|
![]() La vida es el arte del encuentro (Vinicius de Moraes) |
|
De la parte BerlangaArchivos
|
Pistas prácticas para cuidar de la Tierra Dos principios son fundamentales en la superación de la crisis por la que pasa el planeta Tierra: la sostenibilidad y el cuidado. La sostenibilidad, asentada en la razón analítica, tiene que ver con todo lo que es necesario para garantizar la vida y su reproducción para las generaciones actuales y futuras. Alimente siempre la convicción y la esperanza de que es posible otra relación con la Tierra, más en armonía con sus ciclos y respetando sus límites. Crea que la crisis ecológica no precisa transformarse en una tragedia, sino en una oportunidad de cambio hacia otro tipo de sociedad más respetuosa e incluyente. Dé prioridad al corazón, a la sensibilidad, al afecto, a la compasión y al amor, pues son estas dimensiones las que nos movilizan para salvar a la Madre Tierra y sus ecosistemas. Reconozca que la Tierra está viva pero es finita, semejante a una nave espacial, con recursos escasos y limitados. Rescate el principio de la religación: todos los seres, especialmente los vivos, son interdependientes, y por eso tienen un destino común. Deben convivir fraternalmente entre si. Valore la biodiversidad y a cada ser vivo o inerte, pues tienen valor en si mismos independientemente del uso humano. Reconozca las virtualidades contenidas en lo pequeño y en lo que viene de abajo, pues ahí pueden estar contenidas soluciones globales. Cuando no encuentre una solución, confíe en la imaginación creativa que esconde en sí respuestas sorprendentes. Tome en serio el hecho de que para los problemas de la Tierra no hay una sola solución, sino muchas, que deben surgir del diálogo, de los intercambios y de la complementación entre todos. Ejercite el pensamiento lateral, es decir, póngase en el lugar del otro y trate de ver con sus ojos. Así verá dimensiones diferentes y complementarias de la realidad. Respete las diferencias culturales (cultura campesina, urbana, negra, indígena, masculina, femenina etc.), pues todas ellas muestran formas distintas de ser humanos. Supere el pensamiento único del saber dominante y valore los saberes cotidianos, del pueblo, de los indígenas y de los campesinos porque colaboran en la búsqueda de soluciones globales. No deje de valorar la contribución de las mujeres porque son portadoras naturales de la lógica de la complejidad y son más sensibles a todo lo que tiene que ver con la vida. Haga una opción consciente por una vida de sencillez que se contraponga al consumismo. Se puede vivir mejor con menos, dando más importancia al ser que al tener y al parecer. Cultive los valores intangibles, es decir, los bienes relacionados con la espiritualidad, la gratuidad, la solidaridad, la cooperación y la belleza, como los encuentros personales, los intercambios de experiencias, el cultivo de las artes, especialmente de la música. Más que parte del problema, considérese parte de su solución. Todas estas pistas prácticas tienen que ver con el cambio de la mente o de la mirada. Ahora vamos a considerar los cambios en las prácticas de la vida cotidiana: Procure en todo seguir el camino del diálogo y de la flexibilidad, como forma de disminuir los conflictos e incluso de poder resolverlos. Valore todo lo que viene de la experiencia, dando especial atención a todos los que no son escuchados por la sociedad. Tenga siempre en mente que el ser humano es un ser contradictorio, sapiente y al mismo tiempo demente, por eso sea siempre crítico y al mismo tiempo comprensivo. Tome en serio el hecho de que las virtualidades cerebrales y espirituales del ser humano constituyen un campo inexplorado. Por eso esté siempre abierto a la irrupción de lo improbable, de lo inconcebible y a la aparición de emergencias. Por más problemas que surjan, la democracia sin fin es siempre la mejor forma de convivencia y de superación de los conflictos, democracia a ser vivida en la familia, en las relaciones sociales y en la organización del estado. No queme basura y otros deshechos, pues hacen aumentar el calentamiento global. Pueden ser reciclados. Ayude a mantener un bello aspecto visual de su casa, escuela o lugar de trabajo, pues la belleza es parte de la ecología integral. Anime a grupos para que en el barrio se cree un vehículo de comunicación, una hoja o pequeño periódico, para debatir cuestiones ambientales y recibir sugerencias creativas. Hable con frecuencia en casa, con los amigos, con los vecinos de su edificio y de la calle sobre cuestiones ambientales y sobre nuestra responsabilidad por el bien humano y terrestre. Reducir, reutilizar, reciclar, rearborizar, rechazar (la propaganda exagerada), respetar y responsabilizarse. Estas 7 erres nos ayudan a ser responsables frente a la escasez de bienes naturales y son formas de reducir el dióxido de carbono y otros gases contaminantes de la atmósfera. Estas prácticas nos dan la esperanza de que los dolores actuales no sean de muerte, sino de un nuevo nacimiento. La vida triunfará. Leonardo Boff. Setiembre de 2008 (en LoQueSomos. ) Autor: bipede-implume Fecha: 19/09/2008 20:55. Fecha: 20/09/2008 22:09. |