del caserío urbano o casco viejo. Paradójicamente esta expansión urbanística no acarrea un aumento de la población residente, antes al contrario: la población del municipio ronda peligrosamente la barrera de los mil habitantes; una tercera parte de la que tenía cuando se hizo la foto. Comparada con una foto actual, comprobaríamos que han desaparecido Las Escabas, aquella tierra mítica de peleas con espadas de madera, el vertedero que era a la vez un parque temático de la basura y la imaginación, y con entrada gratuita. Todo sea por la higiene y el bien común, pero que conste que he visto parques temáticos que daban más asco que aquel. También han desaparecido lamentablemente esta vez, la torre derecha del palacio y el arco de triunfo de la ermita románica del castillo, como se fueron desmoronando también los muros del ábside que lo sujetaban y los muros de tapial adyacentes de lo que parece que fue la muralla que protegía la alcazaba árabe anterior al castillo. No se trata en esta bitácora de hacer inventario de las ruinas. En todo caso, el invierno que se cayó la torre del palacio no se hizo ninguna referencia en el programa de fiestas, ni en el boletín de la diócesis cuando se cayó el arco de la iglesia. (video cedido amablemente por el bloguero de la parte El Burgo) Para acabar con las ruinas es importante tener memoria, recordar como eran nuestros monumentos e incluso dónde estaban. Nadie puede hacer un inventario de todo lo que se ha perdido desde el estropicio de la francesada hasta nuestros días. La fotografía es un invento muy reciente y la memoria del pueblo no es algo que resista el pasar de las generaciones. Los archivos del ayuntamiento no es que dejen verlos a todo el que lo pida, dándose el caso flagrante de que una vez solicitó su estudio un licenciado en Historia que, aunque no residía en la villa, había pasado aquí toda su infancia y adolescencia, y además había nacido en ella; pues bien, el alcalde de la época le dijo que no podía ser. Este mismo alcalde poco tiempo después concedió el favor a una amiga suya foranea y del ramo de la hostelería. ¿Cuantos se acuerdan, por ejemplo, de la fecha de demolición del juego de pelota?, y ¿quién sabe cuando se construyó? |